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martes, 13 de octubre de 2026

Omerta Chinmoku no Okite (Todou) #05

 

Lo que no puede ser perdonado parte #2.

Después, me levanté apoyándome contra la pared

JJ: …………

El edificio prefabricado se siente solitario sin Azusa.

Me senté en el lugar habitual. Desarmé la beretta, armándola una vez más. Repetí está acción una y otra vez

Sin embargo, esto no tiene sentido. Me aburrí de hacerlo

JJ: (¿Por qué no disparé?)

Desde hace rato no puedo parar de pensar en lo mismo, sin poder evitar que giren y giren en mi mente

¿Qué hora es? Me pregunto cuanto tiempo ha pasado desde aquel terrible evento…..

El sangrado de mi cabeza ya se había detenido. Aun así, mi orgullo ha quedado frágil y lastimado, tanto que yo mismo no podía aceptarlo

JJ: (¿Por qué no pude dispararle?)

Ese mismo pensamiento se sigue repitiendo en mi cabeza sin parar. Parecía como si fuera un reloj analógico roto. Ha pasado mucho tiempo desde que me sentía tan solo

JJ: ………

He matado gente como si me riera de sus vidas

Recordé la sensación de superioridad al ver las voluntades de vivir

La razón por la que puedo apretar el gatillo sin dudar es porque no creo que la persona que apunta el arma sea un ser humano

Sin embargo, es así como se me ha enseñado ser

¿Quién carajos soy ahora? Nunca antes me había pasado algo como esto …..

JJ: (No …..)

Ahora que lo recuerdo, si ocurrió algo así una vez. Si no mal recuerdo, ocurrió hace cinco años …. No es que quiera recordar, pero ese fue uno de mis más grandes errores. Y el que haya decidido escapar con Azusa fue el peor error que hubiera podido cometer

Y nuevamente esta vez, perdí la oportunidad de respirar. Tengo una leve sensación de la causa

Probablemente, la causa tenga que ver con el pequeño hombre con el que he vivido este tiempo

Mi empuñadura se ha atrofiado. ¿Eso quiere decir que el Shinigami (Dios de la muerte) que ha estado viviendo dentro de mí va a desaparecer por haber estado viviendo con Azusa?

Ya no soy necesario para la sociedad oculta. ¿Más adelante, estaré destinado a ser eliminado por el destino?

JJ: ¡Debe de ser una jodida broma!

Al escupir esas palabras, le doy un sorbo nuevamente a la botella de whisky que estaba cerca de mí

Mientras bebía, repentinamente recuerdo cosas que me pasaron ya hace mucho tiempo

Hace mucho tiempo, en la unidad guerrillera que me recogió. El líder que dirigió aquellos hombres fuertes, “Mori no tora” (Tigre del bosque), era un hombre sin piedad

JJ: Kugh …..

Mori no Tora: Jap Jr. No hay problema que gimas cuando te sientes bien …..

JJ: ¿Quién lo haría….? !Ahh…!

Mori no Tora: Te sientes tan bien …. Has mejorado bastante

JJ: !Kugh!

En el momento en que el tigre estaba empapado de placer, saqué el cuchillo escondido debajo de la cama y traté de perforarlo.

Mori no Tora: Ngh…. ¡Vaya mosquito más molesto!

JJ: ¡Ahgh…..guh…!

Solo un poco en la punta del cuchillo le rozó, y mi visión se nubló. El tigre mismo fue quien me regresó el favor con sus propias garras

JJ: !Ugh….! !Ahhh …. Ahhh!

Mori no Tora: ¿Ya se te olvido? Ese no era el lugar correcto al cual deberías apuñalar. El lugar correcto es aquí, justo al costado de la garganta

El tigre me arrebató el cuchillo escalonado, y apuntó hacia mi cuerpo marcando el lugar clave.

Mori no Tora: Me odias, ¿cierto? Eso es obvio. Fui yo quien mato a tus padres. Te acogí y te enseñé a usar armas para luego convertirte en un ser que mataría con facilidad a civiles inocentes

Mori no Tora: Aun así, ¿qué haces en este tipo de lugar? ¿Qué te están obligando hacer? ¡¿A caso tú única habilidad sin dignidad es hacer estas cosas a escondidas?! ¡¿Ahhh?!

JJ: Ugh ….. ¡Te matare… bastardo!

Mori no Tora: Fun, que arrogante. Sin embargo, está bien que seas así. Esa es la única arma que tienes

Mori no Tora: A partir de ahora, sin importar quien sea tu oponente, enfréntalo con esa mirada. Nunca bajes a guardia con nadie

El tigre me arrojó una pistola. Era un arma que fue arrojada lejos por un enemigo en una batalla reciente

Estúpidamente la levanté y apunté a la cara del tigre

Mori no Tora: Dispara. No escapare ni me esconderé. Soy diferente a los cobardes que cierran sus ojos para intentar no ver la realidad

Mori no Tora: ¡Dispara!

JJ: !Uwaaaahhhhh!

Sin pensarlo, disparé

Mori no Tora: ¿Qué fue eso?

El hocico de la pistola no estaba apuntando al hombre frente a mí, por ende, la bala fue desperdiciada

Después de disparar, el tigre se levantó molesto y pateó mi cuerpo

Mori no Tora: ¡¿Por qué no puedes hacerlo?! !¿A caso quieres morir explotado por mí?! !Como si fueras un cerdo listo para el matadero!

JJ: Gugh…. aahg….

Recibe docenas de patadas que parecían destrozar sus órganos internos. Su conciencia se mantiene estable solo para poder soportar la angustia y la ira que llegaban hasta la irracionabilidad

JJ: (Maldición …. Con seguridad, te matare la próxima vez….)

Probablemente el tigre sabía desde un principio que sería incapaz de dispararle. Seguramente por eso estaba sonriendo con toda tranquilidad y confianza

Era tan doloroso, lamentable, frustrante. De repente comenzó a derramar lágrimas

Lamento Beyond The Void (Rai) #14 (+18)

 

"¿Qué estás diciendo?", pensó. ¿De qué estaba hablando Rai?

 

A Konoe ya no le importaba lo que le pasara.

 

Sin siquiera pensarlo, el instinto lo impulsó a actuar.

 

Apoyándose el torso con ambas manos, Konoe reaccionó y arqueó la espalda, acercando su rostro al de Rai. Con ese impulso, intentó besarlo. Debió haberlo alcanzado de nuevo en la mandíbula o la mejilla.

 

No hubo señales de que Rai se apartara. Sacó una lengua cálida y recorrió la piel, dándose cuenta de que sus labios habían rozado la mejilla de Rai de alguna manera. Konoe movió la lengua, buscando los labios de Rai.

 

De repente, le agarraron la mandíbula con fuerza.

 

Konoe: ¡Uh!

 

El dolor recorrió sus labios. Sus labios se encontraron con un ímpetu forzado, sus bocas ya se unían profundamente. El dolor provenía del choque con uno de los colmillos de Rai.

 

Una lengua acarició la superficie de sus labios. Cuando Konoe dejó que su lengua se encontrara con la de Rai, la frotó contra la suya. La estimulación recorrió desde la base de su cola hasta su cintura.

 

Konoe: Mhn … fuh …

 

El cuello de Konoe fue retorcido con fuerza, la saliva desbordándose y deslizándose por su piel. En un rincón de sus pensamientos borrosos, Konoe siguió el rastro de la saliva a lo largo de su piel, con los labios retraídos como si quisieran ser arrancados.

 

Su torso, retorcido por la fuerza, cayó débilmente sobre las olas de mantas. Konoe sintió que flotaba, con el corazón acelerado y la respiración entrecortada.

 

El peso de Rai presionaba su espalda. Una mano fría se movió bajo la ropa que cubría sus piernas, presionando directamente sobre su ingle.

 

Konoe: Ah, aah, uhm …

 

Konoe gimió y su cuerpo se sacudió con fuerza. La mano de Rai se sentía mucho más fría que antes. Se preguntó si era porque era la primera vez que lo tocaban allí.

 

Se avergonzaba de sí mismo por ello.

 

Los dedos de Rai agarraron el eje de Konoe y comenzaron a acariciarlo suavemente.

 

Konoe: Ah, uh … kuh …

 

Pronto, un dulce e intenso entumecimiento le recorrió la espalda. Konoe suprimió la voz de alguna manera, pero en cuanto se relajó, jadeos y suspiros brotaron de sus labios.

 

Como tierra reseca absorbiendo agua, su cuerpo ansiaba más placer. En un instante, quedó a merced de Rai.

 

Aunque no veía, sus otros sentidos estaban más agudos. Sus nervios se concentraban en dónde lo tocaban. Su consciencia, centrada solo en los dedos que rozaban su pene, lo recorría con más fuerza.

 

Konoe: Ugh, nah … ahh …

 

No había forma de evitar la expresión de su rostro.

 

Su respiración se mezclaba con suspiros, sus suspiros con jadeos. Ya era evidente cómo se sentía, y Konoe se sintió avergonzado. Pero también era evidente que la situación se estaba intensificando.

 

Konoe sintió algo regordete y húmedo en la oreja. Rai intentó entrar con la lengua, haciéndole cosquillas en los bordes.

 

La otra mano agarró suavemente la cola de Konoe y acarició la punta con los dedos. No soportaba que lo acariciaran así por todo el cuerpo.

 

Konoe: Ah, aaahhh …

 

Sintiendo que se derretiría en ese placer, Konoe sintió que su mejilla era presionada contra la manta. Movió las orejas y la cola, y respiró hondo. Era demasiado, casi doloroso.

 

Konoe esponjó la cola para demostrar su placer. Pero como le sujetaban la punta, no podía moverla lo suficiente y solo podía menearla con frustración.

 

El pre-semen se filtró desde la punta del pene endurecido de Konoe, haciendo que los movimientos de la mano de Rai fueran aún más suaves.

 

Finalmente, la mano se detuvo y se apartó de su pene. Quedándose colgado, Konoe inconscientemente se volvió hacia Rai a pesar suyo.

 

Mientras Rai se llevaba la punta de la oreja de Konoe a la boca, movió su mano húmeda hacia otro lado. Los calzoncillos de Konoe fueron bajados poco a poco, y la mano de Rai hurgó en su interior. Konoe adivinó sus intenciones y se puso rígido.

 

Entre sus nalgas, la punta de un dedo húmedo presionaba contra él.

 

Konoe: Ah, ¡ngh!

 

Konoe se sintió presa de una repentina impaciencia. Le mordieron la oreja, lo que le obligó a levantar el torso. Los colmillos impactaron la fina piel y sintió un ligero dolor, pero incluso eso se convirtió en placer. Al relajarse, sintió una firme sujeción en el pecho.

 

Konoe intentó luchar y sintió una temperatura cálida en su hombro.

 

Paradise (Takara) #05


Azuma: Por supuesto. Estoy refrescando mi estado de ánimo en este momento. De hecho, la poca comida que hice en la cabaña me salió ta deliciosa ~

 

Azuma: ¡Los brotes de soja y los pimientos que hice sin tecnología de cocción y solo fritos en sal y pimienta resultaron ser tan deliciosos!

 

Azuma: ¡Esto es una situación inolvidable! ¡Es un nuevo descubrimiento el que los brotes de soja y los pimientos supieran tan deliciosos cocinados en la naturaleza!

 

Si no mal recuerdo, creo que Matsuda había dicho algo parecido antes.

 

Hongou: Y-ya veo. No sé si preocuparme por verlo tan feliz por eso o no ….

 

Takara: Yo solo puedo decir que estoy preocupado ….

 

Azuma: ¡Lo más importante es esta sensación de libertad! ¡Es tan estremecedor que no puedo aguantarlo! ¡Realmente se siente que estamos en una isla deshabitada, rodeados por el mar y el cielo! ¡hahaha!

 

Takara: ¡Yo también lo disfrutaré! Ayer me la pase descansando, pero aun así me alegro de haber venido aquí.

 

Hongou: Me alegro escuchar eso. Lo más importante es que se Esten divirtiendo.

 

Azuma: ¿Ah ….?

 

Es vago, pero a pesar de que la forma de hablar de Hongo-san es tranquila como siempre, siento que algo malo anda mal. ¿Está preocupado por algo?

 

Azuma: ¿Pasa algo?

 

Hongou: ¿Eh …? Ah, no. No pasa nada.

 

Azuma: ¿En serio? Si es así, está bien.

 

Hongou: Ah … lo siento. Me retiro.

 

Después de decir eso, Hongou-san se fue a algún lado rápidamente.

 

Takara: Está actuando algo raro.

 

Azuma: ¿También lo pensaste? Bueno, probablemente este muy ocupado dado que es el encargado.

 

Takara: Aaah …. Supongo que tienes razón. No hay porque preocuparse. ¿Y? ¿Qué vas hacer ahora?

 

Azuma: Oh, cierto. Pues veamos …. Todavía no he decidido nada.

 

OPCIONES:

1.    Cazar almejas.

2.    Buscar el tesoro de Tokugawa.

3.    Correr por el campo.

4.    Jugar en la plaza.

Elegir la cuarta opción.

 

“Aquí comienza la siguiente parte nueva” 

 

Azuma: No tengo ganas de ir a explorar, así que jugaré en la plaza.

 

Takara: ¿Aquí? ¿Qué harás? No parece que haya algo que se pueda usar para jugar …

 

Azuma: No he pensado en eso …

 

Takara: Deberías pensar un poco más antes de tomar una decisión.

 

Takara: Ah, ¿qué te parece si jugamos a las cartas? Traje una baraja.

 

Azuma: ¿Cartas …?

 

Jugar a las cartas de forma sana bajo un tiempo claro y soleado ….

 

Vale, quizá no sea lo más sano, pero no es mala idea.

 

Azuma: ¡Sale, juguemos a las cartas!

 

Takara: ¡Decidido! Pero estando solos, los juegos que podemos jugar son limitados. Invitemos a alguien más...

 

Takara: Oh, es Shimada-san. ¡Shimada-san!

 

Takara, que estaba mirando a su alrededor, vio a Shimada-san, que parecía haber regresado después de terminar su sesión de fotos, y saltó para detenerlo.

 

Shimada-san se acercó a nosotros con una suave sonrisa en su rostro.

 

Shimada: ¿Qué?

 

Takara: Estábamos pensado en jugar a las cartas. ¿Qué te parece si te nos unes, Shimada-san?

 

Azuma: Con que a las cartas. Suena bien. Juguemos juntos.

 

Takara: ¡Yupiii! ¡Entonces, juguemos a las cartas con tres personas!

 

Una vez tomada esa decisión, actuamos rápidamente.

 

Sacamos algunos taburetes y mesas plegables para montar un área de juego y comenzamos el juego de cartas.

 

………………………………………………………………………………………….

 

sábado, 26 de septiembre de 2026

Lucky Dog 1 + Bad Egg (Daivan) #27

 

Daivan #27 – 50%

Bajo la amenaza muda del arma, Luchino fue forzado a dar un paso atrás y alzó apenas las manos en señal de rendición. Aun así, su mirada y su tono destilaban un desprecio que no se molestaba en disimular.

Luchino: De verdad, no me hagas repetirlo tantas veces. No necesito alcohol. Llévatelo de vuelta, bambino. (Palabra italiana que significa “niño”, “chico”, muchacho” etc.)

Hombre vestido de negro 1: No puedo acatar esas clases de órdenes.

Luchino: ¿Órdenes? Vaya, qué error el mío. ¿Y quién te mandó, eh? ¿Tu gente? ¿La familia?

Hombre vestido de negro 1: No puedo responder.

Luchino: Vamos, si solo soy un pobre cerdo al que tienen enjaulado y engordando. Decir el nombre de tu superior no te va a matar.

El hombre vestido de negro guardó silencio. Comprobó de un vistazo la comida sobre la mesa, el whisky, los vasos y el hielo, y retrocedió hasta quedar junto a la puerta.

Y ahí, otra vez …

El tumulto del piso de abajo, convertido ya en un retumbar apagado que sacudía las ventanas, hizo que en el rostro de Luchino se dibujara una ira feroz, similar a la de un león furioso.

Luchino: ¡Cazzo…! Oigan, ustedes. ¿Qué diablos está ocurriendo abajo? ¿Acaso existe alguna noche sin disturbios?

Hombre vestido de negro 1: No puedo responderle nada.

Luchino: ¡Pues tráeme a tu superior ahora mismo! ¡Seguro que es una jugarreta de la familia! ¡Así como vamos… Daivan va … joder!

Luchino: ¡Tch! ¡Déjame pasar…! ¡Iré yo mismo a calmar ese alboroto! …¡Como si pudiera quedarme de brazos cruzados, maldita sea …  stronzo!

Pero… bastó con que el zapato de Luchino avanzara medio paso, solo eso, para que ….


Detrás del hombre de negro, en las manos de los yakuzas, sonara el seco clic de las pistolas al armarse… y los cañones se alinearán, apuntando de lleno al fornido pecho de Luchino.

Luchino: ¡Tch …! Malditos.

Hombre vestido de negro 1: Con el debido respeto, Mister Gregoretti. Si no sigue las órdenes, o si se descontrola…

Hombre vestido de negro 1: Hemos recibido la orden de abatirlo en el acto. Esta es la última advertencia, Mister.

Luchino: ¡Tch ….!

Que lo llamaran “mister”, en lugar de Don o signore, (“señor” en italiano) hizo que en la frente de Luchino afloraran la ira en forma de sudor y venas gruesas palpitantes.

Nota: (en la mafia italiana, existe la forma correcta y respetuosa de llamar a un superior, les dejo el orden de acuerdo a lo mencionado:

·         * Don es un tratamiento de máximo respeto y autoridad, típico de la mafia italiana. Llamar a alguien Don implica reconocerlo como un jefe, alguien con poder real.

·           * Signore sigue siendo respetuoso y formal; reconoce dignidad y posición.

·      * Mister es frío, distante y casi administrativo. No reconoce autoridad ni rango; trata a la persona como a un civil más o incluso como a alguien ya despojado de poder.

Por eso la reacción física de Luchino: sudor, venas hinchadas, rabia contenida. No es solo enojo; es el golpe directo a su identidad y autoridad.)

La mano de Luchino cayó sobre la mesa del servicio de habitaciones como un martillazo.

Luchino: ¡Entonces …!

Luchino: ¿Por qué no van ustedes a arreglar el caos de esa ciudad, eh? ¡Si es que con esos corazones tan mezquinos todavía les queda algo de valor!

Pero los alaridos de Luchino no provocaron reacción alguna: el hombre de negro y los guardias empujaron el carrito y salieron por la puerta.

Luchino: ¡Oigan, esperen, malditos mocosos…! ¡Ya es suficiente, déjenme contactar con el exterior! ¿Dónde están los demás? ¡¿Dónde diablos están Bernardo y su gente?!

Hombre vestido de negro 1: Volveremos mañana por la mañana con la comida.

Luchino: ¡Guh! E-Espera … ¿Ellos ….?

Luchino: Bernado, Iván … Giulio … ¿están bien …? ¡Y además! ¡Ese chico …! ¡Ese chico rubio!

Luchino: ¡Giancarlo …! ¿Está a salvo? ¡Él es Lucky Dog, seguro que has oído algo de él…! Te lo ruego, ¿no sabes nada?

Hombre vestido de negro 1: Ciérrala.

Luchino: ¡Espera …! ¡Mierda!

Cuando Luchino intentó aferrarse a los hombres y seguirlos, los cañones cargados lo apuntaron en silencio y lo obligaron a retroceder dentro de la habitación. Justo antes de que la puerta, a la que le habían quitado el tirador del lado interior, se cerrara por completo, …

Luchino: ¡Hey, bambino!

Hombre vestido de negro 1: ¿Todavía se le ofrece algo?

Luchino: Si es que les queda, aunque sea un poco de orgullo, tan pequeño como esos míseros corazones que tienen…

Luchino: ¡Usa esa pistola y revienta de una vez esas cabezas vacías! ¡Un hombre de la Cosa Nostra que ignora el caos de la ciudad no merece vivir, cazzo!

Esa lluvia de insultos parecía estar dirigida, en parte, hacia sí mismo. Frente a ese Luchino…

La puerta se cerró con firmeza, y resonó el frío sonido metálico del cerrojo al bloquearse.

………………………………………………………………………………………..

Por la mañana… al mismo tiempo que se oía el ruido de algo siendo arrastrado, un sonido metálico —como el de tubos de hierro al conectarse— hizo que abriera un poco los ojos.

Galtia (Zeek) #51

 

Curiosamente, no había nadie a su alrededor. Los demás jinetes también se mantuvieron a distancia, negándose a acercarse.

 

Y pronto entendió por qué.

 

Shin: ¡Nuh!

 

Hacen vibrar el aire y llega profundamente a la piel.

 

Shin: ¿Las espadas están chocando …?

 

Zeek sostenía la misma espada larga negra en su mano, mientras que Curtis sostenía una espada delgada que Shin conocía muy bien.

 

Una vez que se separan, los caballos hacen un giro grande y fluido y luego se acercan nuevamente con solo un ligero aumento o disminución de la velocidad.

 

Chocan de nuevo. Bajo el cielo nublado del campo de batalla, aparece una tenue luz, que se dispersa como chispas y desaparece en el cielo.

 

Shin: Esa espada delgada de Curtis … ¿era una espada sagrada?

 

Pero hay algo diferente en Curtis.

 

Notó la débil luz de la espada y tardíamente se dio cuenta de la diferencia en su portador.

 

Shin: ¿Eso es porque él no es Rey?

 

Queda por ver si esto resultará en una diferencia de fuerza. Vuelve su atención al enfrentamiento entre ambos.

 

La primera vez que vio una batalla de caballos, fue un choque de fuerza y habilidad perfeccionadas.

 

Y pronto queda claro que mucho de lo que se requiere allí tiene más que ver con la equitación que con la esgrima.

 

No hay necesidad de atacar de frente. Si logras colocar a tu caballo en diagonal, detrás de la mano dominante del enemigo, podrías rematarlo de un solo golpe.

 

Shin: La habilidad con la espada de Zeek es superior. En cuanto a los caballos...

 

En ese aspecto Zeek ya estaba en desventaja.

 

Shin: (Las piernas de ese caballo están siendo dañadas)

 

El caballo de Zeek sangraba continuamente de una zona en su muslo.

 

Esta puede haber sido la razón por la que los movimientos del caballo se volvieron lentos al girar y, mientras observaba, el caballo se estaba acercando a sus límites.

 

Shin: Guh …

 

Los dos jinetes, que se habían distanciado por un momento, giraron la cabeza y se miraron nuevamente, cada uno agarrando firmemente su arma.

 

Los jinetes comenzaron a galopar, su paso se aceleró y estaban a punto de chocar... pero justo antes de eso, el caballo de Zeek perdió el paso.

 

Shin: ¡!

 

Las patas del caballo ceden y cae al suelo como si fuera un caballo sobre sus cuartos traseros.

 

Lo va a lanzar... o eso pensó por un momento, pero Zeek quitó los estribos y se deslizó hacia abajo, recuperando rápidamente el equilibrio después de golpear el suelo.

 

Curtis aprovecha la oportunidad para cambiar su rostro y darse la vuelta para mirar a Zeek, que ahora está en el suelo.

 

Hombre contra caballo…estaba claro que estaba en desventaja.

 

Curtis sostiene su espada directamente frente a él, listo para cortar.

 

Shin: ¡¡PARA!!

 

Ooe (Ruta Común) #06

 

Ariake: - ……

Ōsaki: - En realidad, este terreno estaba en venta desde el principio.

Ōsaki: - Perdón por la demora en presentarme. Mi nombre es Daiba Shizuma, presidente de Daiba Construcciones.

Ōsaki: - Como también estamos interesados en la industria turística de Hachijōjima, he estado estudiando la cultura local.

Ariake: - Aah, ya veo …

La tarjeta de presentación que le di atravesó la mano izquierda de Ariake y desapareció en el mar, perdiéndose entre las algas.

Ariake: - Lo siento mucho … su tarjeta de presentación [on …

Ōsaki: - ….

Después de esta ceremonia, probablemente Ariake-san y Shizuma-san no volverán a verse.

A las personas que uno conoce en un funeral no vuelve a verlas, a menos que alguien muera otra vez.

Pero, por si acaso, tendré que averiguar poco a poco dónde trabaja Ariake-san y en qué zona reside.

Si solo nos hubiéramos cruzado una vez, no habría motivo para investigar tanto. Pero con Ariake-san… sabía que ya me había involucrado demasiado.

Ariake: - ¡Hey, Daiba-san! Ya se está viendo.

Señaló el puerto de Tanayagemachi, en Ōejima…

El barco fue reduciendo la velocidad mientras se acercaba al muelle.

Komose-san lanzó la cuerda y la enganchó con un ‘pit’, acercando el barco a la orilla solo con la fuerza de sus brazos.

Bajamos del barco en orden: primero Ariake-san y luego yo. Me acerqué al borde del muelle para entregarle la propina, pero él, ocupado, desataba la cuerda y se preparaba para irse.

Ōsaki: - Muchas gracias… déjeme pagar por habernos traído hasta aquí.

Komose: - ……

Ōsaki: - ¿Komose-san?

El rugido del motor lo hizo desaparecer. Sin mirarme ni una sola vez, se ocupó del barco y regresó al mar…

Nos quedamos boquiabiertos, contemplando las olas blancas que dejaba atrás.

Ariake: - ¿Qué se supone que hagamos con el barco de regreso…?

Ariake: - En la carta de invitación decía como llegar, pero no se mencionó como regresar …

Ōsaki: - Seguramente, el propietario se encargará de organizarlo.

Ariake: - Ya veo. Tiene razón.

Volvimos a contemplar Ōejima, esta vez con más atención.

Un bosque denso y sombrío se aferraba a la pendiente. El pueblo pesquero de Tanabamachi estaba construido en forma de graderías. Me invadió una sensación inquietante, como si estuviera mirando un enorme altar budista desde los ojos de un niño…

Ōsaki: - …..

Ariake: - Que tranquilo esta este lugar …

El puerto pesquero mostraba signos evidentes de abandono. Al no haber peces, ni siquiera las gaviotas se acercaban.

El aire veraniego, denso y húmedo, estaba suspendido en el ambiente, y aun así no se escuchaba ni el canto de las cigarras ni el croar de las ranas…

El silencio era tan absoluto que uno podría pensar que éramos los únicos dos en el mundo, completamente abandonados.

Ariake: - Me pregunto su la persona que vendrá a recogernos no vendrá …

Ōsaki: - Así parece. Como es un pueblo pequeño, ¿por qué no buscamos un lugar para hospedarnos caminando?

Ariake: - Suena bien.

Él asintió, y su gesto transmitía una serena solemnidad.

En el puerto se alzaba una gran escalera, que marcaba la entrada al pueblo.

Ariake-san caminaba al frente, y yo lo seguía tras él.

En lugar de abrir la montaña para urbanizarla, la isla estaba construida siguiendo el relieve, como si las casas se aferraran a la ladera.

Con tantas cuestas y escaleras pequeñas, uno terminaba sintiendo que se había perdido dentro de un hormiguero.

Aunque las fachadas de los edificios seguían en pie, el viento y la lluvia habían arrasado casi todos los interiores.

La isla que tenía frente a mí era muy distinta de la que había imaginado…

¿Estaría Ariake-san sintiendo lo mismo? El sudor que le recorría la frente parecía más bien un sudor frío de nervios.

Ariake: - ¿Todavía vive alguien aquí? Las sillas y los escritorios siguen exactamente donde los dejaron.

Ōsaki: - Los que vivían aquí antes debieron irse creyendo que regresarían pronto.

Ariake: - Es como si se hubieran ido de noche.

Siempre creí que las islas del sur serían alegres, veraniegas y bañadas por el mar.

Me lo imaginaba así: un paisaje tropical con frutos por todas partes, como en esas fotos de Daiba Sahee y Ōe An.

No había flores ni frutos, ni siquiera pájaros pasaban por aquí. Solo el cielo permanecía claro, y al subir las escaleras daba la sensación de acercarme cada vez más, como si algún día pudiera tocar su techo.

Sin embargo, y sorprendentemente, los pasos de Ariake-san se hicieron más ágiles.

Mirando el cielo y el mar, y con cada ráfaga de viento, me devolvía la mirada con una cálida sonrisa.

Ariake: - Que calor hace, ¿verdad?

Ōsaki: - Si lo hace.

Ariake: - Pensé que sería así, así que traje un arma secreta.

Ōsaki: - ¿?

Ariake: - Tengo algo que te refresca sin electricidad… Daiba-san, ¿puede adivinar qué es?

Ōsaki: - ¿Un abanico?

Ariake: - No.

Ōsaki: - ¿Un shishi-odoshi?

Nota: shishi-odoshi, es un mecanismo japonés tradicional hecho de bambú que se llena de agua y luego se vacía, produciendo un sonido de golpe para ahuyentar ciervos u otros animales.

Ariake: - Waah, está muy cerca.

Ōsaki: - Lo pensaré un poco más.

Ariake: - ……

Ōsaki: - …….

Ariake: - ……

Hice como que pensaba y con eso cerré la conversación.

Continuamos por el pequeño camino hasta que se juntó con una gran pendiente.

A lo largo de la calle, los edificios se sucedían uno tras otro. Todas tenían las puertas tapiadas, pero había una casa cuya puerta estaba abierta.

Un letrero de madera mostraba grabado “Luna Creciente”. Antes debía estar pintado, pero ahora la madera mostraba su tono natural, desgastada por el tiempo.

Ariake: - Seguramente debe ser aquí.

No estaba lejos del puerto, pero subir las escaleras empinadas nos llevó unos 10 minutos.

Ariake-san cruzó la puerta y se metió en el interior, caminando con pasos inseguros.

Ariake: - Disculpen, ¿hay alguien aquí?

Ōsaki: - …….

De pronto, miré hacia arriba. Dos hombres con traje nos vigilaban desde la cima de la pendiente.

Uno mantenía los pies juntos, delgado y erguido, mientras que el otro se apoyaba con las piernas abiertas, firme y contundente. Pero estaban tan lejos que no podía decir si los conocía o no.

Hice una ligera reverencia, y ellos se miraron entre sí antes de devolverla de manera un tanto incómoda.

Ambos se dirigieron al edificio de al lado, y daba la impresión de que querían esquivarme.

Seguí a Ariake-san y me adentré en la sombra.

La entrada de la casa era mucho más espaciosa de lo que esperaba.

Junto a mí estaba el comedor, y un largo pasillo continuaba hacia el frente.

Aunque el interior está oscuro, el reflejo de la luz del sol resulta deslumbrante.

Ariake: - Disculpen …

La voz de Ariake-san se perdió a lo largo del pasillo, pero no hubo el eco que esperaba.

Ariake: - Creo que es aquí…

jueves, 10 de septiembre de 2026

Togainu no Chi - Lost Blood (Ruta Común) #07

 

Ruta Común #07

El interior estaba tenuemente iluminado, pero focos de colores iluminaban la oscuridad al ritmo de la música. Las paredes eran una tormenta de moscas, con nubes de pintura en aerosol compitiendo por el espacio.

Apenas había nadie en la pista de baile. Había gente bebiendo hasta el aturdimiento, grupos enfrascados en discusiones, e incluso algunos hombres lanzando dardos a carteles rotos.

Muchos llevaban placas de identificación colgadas del cuello, pero nadie parecía interesado en iniciar una pelea. El ambiente era extrañamente relajado.

Rin: - Esta es una zona neutral. No es oficial ni nada parecido, pero es igual de buena. Hay otros lugares como este, pero este es el más popular.

La ciudad se había deteriorado, pero eso no significaba que todas sus fuentes de vida hubieran sido interrumpidas. Akira supuso que esta había sido una de las pocas instalaciones que sobrevivieron.

Rin: - Oh, ahí está. Es ese viejo de ahí.

El diminuto Rin se levantó de puntillas, escudriñando las sombras en un rincón de la pista de baile. Había un hombre allí, aunque desde allí era difícil distinguir nada más que el resplandor de su cigarrillo.


Al notar a Rin, se giró y levantó la mano en señal de saludo.

Desconocido: - Hey, llegas tarde.

Rin: - Nos topamos con los Ejecutores. Fue solo una víctima.

Desconocido: - ¿Era culpable?

Rin: - No ~

Desconocido: - Maldita sea... Bueno, menos mal que ahí terminó. No para el muerto, claro.

¿De verdad los Verdugos mataron a tantos inocentes? A Akira le parecía que Igra estaría mejor sin ellos... pero ¿quién sabía qué estaría pensando ese loco de la máscara?

Rin: - Sí... Por cierto, ¿podrías intentar quedarte quieto de vez en cuando? Tarda una eternidad en encontrarte. Te mataré si extiendes tu territorio más, ¿de acuerdo? ¡Por dios!

Mirando fijamente al hombre, Rin sacó algo de su bolsa de la cintura.

Rin: - Aquí tienes.

Desconocido: - Oh, gracias. Te lo debo.

Rin: - Oh, claro. Como si alguna vez pagaras.

Parecía como si le hubiera entregado una fotografía al hombre.

Desconocido: - Bien, eso debería solucionar el problema... ¿Hm?

Cuando el hombre levantó la vista de la foto, pareció notar a Akira y Keisuke por primera vez. Los miró fijamente, parpadeando sorprendido.

Desconocido: - ¿Oh? ¿Son recién llegados? Preséntamelos.

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