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viernes, 15 de mayo de 2026

Ooe (Ruta Común) #03

 

Shizuma: - Perdón por contarle algo tan desagradable. Sin embargo, para que pueda ponerse realmente en mi lugar, le ruego que tenga un poco de paciencia.

Shizuma: - Fue hace dos años. Aquel día había sido invitado por la familia de mi hermano y estaba disfrutando de las vacaciones de otoño.

Shizuma: - La casa de verano daba al lago, y mi hermano y su hijo estaban jugando en un bote.

Shizuma: - Entonces, de repente, empezó a hundirse delante de mis propios ojos…

Ōsaki: - ……

Shizuma: - Era porque el bote era viejo …

Ōsaki: - ¿Y cómo es que eso se relaciona con un asesinato?

Shizuma: - No lo entiendo en absoluto. La policía también concluyó que se trató de una muerte por ahogamiento accidental. Sin embargo, unos parientes de mi cuñada empezaron a ir diciendo por ahí que yo era el culpable.

Shizuma: - Es absurdo. Que yo matara a mi propio hermano, estando además solos los dos…

Shizuma: - La denuncia fue retirada enseguida. Pero…

Shizuma: - Yo mismo aún me reprocho lo ocurrido. Pienso que, si hubiera remado un poco más rápido, quizá habría podido agarrarles la mano a los dos…

Shizuma: - Discúlpeme ….

Ōsaki: - Muchas gracias. He entendido la situación.

Y así, le respondí con palabras lo más desapasionadas posible.

No soy ni policía ni psiquiatra, y una empatía irresponsable podría acabar hiriéndolo aún más.

Ōsaki: - Y por otro lado, hay algo que quisiera decirle.

Me quité los guantes. Al darle la vuelta a la mano y mostrársela, él torció el rostro con un gesto de horror. Luego me miró fijamente con una expresión de incredulidad.

La palma de mi mano estaba enrojecida, como si le hubieran arrancado la piel. La carne sobresalía de forma irregular, y no había líneas en la palma que la delimitaran.

Ōsaki: - La quemadura tuvo un mal pronóstico y dejó secuelas. Lo mismo ocurrió con la mano derecha.

Shizuma: - …..

Ōsaki: - En caso de que alguien lo vea, lo explicaré como un accidente causado por negligencia.

Ōsaki: - Las quemaduras suelen curarse en el transcurso de aproximadamente un mes, así que, Shizuma-san, ya no será necesario que finja sentir dolor a partir de ahora.

Shizuma: - ¿Tus heridas van a quedarse así para siempre?

Cuando intenté volver a ponerme el guante, el Shizuma-san puso su mano sobre la mía.

Aunque la piel de la mano es gruesa y cubre la herida, y en teoría debería tener poca sensibilidad, la elevada temperatura de su cuerpo se percibe de una forma extrañamente clara…

Shizuma: - Estamos en una época en la que incluso se pueden tratar los queloides causados por la bomba atómica. Si el problema es económico, yo puedo ayudar.

Ōsaki: - Puede que a otros les resulte doloroso de ver, pero yo ya estoy acostumbrado.

Ōsaki: - Bueno, eso es todo por hoy.

Ōsaki: - También informaré sobre las personas con las que me reuní. Presentaré un informe por medio de la oficina, así que le ruego lo reciba en una fecha posterior.

Al retirar la mano, la de él cayó sobre la mesa, quedando tal como estaba. Aparté la mirada y empecé a prepararme para irme.

Mi vaso llevaba tiempo vacío; el de Shizuma-san, en cambio, aún estaba a la mitad.

Shizuma: - Ōsaki-kun.

Ōsaki: - ……

Shizuma: - Es verdad que quiero que seamos hermanos.

Shizuma: - Mi padre no me quiso. Porque nací como el segundo hijo, una posible chispa que podía provocar disputas por la herencia familiar.

Shizuma: - Fue una niñez muy solitaria…

Shizuma: - Pero yo amaba a mi padre y a mi hermano. Sin embargo, el amor es cruel: solo existe de verdad cuando la otra persona lo acepta.

Ōsaki: - ……

Shizuma: - Así que, Ōsaki-kun.

Shizuma: - Yo tengo amor de más. Cuando vuelvas de la isla, bebamos algo.


En cuanto terminó de beber el café, alzó el vaso y, como si estuviera ebrio, le brillaron los ojos con un fulgor intenso.

Me estaba dirigiendo una clase de afecto sospechoso, impropio de lo que normalmente se intercambia entre un detective y su cliente.

¿A cuántas personas habrán atrapado ya esos ojos que parecen querer poseerlo todo?

No debo creerlo. Esta es la mirada de alguien que sabe seducir y manipular a los demás…

Dejé el dinero correspondiente a dos cafés y, tras inclinar levemente la cabeza en señal de despedida, salí del local.

De este modo, la reunión se dio por concluida tras unas dos horas.

Afuera, el sol caía con fuerza y el aire todavía guardaba el calor de agosto. Pienso que un sol abrasador resulta tan molesto como un aguacero torrencial.

…………………………………………………………………………………………………………………

La Agencia de Detectives Shinkiba se encuentra a ocho minutos a pie de la estación de Fujisawa, en el entresuelo de un edificio de tres plantas.

A través del cristal esmerilado de la puerta se veía la silueta de alguien trabajando con diligencia, y al darse cuenta de mi presencia, fue él quien vino a abrirme.

Shinagawa: - Senpai (sufijo honorífico que se usa para referirse a una persona superior en ámbito laboral o académico), bienvenido.

Él es Shinagawa-kun.

Tenía un aspecto algo distraído y una voz lánguida, estirada por la desgana. Sin embargo, en su interior era un joven dotado de una aguda capacidad de observación.

De baja estatura, él se especializa principalmente en labores de seguimiento y, en los días en que no hay nada que hacer, se ofrece por iniciativa propia a encargarse de la limpieza; es un gran trabajador.

Cuando le pregunté por qué le gustaba tanto limpiar, una vez me respondió con sequedad: “Solo lo hago porque nadie más lo hace”.

La Agencia de Detectives Shinkiba era una oficina pequeña, envuelta en una quietud que hacía honor a la palabra “silencio”.

El representante, Shinkiba-san, abrió el periódico cubriéndose el rostro y, sin mirarme siquiera, dijo un “buenos días” completamente fuera de lugar.

Para alguien que se levanta después del mediodía, no había nada de incorrecto en ese saludo.

Shinagawa: - Mm, senpai… esto huele a cigarrillos Peace.

Ōsaki: - Sí. Es la marca que fuma el cliente con el que me reuní hoy.

Shinagawa: - ¿Ese tipo es de los complicados, testarudo y muy obsesivo… o me equivoco?

Ōsaki: - Ni idea. Me pregunto de que tipo será.

Shinkiba: - Vamos, vamos, Shinagawa-kun. No está bien hablar de alguien al que ni siquiera has conocido basándote en suposiciones.

Shinagawa: - Es un ejercicio para intentar deducir cómo es una persona a partir de su olor.

Shinkiba: - Eso no es más que un prejuicio.

Shinagawa: - Entonces, Shinkiba-san, que le gustan los Golden Bat, ¿es usted un hombre de mente abierta, alegre, despierto, y alguien competente?

Shinkiba: - Si, es correcto.

También era hábil manipulando a los adultos. Halagado, Shinkiba-san se refugió de nuevo en el periódico, con gesto pensativo.

Shinagawa: - Por cierto, senpai. Esta mañana llego un paquete para usted.

Trajeron una caja rectangular de paulonia. Al acercarse a mí, Shinagawa-kun se frotó los labios, murmurando algo entre dientes.

Shinagawa: - El destinatario también fue indicado de palabra, y tampoco figuraba el remitente… Además, era un repartidor que no me resultaba familiar…

Shinagawa: - ¿Qué significa esto?

La madera color lino estaba atada con una cuerda negra. A simple vista no parecía un envío común, así que no era extraño que Shinagawa-kun desconfiara. Incluso yo, que sabía que esto llegaría hoy, me quedé sin aliento al verlo.

Al abrir la caja de paulonia, dentro había un traje de luto, unos zapatos y un maletín de cuero negro… Era un envío del señor Shizuma-san. Probablemente había contratado a un mensajero, sin recurrir al servicio postal.

Shinagawa: - ¿No era que el encargo consistía en ir en su lugar a un acto fúnebre?

Ōsaki: - Voy a probármelo. ¿Podría revisar si no hay costuras sueltas?

Shinagawa: - Si.

Me puse el traje de luto.

La chaqueta encajaba perfectamente en los puños y en las muñecas. Aunque tengo los hombros anchos, no quedaba ni apretada ni holgada. Tampoco era necesario ajustar el largo del pantalón.

Era como si lo hubieran confeccionado a medida para mí…

Shinagawa: - Le queda muy bien.

Ōsaki: - No es algo precisamente digno de elogio. Para vestir un traje de luto, se necesita que haya un muerto.

Me quité el traje de luto enseguida y lo devolví con cuidado a la caja de paulonia.

Shinagawa: - Esta ropa tiene impregnada el aroma de cigarrillos Peace.

Shinagawa: - Está limpio, pero todavía queda un ligero olor…

Ōsaki: - ¿Hay algún problema con eso?

Shinagawa: - ¿Acaso es normal fumar con un traje de luto puesto?

Ōsaki: - Seguramente necesitaba un respiro; estaba tan conmocionado por la muerte de su padre.

Shinagawa: - ……

Ōsaki: - ¿No opinas lo mismo?

Shinagawa: - No creo que sea porque haya estado conmocionado.

Shinagawa: - No siento ninguna tensión. Aunque por fuera parezca que está triste, por dentro probablemente encuentra el asunto un poco molesto.

Shinagawa: - Creo que es una persona sin corazón.

Ōsaki: - Shizuma-san es una persona amable. También se preocupa mucho por mí.

Shinagawa: - ¿En serio …?

Ōsaki: - Sí.

Shinagawa: - ¿Me equivoqué en mi juicio?

Ōsaki: - Antes que nada, ¿hay novedades sobre la investigación que te pedí?

Shinagawa: - Ah, sí …

Aunque podría haber regresado directamente a casa, pasé por la oficina para escuchar el informe sobre cierta “investigación” que le había encargado a Shinagawa-kun.

Sacó un sobre marrón y esparció su contenido por toda la superficie del escritorio.

Shinagawa: - Esto… es un mapa de los daños de guerra de cierta ciudad.

Tinta roja estaba marcada sobre el complejo y minucioso plano urbano.

Las zonas marcadas en rojo representan las áreas donde cayeron bombas incendiarias y que fueron destruidas por los incendios.

Un mapa de daños de guerra es un documento que registra los perjuicios causados por los bombardeos aéreos de hace diez años. Y, por alguna razón, había “dos” mapas.

Shinagawa: - Este fue registrado tres meses después del final de la guerra, y…

Shinagawa: - Este, en cambio, se registró un mes después.

Shinagawa: - Al compararlos superponiéndolos, el segundo presenta una mayor cantidad de áreas en rojo.

Rojo, es decir, lugares donde se produjeron incendios a causa de los bombardeos aéreos.

Shinagawa: - El número de áreas afectadas ha aumentado.

Ōsaki: - Es posible que el segundo simplemente refleje la información de forma más exacta.

Shinagawa-kun negó con la cabeza antes de que pudiera terminar de hablar.

Shinagawa: - El primero fue producido por una empresa cartográfica privada, mientras que el segundo fue realizado por la Compañía Constructora Daiba.

Shinagawa: - Al parecer, la primera empresa contrató a los residentes de las zonas afectadas y los hizo recorrer el lugar para completar el mapa… Por ejemplo, ¿creen que podrían haber pasado por alto un lugar como este?

Shinagawa-kun señaló un lugar en el primer mapa. Aunque los alrededores estaban pintados de rojo, había un espacio blanco.

En el segundo mapa, el que elaboró la Compañía de Construcción Daiba, ese mismo lugar está completamente marcado en rojo.

Al compararlos, había varios lugares así… Shinagawa-kun, con su silencio, mostraba claramente su enojo al respecto

Shinagawa: - ¡La Compañía de Construcción Daiba se aprovechó de los daños de la guerra para apropiarse de tierras!

Shinagawa: - Aquí está la prueba. Especialmente esta zona que está marcada en grande: en el mapa anterior no aparece como destruida.

Shinagawa: - Aquí es donde se encuentra hoy la residencia Daiba.

Ōsaki: - ……

Algunos sobrevivieron a los bombardeos, como yo, mientras que otras familias desaparecieron por completo.

También desaparecieron los registros de tierras que servían para demostrar la propiedad, y durante un tiempo hubo muchas parcelas “flotantes” en Tokio…

Shinagawa: - La construcción de Daiba se convirtió después en un campo de ruinas, y fue entonces cuando se reclamaron los derechos sobre estas tierras.

Shinagawa: - La parte recién pintada de rojo es prueba de lo que se ha arrebatado, y para los residentes que no desalojen, seguramente habrá medidas violentas…

Ōsaki: - ¿Hubo algún testimonio de ese tipo?

Shinagawa: - N-no… no hemos realizado entrevistas… pero sí hay métodos similares que se han usado.

Shinagawa: - Lo que hace que la Constructora Daiba sea aún más maliciosa es que, de este modo, incluso rehacen los mapas para encubrir sus crímenes…

Shinagawa: - Todos los mapas de la zona han sido reemplazados por los de la Constructora Daiba, y los mapas antiguos apenas se pudieron encontrar en los archivos de las fuerzas estadounidenses.

Ōsaki: - Gracias. Con esto, den por concluida la investigación.

Frunciendo el ceño ante esa respuesta tan seca, Shinagawa-kun dio un paso más, convencido de que la conversación aún no había terminado.

Shinagawa: - Senpai, ¿no puede rechazar la solicitud de Daiba Shizuma?

Shinagawa: - Si aceptas un encargo de un lugar tan sospechoso, siento que algo malo le pasará, senpai…

Shinagawa: - Más bien, ¿no sería mejor revelar los secretos ocultos de Daiba Construcciones por el bien de la gente?

Ōsaki: - Nosotros no estamos en posición de juzgar los crímenes.

Shinagawa: - Pero fue usted quien lo dijo, ¿no, senpai? Que investigáramos el mapa de los alrededores de la residencia Daiba…

Shinagawa: - No será que, en realidad, ¿usted también está enojado?

Ōsaki: - No tengo ninguna intención oculta.

Shinagawa: - Nm …

Es raro que Shinagawa-kun sienta tal antipatía hacia mí hasta este punto. No, es su ira hacia la injusticia.

Shinkiba-san también percibió la tensión y, silenciosamente, asomó la cabeza desde un lado del periódico para mirarnos. Fingiendo que no pasaba nada, volvió a sumergirse en las páginas.

Ōsaki: - No tengo intención de traicionar al cliente. Solo quería saber sobre Daiba Construcciones.

Ōsaki: - Solo como conocimiento, nada más.

Shinagawa: - ¿Me estás diciendo que me quede callado ante una ocupación ilegal?

Ōsaki: - Desecha cualquier pensamiento innecesario.

Las áreas recién pintadas de rojo son, sin duda, todos terrenos de Daiba Construcciones, y no son solo los residentes quienes compran esos terrenos.

Es un hecho bien sabido que, tras el vacío legal, los derechos sobre la tierra se han vuelto ambiguos. Los “ricos”, con tal de poder decir que compraron la tierra legalmente, consideran secundario de dónde proviene exactamente el dinero.

Enfrentarse a Daiba Construcciones… eso significa, en otras palabras, empezar a pelearse con el “poder”.

Ōsaki: - Sin embargo, con esto, queda claro que la familia Daiba es odiada.

Ōsaki: - Gracias a ti, Shinagawa-kun. Tendré cuidado.

Con esto, la conversación debería haber terminado. Sin embargo, Shinagawa-kun todavía mostraba un rostro preocupado.

Shinagawa: - Me convertí en detective porque quiero ayudar a la gente.

Ōsaki: - Shizuma-san también está cruzando por problemas.

Shinagawa: - Es satisfactorio ver a una mala persona en apuros.

Ōsaki: - Un detective no debe tener juicios de lo bueno o lo malo. Creer que uno está en posición de juez es arrogante.

Shinagawa: - …..

Aunque se lo decía de manera tajante, le entregó los mil yenes envueltos.

Ōsaki: - Toma.

Shinagawa: - N-no. Esto no es trabajo, lo hice por usted, senpai…

Ōsaki: - El cumpleaños de tu hermano se acerca. Por favor, usa esto como regalo para celebrarlo.

Ōsaki: - Si ya tienes preparado su regalo, entonces úsalo para tu pasatiempo.

Ōsaki: - ¿No dijiste que había una actuación que querías ver el mes que viene? ¿Era de la Compañía de Teatro de Flauta?

Shinagawa: - Es Plutón.

Lo recordaba, pero solo quería entusiasmar a Shinagawa-kun.

Aceptó el dinero con ambas manos a regañadientes. Parecía que todo había quedado resuelto, y al fin pude respirar tranquilo.

Como su madre es enfermiza, Shinagawa-kun ejerce de detective para sostener la economía familiar. Al parecer, seguir al grupo teatral “Pluto” es su manera de relajarse.

Shinkiba-san también sonrió, aliviado por la armonía del momento.

Dos años atrás, antes de la llegada de Shinagawa-kun, la compañía era un lugar silencioso compuesto únicamente por Shinkiba-san y por mí. Como único discípulo y más joven del grupo, Shinkiba-san y yo contemplábamos cómo crecía, rebosante de vitalidad…

Aun así, en los ojos de Shinagawa-kun se agitó de nuevo una fuerte inquietud.

Shinagawa: - Senpai …

Shinagawa: - Al parecer, Ōejima se encuentra en una zona muy remota, más allá del archipiélago de las Siete Islas de Izu.

Shinagawa: - Al parecer, aun a finales de septiembre hace calor y llueve bastante.

Ōsaki: - Veo que investigaste.

Shinagawa: - Estoy preocupado. Como que … tengo un mal presentimiento.

Ōsaki: - ……

Shinkiba-san también estaba escuchando todo eso, oculto tras el periódico.

Para disipar las preocupaciones de ambos, asentí con firmeza.

Ōsaki: - Déjenmelo todo a mí. 

El presentimiento de nuestro joven detective resulta ser acertado.

No se trata de un fenómeno espiritual, sino de una aguda capacidad para captar la maldad que desprenden las personas.

De ser así, ¿quién es el origen de esta malicia?

Al recordarlo, Shizuma Daiba aparece sonriendo, tranquilo por haber encontrado un sustituto.

Surge también el recuerdo de Sahee Daiba, que lo fulmina con la mirada, imponiéndole en silencio que cargue con este peso.

Aun así, no son ellos: no hay en ellos odio hacia mí.

La verdadera naturaleza de la malicia que muestra la misma sombra tanto a los detectives novatos como a los más experimentados…

Pienso que la respuesta es el “cliente”.

Incluso si fuera una ceremonia conmemorativa de la familia, en circunstancias normales no se haría ir a los asistentes hasta una isla aislada en pleno mar, y menos con previsión de tormenta.

Llegar a Ōejima será, sin duda, una travesía larga y nada sencilla. Los asistentes ya se encuentran bajo la “malicia latente” del cliente…

………………………………………………………………………………………………………………..

--- El día de salida ---

En la tarde del 2 de septiembre. A las 6:00 pm, desde el muelle de Uratake zarpará un buque de carga y pasajeros con destino a Hachijōjima. Una vez en Hachijōjima, será necesario transbordar a otro barco.

Para tomar la ruta marítima que se dirige a la lejana Ōejima.

En el coche rumbo al muelle, Shinkiba-san estuvo todo el tiempo murmurando en voz baja. “Mm, mm…”, intentaba decir algo y se quedaba en silencio. Una y otra vez. Aun así, parecía que todavía quería hacerme desistir.

Shinkiba: - Bueno.

Ōsaki: - ….

Shinkiba: - Hmm …

Ōsaki: - ….

Shinkiba: - Bueno.

Ōsaki: - ….

Shinkiba: - Hmm … huh …

Shinkiba: - ¡Bueno! ¡Lo he decidido!

TRADUCCIÓN: SAKURADA DI



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