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viernes, 15 de mayo de 2026

Lamento Beyond The Void (Rai) #11

 

Esta atmósfera siempre estuvo presente. Pero ahora, simplemente se sentía pesada.

 

Konoe quería hablar con Rai, pero no se le ocurría nada que decir. El aire inquieto empezó a carcomerle los nervios poco a poco.

 

Incapaz de soportarlo más, Konoe levantó la vista, con ganas de decir algo. Entonces, Rai arrojó su abrigo desde la cama.

 

Rozó el aire y se posó al instante. De repente, un dulce aroma le hizo cosquillas en la punta de la nariz. Konoe levantó ligeramente la barbilla y confirmó el aroma.

 

Era un aroma intenso y potente, no natural. Era una mezcla de aromas... Un perfume.

 

Los gatos comunes no usaban perfume. Era bastante caro y, en todo caso, era algo que usaban los gatos en ciertas áreas comerciales.

 

Por ejemplo, los gatos que venden sus cuerpos. A las hembras jóvenes todavía les gusta usar fragancias dulces, pero los machos ya no las usan con frecuencia.

 

Las hembras eran escasas, e incluso en una gran ciudad como Ransen, no se veían a menudo. Pero aún había hembras mayores aquí.

 

¿Dónde estaban las hembras jóvenes? Para tener hijos, además de refugiarse en cada pueblo o aldea... oyó que se dirigían burdeles clandestinamente.

 

Se prohibía la prostitución y se cobraba un precio irrazonablemente exorbitante por el sexo. Solo a las hembras más ricas se les permitía un entretenimiento tan lujoso. Aunque si había un burdel en Ransen, probablemente estuviera en los callejones.

 

En el momento en que él y Rai se separaron... él se dirigió al callejón trasero.

 

Konoe: ……

 

Konoe miró a Rai con incredulidad. Rai parecía haber terminado de quitarse el equipo y estaba sentado en la cama, aseándose.

 

¿Fue por eso que se separó de Konoe sin dar una razón?

 

Terriblemente confundido, Konoe sacudió la punta de su cola inquietamente.

 

Pero cuando pensó detenidamente, no había nada extraño en ello.

 

Rai era macho. Y como era un hábil cazarrecompensas, debía de tener una buena cantidad de dinero.

 

No había razón para que no pudiera entretenerse un rato.

 

Sin embargo, ¿por qué Konoe estaba tan impaciente y por qué estaba tan perturbado?

 

Quizás. La razón fue que estaba convencido de que Rai no haría algo así.

 

Rai solo miraba al frente, intentando ganar más poder. Konoe sintió que esto traicionaba sus propios sentimientos por Rai.

 

Si su permiso.

 

De repente, Konoe se sintió irremediablemente frustrado.

 

Bajó las orejas y sujetó sus rodillas, clavándole los colmillos en la rótula.

 

Un dolor masoquista corrió por su cuerpo, pero él mordió con más dureza, desafiando.

 

No sabía por qué se sentía así. Era simplemente frustrante. Frustrante y un poco molesto.

 

Hubo una señal de que Rai se movió, y Konoe se sobresaltó y levantó la vista. Una mirada inquisitiva lo fulminó con la mirada.

 

Rai: ¿Qué pasa?

 

Konoe: ……

 

Konoe no pudo responder. La voz le quemaba en la garganta.

 

Incapaz de hacer contacto visual, Konoe se agachó con su manta sobre la cabeza.

 

Konoe: Me voy dormir.

 

La voz que respondió fue ronca.

 

Cerró los ojos con fuerza.

 

No quería sentirse tan molesto. Sin embargo, sintió una señal de que Rai se acercaba. Su corazón dio un vuelco.

 

Rai: ¿Te duele algo?

 

La voz de Rai sonó suavemente a través de la oscuridad.

 

Rai: Hey.

 

El hombro de Konoe fue agarrado a través de la manta y casi saltó.

 

Konoe: No es nada. Se curará después de dormir.

 

Lucky Dog 1 + Bad Egg (Daivan) #23

 

Daivan #23 – 50%

 

Dispararon también contra Iván, que se había mantenido oculto en algún rincón. Los gánsteres, como una avalancha desatada, irrumpieron corriendo por el interior del almacén… y, buscando la rendija de la persiana metálica, emprendieron la huida.

 

Honus: ¡Maldición! ¡Ese mocoso …!

 

Gánster 6: ¡Jefe, ya es inútil! ¡Escapemos!

 

Un torrente de insultos brotó de Honus, como si las venas de su cabeza se hubieran roto de pura rabia, resonando con furia en el aire. Los hombres, presa del pánico y empujándose unos a otros por ser los primeros, se deslizaron por la grieta destrozada y corrieron desbocados hacia la calle.

 

Mierda, Bakshi … ¿qué carajos estás haciendo?

 

Creí que los harían volar a todos juntos en la salida… pero los malditos mafiosos… mierda, todavía quedaban ocho.

 

El cargador estaba casi vacío. No pude seguirlo. Escupí con rabia, me levanté de golpe. ¡Cierto! ¡Iván… ese maldito bastardo!

 

Gian: ¡Mierda! ¡Iván …!

 

Ante mi llamado ….

 

Iván: ¡! Gian … tu …

 

Una voz, áspera como escupida, brotó desde algún rincón de la oscuridad. Miré mi Luger, aún con balas en la recámara… y avancé un paso.

 

La banda de Honus irrumpió desde el almacén hacia la calle, desbordados, tropezando entre sí en su huida… hasta que se amontonaron alrededor del coche estacionado.

 

Gánster 4: ¡Mierda! ¡¿A dónde se fueron los guardias?!

 

Gánster 5: ¿Eh …? ¡jefe, esto es malo! ¡Las llaves del Mercedes han desaparecido!

 

Honus: ¡¿Qué?! ¡¡Joder!! ¡Haz que mi Lancia (marca de auto) arranque, rápido! ¡Esos bastardos italianos están viniendo hacia nosotros!

 

Al principio, Honus se lanzó hacia el Mercedes blanco, golpeó las ruedas con furia y corrió hacia el sedán y la camioneta.

 

La camioneta y el sedán permanecían alineados en un rincón del callejón, como si nada hubiera sucedido. Pero de nuestro lado, no había rastro de ningún guardia…

 

Honus: ¡Date prisa! ¡Rápido, joder!

 

Gánster 4: ¡S-Sí! Kuh … ¿E-Eh …?

 

Gánster 4: Jefe, ¿no huele algo …?

 

Honus: ¡¿Hah?! ¡Eso no importa! ¡Arranca!

 

Y… los que no lograron subirse al sedán de Honus se aferraron al camión como náufragos desesperados, colgando de tablas a punto de hundirse.

 

Gánster 6: ¡Rápido, arranca!

 

Ooe (Ruta Común) #03

 

Shizuma: - Perdón por contarle algo tan desagradable. Sin embargo, para que pueda ponerse realmente en mi lugar, le ruego que tenga un poco de paciencia.

Shizuma: - Fue hace dos años. Aquel día había sido invitado por la familia de mi hermano y estaba disfrutando de las vacaciones de otoño.

Shizuma: - La casa de verano daba al lago, y mi hermano y su hijo estaban jugando en un bote.

Shizuma: - Entonces, de repente, empezó a hundirse delante de mis propios ojos…

Ōsaki: - ……

Shizuma: - Era porque el bote era viejo …

Ōsaki: - ¿Y cómo es que eso se relaciona con un asesinato?

Shizuma: - No lo entiendo en absoluto. La policía también concluyó que se trató de una muerte por ahogamiento accidental. Sin embargo, unos parientes de mi cuñada empezaron a ir diciendo por ahí que yo era el culpable.

Shizuma: - Es absurdo. Que yo matara a mi propio hermano, estando además solos los dos…

Shizuma: - La denuncia fue retirada enseguida. Pero…

Shizuma: - Yo mismo aún me reprocho lo ocurrido. Pienso que, si hubiera remado un poco más rápido, quizá habría podido agarrarles la mano a los dos…

Shizuma: - Discúlpeme ….

Ōsaki: - Muchas gracias. He entendido la situación.

Y así, le respondí con palabras lo más desapasionadas posible.

No soy ni policía ni psiquiatra, y una empatía irresponsable podría acabar hiriéndolo aún más.

Ōsaki: - Y por otro lado, hay algo que quisiera decirle.

Me quité los guantes. Al darle la vuelta a la mano y mostrársela, él torció el rostro con un gesto de horror. Luego me miró fijamente con una expresión de incredulidad.

La palma de mi mano estaba enrojecida, como si le hubieran arrancado la piel. La carne sobresalía de forma irregular, y no había líneas en la palma que la delimitaran.

Ōsaki: - La quemadura tuvo un mal pronóstico y dejó secuelas. Lo mismo ocurrió con la mano derecha.

Shizuma: - …..

Ōsaki: - En caso de que alguien lo vea, lo explicaré como un accidente causado por negligencia.

Ōsaki: - Las quemaduras suelen curarse en el transcurso de aproximadamente un mes, así que, Shizuma-san, ya no será necesario que finja sentir dolor a partir de ahora.

Shizuma: - ¿Tus heridas van a quedarse así para siempre?

Cuando intenté volver a ponerme el guante, el Shizuma-san puso su mano sobre la mía.

Aunque la piel de la mano es gruesa y cubre la herida, y en teoría debería tener poca sensibilidad, la elevada temperatura de su cuerpo se percibe de una forma extrañamente clara…

Shizuma: - Estamos en una época en la que incluso se pueden tratar los queloides causados por la bomba atómica. Si el problema es económico, yo puedo ayudar.

Ōsaki: - Puede que a otros les resulte doloroso de ver, pero yo ya estoy acostumbrado.

Ōsaki: - Bueno, eso es todo por hoy.

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