Entrada destacada

¡Se miembro! (Actualizado)

 Los invito a ser parte de la comunidad de miembros de mi humilde canal de YouTube, Digames 2. Únanse para disfrutar de los beneficios que t...

miércoles, 28 de enero de 2026

Cage Open (Kujou) #29

 

CAGE OPEN - DOMINGO

~Te adoro~

 

Podía entender estar sobre el caballo si el carrusel realmente estuviera funcionando, pero detenido así me parecía aún más incómodo.

 

E-Esto es tan estúpido …

 

Comencé a preocuparme cada vez menos y finalmente me cansé, esperé inerte como un muerto hasta que Kujou-san se bajara del caballo y me dejara en el suelo. Parece que finalmente quedó satisfecho.

 

Y así, tomó mi mano y comenzó a caminar.

 

Konno Teppei: ¿A dónde vamos?

 

Kujou Toshiaki: Vamos a escapar de este lugar. 

 

Konno Teppei: ¿Eh? Pero en el anuncio decía que nos matarían si escapáramos.

 

Kujou Toshiaki: Pero, podrías morir hoy de todos modos. ¿O quizás mañana? ¿Qué pasa si esta noche o tal vez mañana por la noche? ¿Y qué tal si un participante recuerda tu cara y viene tras de ti?

 

Kujou Toshiaki: ¿Te negarías a escapar, aunque la administración pudiera matarte repentinamente y sin ningún motivo? Podrían acusarte falsamente como pasó el otro día. Podría haber otras personas como Momoya aquí, ¿aún así no?

 

Konno Teppei: Uh …

 

Kujou Toshiaki: No puedo soportar esto. Así que nos esconderemos en algún lugar, hasta que termine el juego.

 

Konno Teppei: ¿Vas en serio?

 

Kujou Toshiaki: Todo estará bien. Ya tengo un lugar en mente.

 

Konno Teppei: ¿D-Dónde sería …?

 

Kujou Toshiaki: En la tierra de los sueños.

 

Este tipo es un caso completamente perdido.

 

……………………………………………………………………………………………………

 

¿Cuánto tiempo hemos estado caminando? Kujou-san siguió adelante sin hablar. Simplemente miraba al cielo o al suelo, preguntándome qué iba a cenar mañana.

 

Kujou Toshiaki: Hemos llegado, Konno-kun.

 

Oh, ¿entonces esta es la tierra de los sueños? Ya no tenía energía para suspirar, pero aun así moví mis ojos para ver.

 

Pero lo que se extendía ante mis ojos, era exactamente lo contrario a una tierra de los sueños. Se trataba de un bosque denso y oscuro.

 

Konno Teppei: ¿Dónde estamos?

 

Kujou Toshiaki: Destruí todas las cámaras ocultas de este lugar. En este momento, este lugar se ha vuelto un punto ciego.

 

Konno Teppei: ¿Cámaras ocultas? No, espera un segundo. ¿No son demasiadas para que una sola persona las destruyera todas?

 

Kujou Toshiaki: No. En primer lugar, no habían demasiadas para que una sola persona no pudiera destruirlas.

 

Uwah, es mentira.

 

Son el tipo de personas que instalan cámaras en calles comerciales concurridas. No había manera de que solo hubieran puesta unas cuantas cámaras en un área donde se estaba llevando a cabo el juego real. No, no puede ser tan conveniente como eso.

 

Mientras estaba allí, sospechosamente, Kujou-san tomó la iniciativa, caminando por un antiguo sendero que ahora parecía más como un sendero de animales.

 

Era plenamente consciente de que él iba primero, para hacerme un camino y poder pasar más fácilmente.

 

Kujou Toshiaki: Si fuera por ti, cruzaría un océano de fuego.

 

Konno Teppei: Imposible.

 

Kujou Toshiaki: ¿Por qué sería imposible?

 

Parecía disgustado, pero lo ignoré. Era un acto sencillamente imposible.

 

Había algo así como un pasamano al costado del camino que seguramente recorría todo el sendero, pero estaba roto de aquí y allá. Quizás por eso me dio la impresión de que podríamos deslizarnos hacia la montaña.

 

Konno Teppei: ¿A dónde lleva este camino?

 

Kujou Toshiaki: Si seguimos por aquí podremos bajar.

 

Konno Teppei: ¿Eh?

 

Kujou Toshiaki: Debería haber un camino grande al final de este sendero. Cuando lleguemos más lejos solo tenemos que … ¡shhh!

 

Kujou-san cerró la boca y reflexivamente dejó de caminar para evitar que yo siguiera caminando.

 

Pude ver a un Kibatarou en la distancia. Son dos.

 

Kujou Toshiaki: Quédate aquí, Konno-kun.

 

Estaba a punto de decir que también iría, pero Kujou-san se escapó con la velocidad de un ninja antes de que tuviera tiempo de responder.

 

No es muy bueno escuchando a otras personas, ¿verdad? Era como un auto fuera de control. Además, era uno que estaba equipado con armas.

 

Bueno, si se trata de él, estoy bastante seguro de que puede lograrlo incluso solo. Pero, aún así, no tenía la costumbre de quedarme sin hacer nada. Por supuesto que iba a seguirlo.

 

Konno Teppei: Ah.

 

Kujou Toshiaki: Tú sube primero, Konno-kun.

 

Cuando llegué, Kujou-san ya había clavado sus tijeras en el cuello de los dos hombres. Tirados en el suelo había dos cabezas de disfraces de Kibatarou y dos objetos que no podía ver muy bien en la oscuridad. Probablemente eran sus ametralladoras.

 

Kujou Toshiaki: Rápido.

 

Kujou-san ni siquiera me miró, sino que me indica un lugar sólo con su voz.

 

Ese lugar era una valla detrás de él. Es alta, pero no tanto como para no poder escalarla. Además de eso, y para facilitar las cosas, habían dejado un contenedor oxidado al pie de la cerca.

 

Mientras me apresuraba, le pregunté a Kujou-san al pasar a su lado.

 

Konno Teppei: Pusiste esto aquí, ¿verdad, Kujou-san?

 

Kujou Toshiaki: Sigue adelante y no mires atrás. Te seguiré en un momento.

 

No me respondió. Kujou-san, que normalmente habla con mucha calma, hablaba muy rápido. Así que trepé al contenedor, alcé mis brazos doloridos y me levanté.

 

La altura del otro lado era menos pronunciada y parecía bastante fácil poder aterrizar. En ese caso ayudaría a Kujou-san antes de caer.

 

Konno Teppei: Kujou-san, toma mi mano …

 

Sin embargo, me detuve cuando escuché pasos … o, mejor dicho, cuando sentí una presencia. Oscuras y numerosas figuras humanas, eran alrededor de diez. El Kibatarou que había sido apuñalado en el cuello ahora casi parecía estar sonriendo.

 

Konno Teppei: ¡Esto es malo!

 

Y habíamos llegado tan lejos … Si nos atrapan, ciertamente seremos ejecutados.

 

Desconocido: Con que, escapando, ¿no es así? Que cobardes.

 

Una pequeña sombra salió de la masa negra de figuras y sonrió. Lo que apareció fue un rostro y una figura que reconocí.

 

Konno Teppei: ¡Saiki!

 

Saiki Shun: ¿Oh? Parece que a pesar de ser un tonto no me olvidaste después de todo. ¡Y llámame Saiki-san, idiota de frente grande!

 

Saiki Shun: ¿Y?, ¿qué planeas hacer? Esto es un jaque mate, ¿sabes? Creo que te dije desde el principio que te mataría si intentabas escapar.

 

Kujou-san se mantuvo de espaladas a Saiki y los demás, sin moverse.



Todos los Kibatarou levantaron sus armas en respuesta a las palabras de Saiki. Estaba apuntando a Kujou-san.

 

Konno Teppei: ¡Para!

 

Saiki levantó una mano. De tal forma como si les indicara que atacaran.

 

¡Le van a disparar!

 

Pero … no escuché el sonido de los disparos. El lugar que había quedado completamente en silencio. Olvidé cómo moverme.

 

Saiki Shun: ¿De verdad pensaste que podrías escapar? ¿Hah? ¿Lo pensaste, Kujou Toshiaki?

 

Kujou Toshiaki: Podemos escapar.

 

Saiki Shun: ¿Y por qué lo crees ….?

 

Kujou Toshiaki: Porque estoy con Konno-kun.

 

Saiki Shun: No te atrevas a decir que eres de esos que dicen “una sola mente y solo cuerpo” o algo así.

 

Kujou Toshiaki: Bueno, quizás. Éramos uno desde el principio.

 

Hubo una pausa, luego se escuchó la risa fría del mocoso.

 

Saiki Shun: ¿Estás hablando de esa antigua historia griega de dos personas que nacen como una sola antes de separarse o algo así? Mierda, eres un bastardo asqueroso. Sería bastante sencillo llenarte con suficientes agujeros para que parezcas una colmena aquí y ahora, pero …

 

Casi había saltado, incapaz de soportarlo, cuando los ojos del mocoso se movieron. Pero cuando sus ojos se encontraron con los míos, dejé de moverme una vez más.

 

Saiki Shun: Honestamente, las cosas se están poniendo un poco aburridas. Esta es la segunda vez que celebramos un juego bajo estas reglas. Así que creo que esta podría ser una buena manera de animar un poco las cosas para la audiencia.

 

Saiki Shun: Entonces hagamos una apuesta.

 

Saiki Shun: Si logran escapar exactamente hasta la media noche de mañana, los dejaré ir.

 

Konno Teppei: ¿Audiencia …?

 

Saiki Shun: Pero no lo olviden.

 

El rostro de Saiki parecía el de un dios de la muerte.

 

Saiki Shun: Si los atrapo, en serio los mataré. Y no estoy hablando de una muerte por disparos ni nada tan normal como eso. Haré que mueran en un pequeño y divertido espectáculo, donde sus muertes serán el número principal.

 

Saiki Shun: Haremos lo que dijimos que haríamos. Pasaremos por alto esto, pero las posibilidades de que ustedes realmente escapen son probablemente de … ¿dos entre mil millones? Bueno, vayan. Comenzaremos a perseguirlos en cinco minutos.

 

Kujou Toshiaki: Me gustaría que agregaras una condición más.

 

Saiki Shun: ¿Oh? ¿Cuál?

 

Kujou Toshiaki: Nunca más nos molestarás. Nunca más aparecerás ante nosotros. Me gustaría que lo pusieras en práctica tan pronto como logremos escapar.

 

Saiki Shun: Es bastante fácil. De todos modos, eso es lo que pretendía hacer desde el principio.

 

Kujou-san se volteó para mirarme. Mi pecho se agitó cuando vi la firme resolución en sus ojos.

 

Kujou Toshiaki: Konno-kun, ¿estás bien con eso?

 

Konno Teppei: Sí …

 

Kujou Toshiaki: ¿Puedes correr? Hay que irnos.

 

Kujou-san no estaba sonriendo. Fue tan gentil como siempre, pero su mirada sobre mí era dolorosamente seria.

 

Me preguntaba … ¿hasta qué punto esto era un sueño? ¿Cuánto de esto era la realidad?

 

Kujou Toshiaki: Konno-kun.

 

Regresé a mis sentidos cuando escuché mi nombre.

 

Él tiró de mi mano. Antes de darme cuenta, Kujou-san había subido a la valla y saltó, aterrizando ligeramente sobre sus pies antes de mirarme.

 

Mire hacia atrás.

 

Allí estaban los Kibatarou sosteniendo sus armas y ese mocoso pálido sonriendo desafiantemente. Detrás de él la luna era visible en el cielo.

 

No tuve tiempo para pensar en la negociación que acababa de presenciar. Instintivamente salté y tomé la mano de Kujou-san.

 

Me dolió cuando las plantas y las ramas rasparon todo mi cuerpo. Y así, nos echamos a correr.

 

Los lugares donde ya estaba herido crujieron y picaron.

 

Pero como Kujou-san me tenía sujeto de la mano, pensé que podría escapar de aquí.

 

Si nos atrapan nos matarán.

 

Es posible que todavía no haya asimilado del todo ese hecho.

 

Pero sabía que tenía que responder a las intenciones de esta persona, que llega tan lejos y se pone en tanto peligro para intentar salvarme.

 

Por muy irracional que sea.

 

Kujou-san estaba sonriendo felizmente cuando me miró. De alguna manera eso me hizo sentir como si me estuviera divirtiendo … así que también sonreí.

 

Estamos locos. Si nos atrapan, estamos muertos. Sin embargo, aquí estamos, sonriendo como si nada.

 

………………………………………………………………………………………………………..

 

Mi respiración se volvió pesada y ruidosa. Kujou-san miró hacia atrás varias veces cuando la mi velocidad comenzó a disminuir.

 

Pero no podía parar.

 

No había manera de que pudiera parar.

 

Kujou Toshiaki: ¡Sólo un poco más!

 

No pude responder. Al menos logré darle un firme asentimiento. Solo un poco más.

 

Por lo que Kujou-san había dicho antes, después de correr un poco más deberíamos salir a una carretera.

 

Los cinco minutos que ese niño dijo que esperaría antes de perseguirnos … creo que ya se habían acabado.

 

Sabía que de mí caían gotas de sudor. Estaba agradecido por el aire frío de la noche invernal, pero ni siquiera podía sentir si hacía frío o calor en este momento.

 

Me estaba mareando. Pero no podía parar. Sentía como si se acercaran pasos. Eso no puede ser. Imposible.

 

Kujou Toshiaki: ¡Konno-kun!

 

Konno Teppei: ¡Wah!

 

Resbalé y caí. Mi pierna golpeó algo bruscamente. Pero rápidamente me levanté de nuevo y corrí hacia él, deteniendo con mis manos a Kujou-san cuando estaba por volver por mí.

 

Hah, hah, hah, hah …

 

Tragué saliva y tomé más oxígeno. No podía permitir que Kujou-san me cargara. Porque sabía que esta persona no se negaría a hacerlo.

 

Kujou-san disminuyó la velocidad y acomodo su ritmo al mío. Continuó, ocasionalmente mirando hacia atrás para ver cómo estaba.

 

No sé que tan lejos habíamos corrido cuando Kujou-san se detuvo y espero a que yo lo alcanzara.

 

De ninguna manera.

 

Saqué fuerza de mi cuerpo como si me aferrara a un rayo de esperanza y salí del camino.

 

Vi que también había sudor en la frente de Kujou-san.

 

Kujou Toshiaki: Lo logramos.

 

Lo que vi aquí, no eran sólo montañas y árboles. Era una carretera asfaltada con barandilla y una farola.

 

Lo logramos.

 

Había terminado siendo bastante difícil correr por ese accidentado camino montañoso. Sinceramente, no me gustaría y no creo poder correr más. Sentí que solo había podido llegar tan lejos por pura fuerza de voluntad.

 

Pero todavía no podía relajarme. Puse mis manos sobre mis rodillas y miré hacia arriba por reflejo.

 

Konno Teppei: Entonces … ¿a dónde vamos desde aquí?

 

Kujou Toshiaki: Mira eso.

 

Kujou-san sonrió con confianza. Por alguna razón … tenía un mal presentimiento sobre esto.

 

Kujou-san buscó algo en su bolsillo.  Luego saltó justo en medio de la carretera.

 

Mi mandíbula casi se desquicia.

 

Mi grito se mezcló con el sonido de la bocina de un auto a todo volumen.

 

Kujou-san estaba … parado justo en medio de una carretera de tres carriles.

 

Extendió diez billetes de 1,000 yenes, y extendidos en su mano como si fuera un abanico. Agitó el abanico de 10,000 yenes de izquierda a derecha.

 

Luego se paró con los brazos extendidos a ambos lados y agitó las manos hacia el vehículo que se aproximaba.

 

Konno Teppei: …….

 

Y … se detuvo a un lado de la carretera.

 

Konno Teppei: …….

 

Eso … simplemente acortó mi esperanza de vida.

 

 Me dolía la garganta. Estaba tan, pero tan cansado.

 

Kujou Toshiaki: ¡Ahora bien, ven a ver Konno-kun!

 

Hizo un paquete bien ordenado con el abanico de billetes de 10,000 yenes y se acercó al auto.

 

Después de decirle algo al conductor, vio que yo todavía estaba allí y me indicó que me acercara.

 

Miré detrás de mí, hacia la montaña que acabamos de bajar corriendo, y corrí hacia el otro auto.  

 

El conductor parecía ser un hombre joven. Kujou-san ya se había subido al auto, así que después de hacer una reverencia entré también. 

 

Una cara sonriente y una mirada fija.

 

Después de intercambiar palabras básicas de saludo, el auto partió.

 

Aparté mis ojos de la aún visible rueda de la fortuna de Kumazawa, a medida que se hacía cada vez más distante.

 

No quería volver allí nunca más, pero … Quizás …. ¿terminaríamos siendo obligados a regresar comida allí otra vez?

 

Dentro del cálido auto mientras me limpiaba el sudor, apreté fuertemente mis manos en mi regazo como si estuviera orando.

 

Kujou Toshiaki: Te hice sobre exigirte, ¿verdad? ¿Te duele algo?

 

Negué con la cabeza.

 

Las dudas sobre la acción imprudente de Kujou-san permanecían en mi corazón, pero no tenía ganas de hablar.

 

Joven conductor: Entonces … ¿realmente quiere ir a ese lugar?

 

Kujou Toshiaki: Sí, por favor. Perdón por hacer una petición tan escandalosa.

 

Joven conductor: Está bien, no hay problema. Bueno, tómatelo con calma. Usted que está ahí. Si no te sientes bien, ¿por qué no apoyas tu cabeza en el regazo de ese tipo o algo así?

 

Usar su regazo como almohada. Sacudí la cabeza en negación. Y aun así me agarro la cabeza e hizo que la bajara de todos modos. Perdí las ganas de resistir a mitad del camino, y terminé con mi cabeza en su regazo.

 

Ya todo me da igual.

 

Joven conductor: ¿Oh? ¡Vaya que hace calor aquí! ¡Es pleno invierno y ustedes van a derretir toda la nieve de esta montaña!

 

Kujou Toshiaki: Sí.

 

Nada de “sí”.

 

Kujou Toshiaki: No hay problema si duermes. Me aseguraré de que lleguemos a nuestro destino.

 

Konno Teppei: ¿Te detuviste por nosotros solo por dinero?

 

Joven conductor: ¡Oh, vamos señor! No digas la verdad de esa manera. Solo soy un tipo pobre, sin dinero por su mala suerte.

 

¿En serio?

 

Pude ver su sonrisa en el espejo retrovisor.  Al menos no parecía ser una mala persona. E incluso si una persona normal como esta se volviera loca, no había necesidad de preocuparse con Kujou-san aquí.

 

Tan pronto como se me ocurrió ese pensamiento, me sentí un poco culpable y también un poco especial.

 

La calidez de Kujou-san se sentía bien contra mi mejilla y oreja.

 

La calidez dentro del auto … El calor que quedaba en mi cuerpo por la extenuante carrera montaña abajo … El sentimiento que sentía por saber que Kumazawa estaba cada vez más distante … El dolor de mis heridas.

 

Todo desapareció cuando me quedé dormido.

 

……………………………………………………………………………………………………….

 

Escuché un sonido suave. Al principio pensé que estaba teniendo algún tipo de sueño, pero cuando noté un ligero cambio de color al otro lado de mis párpados los abrí.

 

Y entonces finalmente recordé que me había quedado dormido.

 

Pero …

 

TRADUCCIÓN: SAKURADA DI



No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Buscar este blog