Rai: Eres terco ¿verdad?
El
aire helado entre ellos se abrió al oír su voz condescendiente. Pero Konoe
también dejó escapar un profundo suspiro.
Konoe:
Sea como sea, el punto es que no sabes donde buscar al Chamán ¿cierto?
Rai:
Así es.
Konoe:
Entonces, esto es mejor que mirar al alrededor a ciegas.
Rai:
¿Y si fuera una trampa?
Konoe:
Pensaremos en eso en ese momento. No saquemos conjeturas ahora.
Rai:
Hm.
Rai
bajó un poco la cara y se burló.
Rai:
Como pensaba, realmente morirás joven.
Konoe:
No quiero que me lo diga alguien como tú.
Ante
la réplica de Konoe, las comisuras de la boca de Rai se curvaron de forma
divertida.
Al
final, decidieron buscar en el bosque como instruía la canción del Poeta. Konoe
y Rai dejaron la posada y regresaron al campo en las afueras de la ciudad.
Se
sentía como si tomara tanto tiempo al caminar de noche, pero de alguna manera
no era tan malo durante el día. Antes, parecía que el claro estaba cubierto de
hierba exuberante, pero Konoe podía ver ahora que no lo estaba.
Pero
más allá del claro, todo lo que podía ver era el bosque, todavía tan imponente
a la luz del día como a la noche.
Debido
a que ya había pasado tanto tiempo en el bosque, en realidad no quería entrar.
Pero Konoe no tenía otra opción. Él y Rai pusieron un pie en el exuberante
follaje.
El
bosque era tan espeso como el del norte de Karou, pero era diferente del bosque
que fue atacado por el Vacío al sur de Ransen. Un pequeño camino serpenteaba
por el bosque y, a menos que uno se alejara mucho de él, sería difícil perderse
aquí.
El
aire también parecía diferente. Parecía más pesado en los bosques donde
acechaba el Vacío, como si algo los estuviera mirando.
Rai:
¿Un pequeño santuario?
Konoe:
Si.
A
su izquierda, sobresalían acantilados cubiertos de musgo, pero aparte de eso,
el paisaje permanecía invariablemente igual.
Continuaron
caminando en silencio, desconfiados de su entorno.
Rai
se detuvo abruptamente y miró fijamente un punto específico.
Rai:
Hey.
Siguiendo
la mirada de Rai, Konoe también volteó la cabeza.
Hubía
un lugar donde el borde de la roca verde se derrumbó. Como si estuviera oculto
a propósito, la hierba alta crecía a su alrededor.
Rai:
Este podría ser un camino.
Konoe
se volteó hacia ese acantilado.
Mientras
empujaba a través de la hierba que incómodamente crecía hasta su rostro, Konoe
sintió una extraña sensación de barro bajo sus pies.
La
cola blanca de Rai se mantuvo tensa mientras caminaban entre los huecos en la
cara de la piedra. En consecuencia, la cola de Konoe también lo hizo.
Sus
ojos estaban pegados a la escena que tenía ante él.
Era
el santuario pequeño.
Había
un agujero en la cara de la roca, bordeado por un patrón negro con forma de
inscripción.
Rai:
¿Es aquí?
Konoe:
Si.
Un
escalofrío recorrió la base de la cola de Konoe. Estaba lleno de tensión y una
extraña exaltación. Finalmente habían alcanzado su objetivo, era ese tipo de
sentimiento.
Rai:
Creo que ya lo sabes, pero aún así ten cuidado.
Rai
dio un paso adelante, su mano en la empuñadura de su espada. Konoe lo siguió
con cuidado al interior del santuario.
Adentro,
estaba oscuro, pero podían viajar solo con la luz que entraba desde afuera. El
aire estaba húmedo por la humedad, pero las paredes estaban secas al tacto.
Ambos
estaban fríos, por lo que no se sentía intolerable.
Sus
pasos resonaron en el estrecho espacio. Con sus oídos captando incluso los
sonidos más pequeños, Konoe prosiguió, manteniendo la guardia.
No
había rastro de presencia alguna. No, probablemente había alguien adentro que
ocultaba deliberadamente su presencia. Con tal sentimiento, Konoe se volvió
cada vez más cauteloso.
Después
de un rato, vio una luz tenue delante de ellos. Para ser exactos, fue luz
reflejada.
Al
final de la cueva hubo un giro a la derecha y se levantó una antorcha en la
pared inmediatamente después de este giro. Ante ellos había un altar y un gato
al lado.
Tanto
Rai como Konoe se detuvieron en la curva de la esquina. Vieron que la espalda
del gato se enderezaba hacia adelante.
Rai:
¿Eres el chamán que puede prever el futuro? - La fuerte voz de Rai sacudió el
aire estancado.
El
gato que estaba en el altar se dio la vuelta para mirarlos, su ropa crujió.
Chamán:
Ohh, pudieron encontrarme.
Una
voz tranquila y baja contradecía sus palabras despreocupadas.
Parecía
de la misma edad que Rai, o quizás un poco mayor. Vestido con muchos adornos,
sus ojos verde pálido se entrecerraron mientras una risa se transportaba por el
aire. Sus orejas y cola eran grises con puntas blancas.
Al
recibir la luz de la antorcha, su rostro estaba bordeado por una profunda
sombra.
Chamán:
No hay muchos que sepan de este lugar.
Movió
la cola con gracia y se acercó a Konoe y Rai, examinando descaradamente sus
rostros por turno. El gato parecía divertirse, sus ojos brillaban con una luz
traviesa.
Chamán:
Esto es interesante. Anoche, algo extraño ocurrió en las estrellas ... De
hecho, debe ser esto"
Rai:
Responde. ¿Eres el Chamán?
Chamán:
Qué grosero. No tengas tanta prisa. La impaciencia no consigue nada.
Seguramente soy la persona a la que el mundo se refiere como tal, aunque no
puedo saberlo.
Parecía
hablar en un lenguaje arcaico. También estaba lleno hasta los topes de
confianza en sí mismo, pero seguía siendo esquivo.
Su
mirada se movió de un lado a otro, luego se detuvo en Konoe. El chamán
entrecerró ambos ojos.
Chamán:
Especialmente tu, eres repulsivo. ¿Qué ha pasado aquí?, veamos, veamos ...
Konoe:
¿Sabes algo?
Chamán:
¿Lo hago? Hehehe ….
Ante
su mirada excesiva, Konoe desvió la cara.
Se
estaba escondiendo, pero tal vez este gato ya lo sabía, o tal vez realmente no
podía decirlo. Cuando Konoe pensó en eso, sintió la necesidad de irse.
Entonces,
el chamán de repente extendió su brazo y le quitó la capucha a Konoe por la
fuerza.
Konoe:
¡!
Reflexivamente,
Konoe puso una mano sobre su espada. Sin embargo, el chamán no prestó atención
a la agresión de Konoe. El estado de ánimo cambió por completo.
Una
luz aguda brilló en sus ojos, que se entrecerraron con diversión. A diferencia
de los de Rai, eran como una miríada de agujas.
En
respuesta, Konoe contuvo la respiración.
Chamán:
Hmm, ya veo. Hay otras ¿verdad?. Muestrámelas.
Estas
"otras" probablemente se referían a su cola y las marcas. Konoe sintió
la necesidad de resistir el espíritu sospechoso de ese gato, pero había venido
a preguntar por su cuerpo después de todo.
Konoe
silenciosamente presentó su cola ante su cuerpo y le quitó los guanteletes de
los brazos.
Chamán:
Hou, hou ….
El
chamán agarró la cola de Konoe y su brazo. Konoe casi gritó cuando le agarraron
el brazo y la cola, pero aguantó y ahogó la voz. Rai contempló este desarrollo
en silencio.
Chamán:
No hay error, esta es la maldición de la que se ha hablado desde tiempos
antiguos
Con
un asentimiento, el chamán levantó la cara. La agudeza en sus ojos se había
desvanecido sin dejar rastro.
Chamán:
Entonces, ¿por qué exactamente han venido aquí?
Rai:
Venimos pora buscar la solución para esa maldición.
Chamán:
¿Una forma de romper la maldición? - Repitió el chamán con una ligera inflexión.
Se
rió como si se hubiera enfrentado a algo terriblemente divertido.
Chamán:
¡Qué idea tan divertida es esa! ¿Una manera de romper la maldición? Qué
interesante. Jejejeje ...
Konoe:
¿Hay una solución?
Chamán:
Ni idea. Para empezar, no si quiera se si exista una forma para disolver la
maldición.
Rai:
Lo que quiere decir que hemos perdido el tiempo.
El
chamán se giró hacia Rai con ojos aburridos.
Chamán:
Te dije que no tuvieras tanta prisa. Qué gato tan impaciente. Bueno, me
interesa, ya que viniste hasta aquí.
Antes
incluso de que terminara de hablar, el rostro del chamán se dibujó ante los
ojos de Konoe con un vigor intenso. Konoe se quedó sin palabras ante sus ojos
brillantes.
Chamán:
Hay una gran sombra tras de ti.
Konoe:
¿Una sombra?
Chamán:
Sí. Es un poder increíble que puede atrapar tu alma en su mano y encerrarla
dentro de una jaula.
¿Tendrá
alguna pista sobre lo que puede ser?
Cuando
preguntó esto, la cara de Firi vino a la mente de inmediato.
La
existencia de la que había hablado Firi.
Konoe:
¿Por qué a mí? ¿Con qué objetivo?
Chamán:
Quien sabe. Solo que, tu naciste bajo una extraña estrella. Tu futuro esta
envuelto en oscuridad.
El
chamán entrecerró los ojos como para enfocar. Estaba mirando directamente al
centro del rostro de Konoe.
Chamán:
No se puede ver ... No, más que eso, no hay nada. El futuro mismo está vacío.
Konoe:
¿No tengo …. Futuro?
Alejándose
de Konoe, el chamán asintió, sonriendo tranquilamente.
Konoe:
¿Voy a morir?
Chamán:
No significa eso. Todo depende de como actues.
Konoe
estaba cada vez más confundido. Nunca había pensado mucho en algo parecido al
futuro hasta ahora. Mañana podrías vivir o ser sacrificado… Esas eran las cosas
que le preocupaban a Konoe.
Sin
embargo, cuando el futuro le fue arrojado así, la inquietud surgió de la boca
de su estómago. El veredicto de muerte hubiera sido mejor que lidiar con estos
sentimientos vagos y desagradables.
Su
visión vaciló y se agarró al altar.
Los
dedos de Konoe tocaron algo que parecía una decoración, y algo cruzó por su
mente por un instante.
Llama
carmesí ardiente. Este fue un recuerdo. El recuerdo de algo.
Konoe:
Ngh ….
Presa
del pánico, Konoe rápidamente retiró la mano. Por el rabillo del ojo, pudo ver
el ojo de Rai entrecerrándose.
Chamán:
Hou, hou ….
Los
ojos del chamán rozaron lentamente los adornos del altar y el rostro de Konoe.
Chamán:
¿Viste algo?
Konoe:
¡!
Chamán:
Hehehe, que divertido, muy interesante. ¿Por qué no lo mirás un poco más?
Cuando
el chamán se paró frente a Konoe, sonrió y extendió ambas manos.
Konoe
apartó las manos por reflejo.
No
podía leer en absoluto lo que estaba pensando el chamán. Aunque parecía
tranquilo, Konoe encontró que el gato era bastante espeluznante.
Chamán: ¿Por qué bajas las orejas? No voy a
morder. Solo necesito mirar más de cerca. Incluso si no hay forma de romper la
maldición, no me habrías visitado por nada
El
chamán le lanzó una mirada entrecerrada a Rai por un segundo. Rai se quedó
callado, sin un cambio en su expresión.
El
chamán agarró una vez más la mano de Konoe.
Esta
vez, un viento pasó ante sus ojos.
Rai
sacó su espada, separando al chamán de Konoe.
Sin
dar un paso más, el chamán le dio a Rai una mirada de reojo. Una luz aguda
moraba en sus ojos.
Chamán:
¿Qué estás intentando hacer?
Rai:
¿Lo que dijiste, es verdad?
Chamán:
¿Crees que es una mentira?
Rai:
No tengo razón para creer en ti
Chamán:
Heh.
Dando
un paso atrás y empujando la espada con la yema del dedo, el chamán se rió
entre dientes.
Chamán:
Si ese es el caso, debo saber exactamente en qué confías. ¿Debería ser algo
visible? O más bien, ¿debería tener el consentimiento de muchos? Por otro lado,
déjame preguntarte. ¿Existe alguna evidencia de que eres quien dices ser? ¿Existe
evidencia de que esta realidad es realidad?
Rai:
…….
Chamán:
Tal vez has estado en la cama todo este tiempo, y sin siquiera saberlo, has
estado soñando mucho, mucho tiempo. El mundo ya está siendo alcanzado por el
Vacío, la tierra se está convirtiendo en un lugar desolado. Sin embargo, si
este mundo es tu sueño y por lo tanto tu realidad, seguirá siéndolo ... ¿Entiendes?
¿Qué es la realidad, qué es la confianza? Debes decidir esto por ti mismo. No
depende de tu entorno.
El
aire frío se tensó como una fina capa de hielo. El ocasional estallido seco de
la antorcha sonaba como algo extraño.
Tanto
Rai como el chamán se miraron en silencio.
Chamán:
Si lo entiendes, enfunda tu espada. - Un tono bajo rompió suavemente ese hielo
delgado.
Rai
no rompió el contacto visual. pero envainó su espada.
Chamán:
En primer lugar tú eres el que debe de decidir, ¿no es así?
Konoe:
Yo …..
Konoe
se dio cuenta de que su mirada estaba en Rai. Se preguntó si Rai lo había
mirado a los ojos intencionalmente.
Lo
que acababa de decir el chamán era cierto. Rai también lo entendió.
No
era necesariamente malo dudar. Pero rechazar todo significaba que no te quedaría
nada. Con tantas cosas sucediendo, ¿qué debería creer y de qué debería dudar?
Solo Konoe podía decidir eso.
Evidencia
creíble de que era solo una de las muchas cosas que había que tener en cuenta.
Konoe:
Si ves algo, quiero saberlo. Quiero que me lo digas.
Chamán:
Jeje, ese es el espíritu. Eso es lo más importante, no debes perderlo de vista.
Asintiendo
y riendo de satisfacción, el chamán tomó las dos manos de Konoe. Esta vez,
Konoe obedeció dócilmente. Las manos del chamán estaban húmedas y terriblemente
frías.
Chamán:
Ahora mírame a los ojos. Mantén tus ojos en mi.
Los
ojos verdes miraron a Konoe. Aunque sintió una fuerza extraña atrayéndolo,
Konoe siguió mirando al frente de su propia voluntad.
Chamán:
Ahora entonces ... quédate quieto, quieto ...
Su
bajo susurro le hizo cosquillas al pelaje de las orejas de Konoe como una
pluma. Las pupilas del chamán eran rendijas delgadas y los ojos verdes se
estrecharon gradualmente.
Por
alguna razón, los ojos de Konoe se sintieron atraídos por los que estaban
frente a él, a pesar de que un escalofrío recorrió su espalda.
Konoe
sintió como si sus propias pupilas fueran convencidas para que se estrecharan,
y una extraña conmoción lo recorrió, como si su piel estuviera siendo
acariciada de manera incorrecta.
En
poco tiempo, la luz verde nubló su visión y se balanceó como una criatura
viviente, bloqueando la vista de Konoe y envolviéndolo.
Konoe:
¡!
Los
ojos de Konoe se agrandaron por la sorpresa. La película verde se aclaró para
revelar al chamán sonriente. Las dos manos atrapadas quedaron libres. En la
palma de sus manos, se había formado sudor.
Chamán:
Hnm.
Konoe:
¿Viste algo?
Chamán:
Cuatro sombras.
Konoe:
¿Cuatro sombras ….?
Chamán:
Vi a cuatro sombras que parecían estar envolviendo tu alma. Ellos no son gatos.
Se
sorprendió por estas palabras. Pronto, pensamientos desagradables cruzaron por
la mente de Konoe. La sonrisa había desaparecido del rostro del chamán.
Chamán:
No son gatos. Son más malvados, más puros de alma. Quizás ...
Konoe:
¿No son demonios ...? Konoe espetó,
inclinándose hacia adelante.
Chamán:
Así es.
Rai,
que se había mantenido callado todo el tiempo, frunció el ceño.
¿Era
cierto después de todo? Konoe estaba convencido.
¿Qué
significan estas cuatro sombras?
Konoe:
No puede ser. ¿Significa que hay cuatro demonios?
Chamán:
En la actualidad, parece que sí. Te rodean cuatro colores diferentes de almas
poderosas.
El
pelaje de la cola de Konoe se erizó. De aquellos con los que había luchado, había
una sombra roja y una sombra amarilla. Así que esto significaba que aún
quedaban más por venir.
Chamán:
Que los demonios se aferren a un alma es peculiar. Además, cuatro a la vez es
prácticamente imposible. Quizás tu existencia sea especial de alguna manera.
Pero aún así, podría haber una presencia que los atrajera también. Es el
trabajo de la sombra más grande lo que ha capturado tu alma.
Konoe:
¿Quien sería ese …?
Chamán:
Eso, yo tampoco lo sé.
¿Quién
era y por qué? Corriendo por su cabeza había preguntas que no tenían respuesta.
Konoe
se sintió mareado.
Chamán:
Pero no solo vi cosas malas. También hay alguien que te otorga protección
divina.
Konoe:
¿Protección divina?
Chamán:
Si. Aunque no es particularmente grande, es un alma con gran fuerza. Una
presencia deseada por muchos.
Rai:
¿Los demoninos tienen algo que ver con la maldición?
Chamán:
No, o eso pareciera ser.
Rai:
¿Sabes en dónde están sus verdederas formas?
Chamán:
¿No me digas que tienes la intención de pelear con ellos?
Rai:
Como no sé nada sobre esa gran sombra, todo lo que puedo hacer es ocuparme de
las partes que entiendo. Parecían ser alters, si miras sus sombras. Sus
verdaderos cuerpos también deberían estar en algún lugar ".
Chamán:
¿Hablas enserio?
Rai:
¿Qué ganaría con metirte?
Chamán:
Tu no conoces nada sobre los demonios ¿no?
Rai:
Por supuesto, soy conciente de eso.
Chamán:
Hehehehe
El
chamán se tapó la boca con las manos, pero aun así se le escapó la risa.
Chamán:
Hah, hahahaha ….
Rai:
¿De que te ríes?
Rai
le dirigió una mirada feroz en respuesta a su risa algo espeluznante.
Chamán:
¡He, he, hahaha! No, eso es gracioso, eso es gracioso. Qué interesante, ahaha
... Qué imprudente, querer desafiar a un demonio. Me gusta.
La
voz del chamán se convirtió en una sonora carcajada, y el disgusto de Rai se
intensificó tanto que Konoe pudo sentirlo. Konoe estaba genuinamente preocupado
de que Rai atacara y acabara con el chamán.
El
chamán extendió su brazo hacia donde Konoe había entrado.
Chamán:
Al salir de este bosque, llegará a un pequeño pueblo. Pasado ese pueblo, entre
al bosque, y ante ti aparecerá un lugar lleno de la luz de cuatro colores. Es
un lugar que solo yo puedo ver, pero ...
Los
ojos verdes del chamán miraron a Rai, luego se trasladaron a Konoe.
Chamán:
¿Te llevas bien con este gato grosero? Parece ser muy devoto de ti.
Konoe:
No ….
Rai:
Este chico es un Sanga.
Chamán:
¿Hou?
Con
una voz divertida, el chamán miró a Konoe de nuevo con sorpresa y sonrió.
Chamán:
Hehehe. Ya veo, él es un Sanga. Una estrella bastante extraña bajo la que
naciste.
Konoe
sintió sentimientos complejos y se apartó, mirando sin sentido las baratijas
del altar. Había estado seguro de que si seguía las palabras del chamán, estaría
un paso más cerca de la respuesta a este acertijo en forma de una maldición.
Pero
en cambio, el misterio se convirtió en una negrura aún mayor, acercándose a
Konoe como si estuviera esperando para tragarlo.
¿Cómo
lucharían contra los demonios?
Chamán:
No te preocupes. Esta canción tuya seguramente sacudirá este mundo.
Konoe
se volvió para ver al chamán sonriendo gentilmente. Fue cronometrado como si
hubiera leído completamente su mente.
¿Sacudirá
este mundo? ¿Su canción?
La
mirada del chamán se volvió en dirección a Rai.
Chamán:
Por otro lado, el que seas tan cuidadoso seguramente se debe a eso …. Ya veo.
Rai
palideció ligeramente.
Rai:
¿Lo viste?
Chamán:
Lo vi. Donde hay luz, debe haber sombra. Es así para cualquiera.
Rai:
……
La
expresión de Rai se convirtió en una de ira por primera vez. Le dio al chamán
una mirada poderosa.
El
gato debe haber visto algo sobre Rai. ¿Su pasado?
Mientras
Konoe sentía que quería saber, dudaba en preguntar.
Chamán:
Ahora bien, no puedo decirte más. Si se van, entonces sería mejor que se fueran
rápido.
Con
un aleteo de mano, el chamán exhaló un suspiro de cansancio.
A
juzgar por su tono y actitud, este gato no podría haber sido quien parecía. ¿Qué
edad tenía?
Rai:
Vamonos.
Rai
se despidió de repente. Antes de que él también lo hiciera, Konoe se volvió
hacia el chamán.
Konoe:
El dinero …
Chamán:
¿Dinero? Oh, no lo necesito. He vivido en este santuario durante mucho tiempo.
El dinero es un tesoro inútil. Además, hehehe ….
Con
una sonrisa divertida, ronroneó débilmente mientras balanceaba su cola.
Chamán:
Honestamente, me he aburrido de estar en este lugar durante demasiado tiempo.
Me divertí un poco. Estoy agradecido por eso.
Konoe:
Ya veo ….
Chamán:
Ahora, una calamidad abrumadora puede sucederte. Tal vez se sienta abrumado y llegar
a sucumbir a la ansiedad. Sin embargo, por supuesto, no puede ser sacudido. No
olvide esto.
Solo
ahora esos ojos verdes parecían tener una luz sincera.
Konoe
se detuvo cuando aún estaba justo detrás de Rai, miró hacia atrás y asintió con
firmeza.
…………………………………………………………………………………………………………
TRADUCCIÓN
AL ESPAÑOL POR: SAKURADA DI
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