Daivan #21 – 50%
Bakshi y yo nos escondimos en un
pequeño espacio oscuro al pie del edificio y observamos la camioneta que se
acercaba y una fila de varios sedanes.
Entonces, la camioneta se detuvo de
repente...
El vehículo fue aparcado en diagonal
frente al almacén, donde justo enfrente, a poca distancia, estaba aparcado un
coche blanco y justo allí estaba aparcado el sedán que lo acompañaba.
Desde la caravana... en la oscuridad,
se veían las sombras de hombres corpulentos. Se mirará por donde se mirará,
eran tipos con pinta de matones, y de ellos salieron hombres con traje...
Bakshi: Que mal. Son bastantes.
Los hombres que bajaron del coche...
Era tal como Landolfo había dicho. No
usaban un almacén como escondite, sino una hilera de tiendas abandonadas.
Cuando entraron en el callejón...
Entonces se abrió la puerta trasera y
se oyó el sonido de hombres entrando en la tienda, seguido por el sonido de la
puerta cerrándose.
Y luego... contemplo el Mercedes blanco
y la camioneta. Había también otros tres sedanes que nunca había visto antes,
estacionados en la calle...
Bakshi: Hay dos guardias …
De pie junto al Mercedes había un
hombre que no hacía ningún intento de ocultar su condición de gánster... con
una escopeta en su mano, vigilando.
El otro hombre permaneció al volante de
la camioneta. La llama de su cigarrillo echaba humo rojo.
Son una molestia.
Aunque pudiera ponerme detrás de la
camioneta... tendría que dar la vuelta a la manzana. Aunque lo hiciera, el otro
guardia me vería...
Chasqueé la lengua suavemente.
Bakshi: Se me acaba de ocurrir una
buena idea. Y no es nada pervertida.
Las manos de Bakshi eran pequeñas y
captaron mi atención, dirigiéndola hacia arriba... hacia el edificio oscuro y
el cielo nocturno.
Bakshi: El terreno es caro en Daivan.
Los edificios están muy juntos, como pollitos. Si te subes al tejado así, no
tendrás ningún problema.
Ya veo … Miré el cielo negro y los
edificios aún más negros, chifle levemente y asentí en dirección a Bakshi.
Gian: Brillante. Por favor, sigue así
sin ser un pervertido.
Bakshi: Eso es imposible ~
Bakshi dijo en voz baja, casi riendo...
Corrió entre las sombras de los
edificios, calle abajo, y luego llegó a un edificio en el bloque de almacenes
donde estaba estacionada la comitiva... y se puso en posición de golpe.
Gian: ¡Bien!
Solté un pequeño grito y corrí. Avancé
entre las sombras de los edificios para que los guardias no me encontraran. Y
luego, corrí hasta llegar a Bakshi …
Agachado, las manos de Bakshi estaban
entrelazadas. usándolas como base, puse mi pie sobre sus manos, que se parecían
a las de una estatua de Buda, y salté.
Bakshi: ¡Arriba!
Al sentir el impulso de Bakshi
elevándome ….
¡¡Que miedooo!!
Mi cuerpo salió disparado hacia el
cielo nocturno con un silbido y voló hasta el tejado de un edificio de dos
pisos. Mis bolas se encogieron con la intensa aceleración ascendente.
Gian: ¡Un! ¡Muy bien! ¡Bakshi!
Extendí mi mano hacia Bakshi, que
estaba abajo, pero ese idiota fue más rápido.
Bakshi corrió en dirección opuesta al
edificio al que yo estaba. Se dirigió hacia la pared de un edificio al otro
lado de la calle... y con un golpe, pateó la pared y corrió por la pared
vertical dando unos cuantos pasos...
Bakshi: ¡Nuuh!
En eso, Bakshi, que había usado la
fuerza de sus piernas para vencer la gravedad, siguió corriendo hacia la
siguiente pared y la pateó con fuerza... y con esa fuerza, continuó corriendo
hacia donde yo estaba...
Gian: ¡Uwaah!
Bakshi: Perdón por la espera ~
Gian: ¿Qué clase de energía tienes? Ni
que estuviéramos en un manga.
Bakshi: Esta es la cantidad de líquido
preseminal que recibo antes de masturbarme. La última vez usé esto para subir
al cuarto piso de un edificio.
Sacudí mi mano a Bakshi y me agaché
donde estaba. Nadie debería haberse dado cuenta.
Gian: Es aquel almacén, ¿verdad? Aquel
auto blanco sí que es gran punto de referencia. Vamos.
Bakshi: Al caminar sobre el techo,
asegúrate de pisar los bordes. Si es plano, podrías resbalar repentinamente.
Seguí el consejo de Bakshi y caminé por
la cresta de los tejados. Me agaché y me fundí con el cielo nocturno...
guiándome por esa sombra blanca.
Después de pasar por encima de unos
tres tejados... la sombra del almacén que buscábamos, con su imponente tejado
triangular, apareció a la vista, y nos detuvimos en seco.
Gian: Es este. Se está filtrando una
luz.
Bakshi: Es un almacén antiguo, así que
hay agujeros de ventilación en los frontones del techo... Bueno, ¿empezamos?
Bakshi: Yo me encargaré de los guardias
y cortaré los cables. Tú espera junto a ese frontón. (Nt: En la arquitectura
japonesa, frontón se refiera a una tabla con forma de montaña fijada al extremo
de un tejado a dos aguas)
Gian: Cuando las luces se apagan, será
la hora del espectáculo, eh.
Bakshi: Exacto. Mientras las luces aún
estén encendidas, graba en tu mente el estado de las cosas adentro y el número
y la ubicación de los gánsteres.
"Sí", dije, y Bakshi metió la
mano en un bolsillo de su chaqueta, sacó una pequeña botella de vidrio y me la
entregó.
Eran ampolletas de vidrio llenas de un
líquido transparente que Bakshi había desenterrado entre los suministros
ocultos. Dos de ellas rodaron fríamente en mis manos con un tintineo.
¿Para qué es esto?
Las ampolletas estaban ahora envueltas
en varias capas de cinta de papel amarillenta. De alguna manera, me di cuenta
de que eran algo peligroso.
Bakshi: Son como bombas. Tíralas y
úsalas bien. Ten cuidado. Si se rompe alguna en tu bolsillo, tendrás problemas.
Gian: ¿Te refieres a la nitroglicerina?
Bakshi: Eso es una cosa inestable. No
puedo dejar que tú, mi querido, la cargues. Lees demasiado manga. Mamá está
preocupada por ti.
Gian: Cállate.
Bakshi, cuyos ojos de serpiente estaban
fijos en la calle de abajo, dijo sin cambiar su expresión...
Bakshi: Una cosa más.
Gian: ¿Qué es?
Bakshi: Si ese bastardo llamado Iván
aparece en medio de esto, ¿sería malo que lo matara?
Gian: Sí. Ese tipo... Mejor dicho, yo
me encargaré de todos ellos. No lo mates, así como así, tengo cosas que
preguntarle.
Bakshi: Cierto.
Bakshi giró la cabeza, hizo crujir los
hombros y, de repente, pareció que hablaba consigo mismo.
Bakshi: Esos mafiosos de Daivan. Tus
viejos compañeros ... Sinceramente, quisiera matarlos a todos. Que remedio.
Justo cuando estaba a punto de decirle
algo al escuchar esas palabras, la sombra de Bakshi a mi lado se volvió borrosa
y desapareció.
Camino por el tejado del almacén,
intentando que el sonido de mis pasos sea más silencioso. La sensación bajo mis
plantas es... una placa de metal oxidada que podría atravesar fácilmente.
Me arrastré más adentro, hacia la
ventana ventilada por donde entraba la luz del interior, y me pegué al techo.
La ventana no tenía cristales, ni
barrotes, nada. Solo un agujero. Intenté mirar dentro del almacén por él,
cuando...
Iván: ¡! ¡Guh!
¡¿?! ¿Qué carajos?
No había duda alguna. Ese fue el sonido
de un puñetazo. Venía de debajo de mí, dentro del almacén.
Apreté la cara contra la esquina de la
ventana y miré hacia el almacén. Había varias bombillas encendidas, y...
Iván: ¡Guuh, aahg!
El sonido de un golpe brutal resonó en
un cuerpo humano. El hombre golpeado... susurró suavemente y soportó el dolor y
la humillación.
El hombre, esposado a la espalda, cayó
al cemento sucio... y cuando intentó levantarse, recibió una violenta patada en
el costado con un zapato de cuero.
Iván: ¡Gug, gaag!
Honus: Fuh, maldito mocoso.
El hombre que yace esposado era miembro
de la mafia Daivan, CR:5. Era uno de sus líderes, Iván Fiore.
Iván fue pateado con los zapatos de
cuero de un hombre con traje y una gran panza. Su rostro, gimiendo contra el
cemento, es pisoteado bajo el zapato como si ese hombre quisiera apagar un
cigarrillo tirado.
Iván: Guh, gaah …. Maldito ….
Honus: Bueno, señor Iván Fiore, yo
realmente no quiero estar haciendo esto. Me pregunto si ya es hora...
Honus: ¡¡Solo debes de decir “sí” y
ya!! ¡¡Maldito mocoso!!
Iván: ¡Guh … kuh … quién lo haría ….!
El bastardo de Honus agarra a Iván por
los brazos, lo levanta y lo obliga a arrodillarse en el suelo. Honus camina
frente a él con pasos dramáticos.
Honus: Hey, Iván. Tú y yo trabajamos en
el mismo negocio. Así que oído hablar mucho de ti.
Honus: Te tratan como si fueras basura
en esa organización, ¿verdad? Es injusto, ¿sabes?, considerando lo mucho que
ganas.
Iván: Kuh, eso no te importa.
Honus: Perteneces a una organización
vieja y rancia. Una organización podrida donde solo se puede llegar a la cima
si eres italiano. Un lugar anticuado como ese, no te conviene.
Honus: Iván, queremos ayudarte. Ambos
somos irlandeses, así que tenemos un vínculo. Así que déjame preguntarte una
vez más.
Honus: Lleva tu territorio y tus
soldados contigo... y une fuerzas conmigo, ¿ok? Si te preguntas qué pasaría si
te negaras…
Honus: Tu bien lo sabes, ¿verdad, Iván?
¿O quieres que tu cuerpo te diga más?
Iván: ¡Guuag!
Con las manos retorcidas tras la
espalda, recibió una fuerte patada en el estómago... Ácido estomacal pegajoso
mezclado con sangre goteaba de la boca de Iván.
Sin embargo, de esa boca ….
Iván: Uhh, ¿qué carajos …?
Honus: ¿Eh? ¿Qué dijiste?
Iván: ¡Tu aliento apesta, maldito
cerdo! ¿Quién querría ser tu aliado, tu subordinado?
Honus: ¡Kuh, bastardo …!
Iván: Ya ni siquiera tienes un lugar en
Rockwell, ¿no? Eres un cabrón mediocre.
Iván: Si quieres jugar a ser gánster...
¡empieza de nuevo en el arenero del jardín de infantes!
Honus: ¡Tu …!
La cara de Honus se puso roja hasta el
pelo, y le dio una patada a Iván en el estómago. Los otros pandilleros
agarraron el cuerpo de Iván mientras caía al suelo.
Lo golpearon una y otra vez con
garrotes y patadas, con la esperanza de complacer a su jefe. Cada vez que lo
golpeaban, Iván gritaba con los dientes apretados...
Iván: ¡Guh, kuh … ahg!
¡¿Qué …?! ¡¿Iván?!
Es Iván, no hay duda de eso. ¡Sabía que
había vuelto a Daivan!
Dentro del almacén, se encuentra Iván.
Pero qué demonios … ¡¿Qué significa
esto?! ¡¿Qué está pasando?!
¿Cómo es que Iván, en esta ciudad está?
¡¿Cómo es posible que un capitán de alto nivel haya sido secuestrado por estos
pandilleros?!
Además ….
¿Acaso esto lo planeo ese bastardo
gordiflón en aquel momento?
¡¿Honus era el que estaba en la línea
telefónica en aquel momento?!
No hay duda, es el tipo gordo y calvo
que andaba con Dave. Pero ¿por qué un tipo así, un gánster de Rockwell, puedo
hacer esto …?
Esa vez... Escuché algo mientras estaba
encerrado en aquella habitación secreta en Rockwell... ¿Tenía algo que ver con
esto...? Aun así...
¿Por qué capturaron a Iván? Y por lo
que dijo antes... ¿intentaba que Iván se uniera a su equipo...?
Antes de darme cuenta... mi cara estaba
cubierta de sudor y... tenía la Luger en mi mano.
El arma apuntaba... a la gente del
almacén, abajo... A Iván, o a Honus. Sin darme cuenta, ya me encontraba
apuntando hacia ellos.
¿Nm …?
Mirando hacia el almacén, con el
rabillo del ojo vi a otro grupo de personas avanzando frente a Iván
envueltos... y comencé a agacharme.
Mierda, ¿cuántas malditas cosas hay en
este almacén?
Bonabita: ¡Oiga, señor O'Sullivan! ¿Qué
demonios está haciendo? ¡Deshágase de él!
El hombre que dio un paso adelante
era... un hombre de mediana edad que vestía un traje bien confeccionado, pero
debajo de todo era extremadamente obeso y su cara estaba cubierta de sudor.
El hombre iba acompañado de
subordinados vestidos con traje. Estos eran diferentes a los subordinados de
Honus.
Su vestimenta, hostilidad y desprecio
que transmiten hacia quienes les rodean, dicen silenciosa y elocuentemente que
son mafiosos o gánsteres similares.
Bonabita: ¡Esto no es lo que acordamos!
Lo traje aquí porque dijiste que te desharías de ese maldito bastardo.
Bonabita: Pero ¿qué quieres decir
reclutarlo? Eso no es lo que acordamos, ¿sabes?
Honus: Bueno, bueno, cálmate. Si se
convierte en uno de nuestros aliados, entonces, en lo que respecta a la mafia,
está prácticamente muerto, ¿verdad?
Bonabita: ¡E-Esto...! Ni siquiera le he
contado esto a Don Bondone. Si este chico se le escapara...
Honus: No debes preocuparte por eso. Yo
me encargaré de hablarle sobre esto al señor Bondone. Además …
Honus, que estaba hablando con el
desconocido... pateó silenciosamente a Iván Fiore en el estómago, quien estaba
siendo sujetado por su subordinado.
Iván: ¡Guh, gaag!
Honus: Nunca pensé que sería tan
estúpido. Parece que tendré que deshacerme de él, como me pediste. ¡¡¡Aquí
mismo...!!!
Iván: ¡Guh, guuh!
Bonabita: Entonces, ¡hazlo rápido! Yo
tampoco puedo quedarme en un lugar así para siempre. Si los demás empiezan a
sospechar de mí...
Honus: Vamos, vamos. No lo digas así.
También está el asunto de separar su territorio de su negocio. Además...
Honus: Tengo otras cosas divertidas
preparadas para ti esta noche. No será tarde para disfrutarlas. Jaja, ¿verdad?
Iván Fiore.
Honus: Te daré una parte de la
diversión también. En verdad que eres un bastardo imbécil. ¿Lealtad? ¿Orgullo?
¿Omerta? Uf, pura mierda.
Honus: Deberías haber tirado todas esas
cosas a la cuneta... Si te hubieras convertido en mi subordinado, podrías haber
vivido una vida larga y feliz, ¡idiota!
Iván: …. Uh …. ¿idiota? Tu eres el
idiota, Honus ….
Honus: Hah, ¿Aún puedes hablar con aire
de suficiencia?
Iván: Y tú, el canalla de allá... el
que parece un cadáver hinchado y ahogado. Hasta te atreviste a escupir pura
mierda en la la junta directiva... ¿Crees que puedes engañar a los ojos de
Cavalli...?
Bonabita: Guuh …. Date prisa y mata a
este bastardo.
Iván: Además … ¿has dicho omerta y
orgullo …? Jaja, algo como eso …. Para mí, ha perdido valor hace mucho tiempo.
Iván escupió esa declaración, luego
dejó caer la cabeza con un ruido sordo, arrojando sangre de su boca y gimiendo.
Iván: Algo como Omerta... y mi
hombría... todo se hizo añicos cuando dejé a ese tipo allí en prisión...
Iván: Lo dejé... Dejé a Gian para que
muriera. Soy un bastardo cobarde... ¡pero aun así...!
Iván: ¡¡Nunca me convertiré en uno de
tus compañeros mi muerto!!
¡¿?! ¿Qué …?
E-Ese bastardo … ¿Iván …? ¿Qué carajos
está diciendo …? ¿Qué quiere decir con eso …? ¡Mierda!
Inconscientemente, mi arma apuntaba a
Iván. Y, una vez más, inconscientemente... la apunté en dirección contraria, y
el arma ahora miraba al vacío.
¿D-De qué carajos está hablando ese
tipo? ¿Qué me dejo en prisión para morir? ¿Cobarde? ¡Kuh …! ¿De qué habla
cuando me ha traicionado …?
Fui … traicionado … traicionado …
No puede ser …
Honus: ¿Qué? ¿Gian …? Huh, y yo
preguntándome que ibas a decir y sales con eso. Que fastidioso.
Honus: ¡Hah! Ese juego de amistad les
viene de maravilla, bastardos con olor a tomate. ¡Hey! Le están muy siendo
leales a un tipo así.
Iván: No es eso y tienes mal aliento.
No vas a entender lo que te digo, aunque te lo explique... ¡Anda, mátame ya!
¡Anda!
Bonabita: ¿H-Has dicho … Gian? E-Es ese
chico que estaba en prisión …. Y que era del jefe Alessandro, su …. ¡¿No había
muerto?!
Iván: Fuck …. (nta: es una palabra
grosera en inglés que se interpreta en español comúnmente como “joder”)
Honus: Bueno, bueno. No tiene sentido
preocuparse por el fantasma de alguien que ni siquiera está aquí. Por ahora...
jajaja.
Honus: ¿Le gustaría divertirse un poco,
Sr. Bonabita? Tengo algo interesante planeado para usted esta noche. Estoy
seguro de que lo disfrutará.
Bonabita: ¿Q-Qué …? Y-Ya le había dicho
que yo no …
Honus ignoró las palabras de Bonabita e
hizo una señal a sus compañeros con un gesto de la barbilla. Los hombres
guardaron silencio, pero...
Los gánsteres, exudando un aire turbio
de malicia, emoción y sonrisas, comienzan a prepararse para algo dentro del
almacén.
Un hombre desdobló una sábana que había
traído de algún sitio. Entonces... el hombre que parecía camarógrafo desplegó
un trípode grande y sacó un dispositivo completamente negro de una caja...
Instala la cámara con la lente grande
que sobresale y, mientras el técnico gira la manija para dar cuerda al resorte,
Bonabita y los demás miran con sospecha.
Bonabita: ¿U-Una cámara? ¿Qué planeas
hacer? ¡Hey, no apuntes hacia aquí!
Cuando otro gánster trae una cámara de
placa seca, Bonabita intenta ocultar su rostro agitando las manos como una
actriz sorprendida por un reportero de un periódico.
Honus: Jajaja, no te preocupes. He
preparado a una actriz adecuada para esto.
Iván: ¿Qué …? Tú … ¿qué vas hacer …?
Entonces... uno de los pandilleros
llegó cargando un tubo flexible del tamaño de los brazos de un hombre, envuelto
en una sábana.
Se desataron las cuerdas que la
sujetaban a la sábana, y la tela fue arrojada a un lado... y de allí
aparecieron colores brillantes que parecían fuera de lugar.
Honus: Pff, huh, jeje ….
Iván: ¡! ¿Q-Qué …? ¡No puede ser …! ¡Tú
…!
Entre las sábanas se encontraba una
niña con un uniforme escolar bien confeccionado, hecho de tela de color rosa
pálido y blanco puro, y con cabello de color castaño claro recogido en tres
trenzas.
Una joven yacía inconsciente en un
almacén sucio, rodeada de villanos que lucían las sonrisas más lascivas de
todas.
Bonabita: ¡Ah …! ¡Hoooh! Esta es ….
Iván: ¡Kuh, guhh! ¡¡SEÑORITA!!
¡¡HONUS!! ¡¡BASTARDO!!
Iván estaba furioso y gritaba como un
loco, y uno de los pandilleros lo golpeó para detenerlo. Honus miró a Iván con
ojos llenos de odio...
Honus: No armes jaleo, maldito mocoso.
Quédate tranquilo, morirás …
Honus: Después de que terminen de jugar
con esta pequeña. Tendrás que ver a la nieta de tu benefactor gritar de alegría
mientras se convierte en un agujero de inodoro.
Iván: ¡Kuh …! ¡Guhh …! ¡R-Rosalía! ¡Honus
… bastardo! ¡Te atreviste a tocar a una señorita respetable ...!
Honus: ¿Respetable…? ¿Eres idiota? Es
la nieta de ese Cavalli que ha logrado sobrevivir hasta ahora. Es una niña
criada con el dinero de la mafia.
Mientras Honus lanza los insultos más
viles imaginables... los pandilleros preparan el escenario para su malvada
escena.
TRADUCCIÓN: SAKURADA DI
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