viernes, 25 de febrero de 2022

Lamento Beyond The Void #14 (Asato)

 

Cuando recobró la compostura y comenzó a caminar de nuevo, la silueta de los árboles se estremeció. Una cola blanca cruzó su línea de visión.

 

 

Rai apareció.

 

 

Rai: Parece que fue un viaje bastante largo.

 

 

Tan pronto como Rai miró a Konoe, las primeras palabras que salieron de sus labios fueron burlonas.

 

 

Verg: ¿Hasta dónde fueron ustedes dos?

 

 

Los demonios aparecieron detrás de Rai.

 

 

¿Quizás el Poeta los había reunido? Con este pensamiento, Konoe miró a su alrededor. Sin embargo, esa figura vestida con ropa larga y ondulante, que seguramente tenía que haber estado allí, no se encontraba por ninguna parte.

 

 

Konoe también recorrió con la mirada la arboleda a su lado inmediato, pero el Poeta ya no estaba allí.

 

 

Konoe: ¿Dónde está el Poeta?

 

 

Asato: No lo sé.

 

 

¿Había desaparecido en el poco tiempo que habían estado distraídos?

 

 

Pero Konoe no se preguntó demasiado al respecto. De alguna manera, sintió que se fue porque tenía que hacerlo.

 

 

Froud: Las cosas están ordenadas allí. ¿Tuviste éxito allá?

 

 

Konoe: De alguna manera.

 

 

Asato: Konoe, estás herido.

 

 

Cuando Asato lo señaló, Konoe notó que el dedo medio de su mano derecha estaba empapado de rojo.

 

 

La parte interna de su dedo tenía un largo corte, como si se lo hubiera enganchado en algo. Tan pronto como se dio cuenta de ello, la herida palpitante llamó su atención.

 

 

Asato: ¿Te duele?

 

 

Konoe: No.

 

 

Cuando Konoe intentó simplemente limpiar la sangre, Asato sostuvo suavemente su mano herida. Entonces, de todas las cosas, Asato pasó su lengua por el dedo herido.

 

 

Konoe: ¡¿Ah?!

 

 

Konoe retiró su dedo con sorpresa. Asato lamió su propio labio superior con una cara perpleja.

 

 

Konoe: ¡¿Qué estás haciendo?!

 

 

Asato: Solo pensé en limpiar la sangre.

 

 

Konoe: Aún así no necesitas lamerla …

 

 

Asato: Si te lastimas, hay que lamer, ¿no?

 

 

Konoe: Solo si te lames a ti mismo …

 

Konoe fijó su mirada en Asato.

 

 

Verg: Maldita sea, los gatos coquetean cuando y donde quieren. Dejen esa mierda, ustedes dos.

 

 

Verg chasqueó la lengua y habló con un tono de voz burlón.

 

 

Froud: Aunque digas eso, la verdad es que estás celoso, ¿verdad?

 

 

Verg: ¿Eres un idiota?

 

 

Konoe retiró su mano herida, dejando escapar un pequeño suspiro mientras miraba a Asato.

 

 

Konoe: Por si a caso, te preguntaré algo.

 

 

Asato: ¿?

 

 

Konoe: Cuando te topaste con personas heridas ¿también les hiciste esto?

 

 

Asato: ¿Hacer qué?

 

 

Konoe: Bueno … pues … ¿lamerlos?

 

 

Asato: No. Tu eres el primer gato al que le hago eso.

 

 

Konoe: Ya veo …

 

 

Durante mucho tiempo, pensó que a veces Asato lo sorprendía torpemente porque era muy directo con las cosas.

 

 

Por supuesto, Asato no lo hizo con motivos ocultos; hablaba completamente en serio. Pero mientras sabía esto, Konoe sintió que también había entendido mal algo...

 


Si otros gatos hicieran lo mismo. ¿Se estarían equivocando? En un tiempo como ahora donde las hembras eran tan valiosas. Pensó que no era algo demasiado extremo.

 

 

Konoe: No se lo hagas a otros gatos.

 

 

Asato: ¿Por qué?

 

 

Konoe: Sea como sea, no lo hagas.

 

 

Sería problemático si alguna vez se involucrara en algún malentendido desordenado.

 

 

Asato: De acuerdo. Pero, si es a ti, puedo hacerlo, ¿verdad?

 

 

Konoe: ….

 

 

Konoe se atragantó cuando Asato dijo eso.

 

 

Verg: ¡COMO DIJE ANTES! ¡YA PAREN CON ESO!

 

 

Con su hilo de paciencia cortado, Verg gritó.

 

 

Rai los miró hace un momento con una mirada increíblemente fría. Sin prestar especial atención a eso, Konoe notó que algunos ojos miraban continuamente en su dirección.

 

 

Eran los ojos del demonio del dolor... Kaltz.

 

 

El foco de esos ojos teñidos de Tristeza estaba en Asato. No debería haber habido ningún punto de contacto entre Kaltz y Asato todavía.

 

 

Konoe también había notado lo mismo antes. La mirada de Kaltz era triste, como si estuviera sufriendo. Konoe no sintió ningún tipo de odio o repugnancia proveniente de él.

 

 

Razel: Regresemos a la posada.

 


La voz de Razel lo devolvió a la realidad.

 

 

Cuando Konoe volvió a mirar a Kaltz, ya no estaba observando de cerca a Asato.

 

 

¿Estaba pensando demasiado en las cosas? Tal vez Kaltz solo miraba a Asato con mero interés.

 

 

Revolviendo su cabeza ya que sus pensamientos no estaban completamente libres de sospechas, Konoe se movió hacia la ciudad y caminó por el camino del bosque junto con los demás.

 

 

Cuando salieron del bosque, todavía había una leve conmoción en la biblioteca y la sala de reuniones.

 

 

Deslizándose a través de la confusión, Konoe y los demás fueron rápidamente a la calle principal y regresaron a la posada.

 

 

…………………………………………………………………………………………………………..

 

 

Bardo: ¿Están de vuelta? Hubo una especie de tumulto ahí fuera, pero ¿están bien...? Hey, ¿ha pasado algo? ¿Qué pasa con esa cara?

 

 

Cuando entraron en la sala de espera, Bardo se levantó del mostrador de recepción con una cara inusualmente irritada.

 

 

Konoe: Quisiera ir a descansar ahora. Lo siento, pero …  ¿podríamos hablar mañana?

 

 

Bardo: No me importa realmente. Pero, tu cara esta realmente pálida.

 

 

Konoe: Estaré bien con solo dormir el resto de la noche.

 

 

Bardo: Ya veo.

 

 

Bardo frunció el ceño con sospecha, pero, sinceramente, Konoe realmente tenía ganas de meterse en la cama ahora. Su cuerpo estaba cubierto de suciedad, polvo y rasguños. Mañana se bañaría.

 

 

Konoe, Asato y Rai subieron al segundo piso. Los demonios se movían como mejor les parecía.

 

 

Finalmente llegando a la habitación y desabrochando su equipo, Konoe se deslizó rápidamente bajo las sábanas.

 

 

Su cola se enroscó fuertemente alrededor de su cuerpo. Todo su cuerpo fue envuelto gradualmente por el agotamiento.

 

 

Finalmente sintiendo alivio, los pensamientos de Konoe se apagaron en un abrir y cerrar de ojos. En un momento como este, las mantas eran tan cálidas y suaves que podía hundirse en ellas.

 

 

Asato: Konoe.

 

 

Escuchó una voz apagada por encima de las sábanas.

 

 

En lugar de responder, Konoe sacó la cola de debajo de la manta y la movió ligeramente.

 

 

Asato: Si me equivoco en algo, por favor dímelo. Te obedeceré.

 

 

Konoe: Okey.

 

 

Se dio la vuelta un poco. La presencia de Asato se fue, y Konoe escuchó la cama junto a la suya crujir.

 

 

Konoe estaba confundido. Recordó el estado de Asato cuando mató al gato que lo perseguía.

 

 

Esos ojos. Un impulso asesino, su único intento de eliminar al enemigo... esos eran los ojos de alguien que no dudaría en matar. No había malicia o culpa allí. Simplemente el impulso de matar, de eliminar.

 

 

Asato no pensaba más en matar... que en arrancar las malas hierbas. En cierto sentido, era puro. Y esa pureza lo hizo tan aterrador.

 

¿Era la ley en Kira? ¿Era así como los gatos Kiran se volvían fuertes? Esto era ciertamente fuerza.

 

 

Konoe sintió fuertemente que quería liberar a Asato de esto. Su alma estaba atada bajo el hechizo de Kira.

 

 

Mientras pensaba en estas cosas, Konoe se durmió mientras pasaba el tiempo.

 

 

…………………………………………………………………………………………………………

 

 

El grandioso festival terminó y un nuevo día brilló.

 

 

Al día siguiente, se retiraron las decoraciones de los establos y calles, y se volvió a la escenografía habitual como si la fiesta hubiera sido un total sueño.

 

 

Pero debido a las olas de gatos en la calle principal, el espíritu persistente del festival aún flotaba en el aire.

 

 

Konoe estaba en el comedor junto con Rai y Asato. Los demonios estaban haciendo lo que querían y ya se habían dispersado para ir a cumplir con sus deberes.

 

 

En el comedor, Konoe le explicó claramente a Bardo los eventos de la noche anterior, sus propios objetivos y todo sobre los demonios como prometió.

 

 

Cuando terminó de transmitir la información, Bardo se acarició la barba con rostro preocupado mientras balanceaba la cola y fruncía el ceño al suelo.

 

 

Konoe: ¿Hay algo más que quisieras preguntar?

 

 

Bardo: No, nada en especial. Es solo que, bueno, si que pasan cosas extrañas en el mundo.

 

 

Bardo miró hacia arriba y dejó escapar un largo suspiro.

 

 

Konoe: Uhm... ¿no te molestamos?

 

Bardo: ¿Molestarme?

 

 

Konoe: Somos clientes bastante problemáticos, así que …

 

 

Bardo: Oh.

 

 

Normalmente deberían haber sido expulsados. Bardo agitó una mano con indiferencia ante las palabras de Konoe.

 

 

Bardo: No me importan las pequeñas cosas como esa. No tengo el corazón para simplemente echar a alguien, simplemente no es muy noble de mi parte. Mientras no rompas nada, está bien.

 

 

Rai: Mira quien lo dice – Rai murmuró en voz sugerente.

 

 

Rai se apoyó contra la pared, mirando hacia otro lado.

 

 

Bardo miró a Rai pero, sin decirle nada en particular, volvió a mirar a Konoe.

 

 

Bardo: Entonces, Leaks, ¿eh? ¿Es él la razón por la que querías ir a la biblioteca? ¿Encontraste lo que buscabas?

 

 

Konoe: Sí, más o menos. Pero no encontramos ninguna pista para ayudar a nuestra situación después de todo.

 

 

Bardo: Ya veo.

 

 

Konoe solo pudo leer historias sobre Sisa y Ribika, pero los demonios también habían encontrado algo.

 

 

Según los rumores, Leaks era conocido como un poderoso mago desde hace mucho tiempo. Algunos dijeron que vivía en los bosques cercanos cuando se estableció Ransen.

 

 

Sin embargo, algo era extraño. Por lo que leyeron en los documentos, aunque su verdadera forma lo llevó al exilio, Leaks no parecía ser tan infame como lo era ahora.

 

 

Asato sacudió levemente la cola.

 

 

Asato: Leaks vivió mucho tiempo solo... Seguramente algo pasó - dijo, mirándose los pies.

 

 

Konoe: Tal vez.

 

 

En este momento, las chispas volaron desde el estrecho espacio de la ventana abierta.

 

 

Bardo: ¿Una chispa? ¿Desde afuera...?

 

 

Al mismo tiempo que Bardo ladeaba la cabeza, de repente la chispa brilló en el techo y estalló en lo alto.

 

 

Bardo: Woh …

 

 

Bardo saltó ágilmente hacia atrás. Konoe también bajó reflexivamente las orejas y se encogió.

 

 

Incluso cuando el odiado fuego ardía brillantemente, él no huyó, ya que conocía su verdadera forma.

 

 

Rai: Que broma tan mala – Rai murmuró.

 

 

Su voz tenía un tono de claro disgusto.

 

 

Una sombra negra se paró en las llamas. Mientras pensaba, apareció Verg.

 

 

Verg: Hola gatitos, ¿ustedes se están reuniendo? ¿Esperando por mí?.

 

 

Mientras encogía los hombros, Verg dio un paso adelante. Su boca se abrió en una sonrisa, el fuego detrás de él se extinguió en un instante.

 

 

Konoe: Es solo una coincidencia.

 

 

Verg: No eres nada lindo a pesar de ser un gato.

 

 

Arrugando la punta de su nariz, Verg colocó ambas manos en sus caderas.

 

 

Bardo: Realmente los demonios son capaces de hacer cualquier cosa. Es muy sorprendente.

 

 

Un sonido de aplausos aburridos resonó.

 

 

Verg: ¿Me estás tomando como un tonto?

 

 

Rai: ¿A qué viniste?

 

 

Verg: Sin razón. Solo pasé por aquí. En cualquier caso, he estado investigando los movimientos de Leaks.

 

 

Verg dejó escapar un gran suspiro.

 

 

Verg: Nada, simplemente nada. Podemos sentir cosas mucho más fácilmente que los gatos, podemos sentirlo en nuestros huesos, así que es extraño que no haya absolutamente nada en absoluto.

 

 

Konoe: ¿Desapareció?

 

 

Verg: Eso no es posible. Ese imbécil debe de estar tramando algo.

 

 

Chasqueando su lengua, Verg movió irritado su cola. Era diferente al de un gato, más como un alambre. Con ojos curiosos, Konoe la siguió con la mirada.

 

 

Bardo: Una obra sobre ribika y demonios trabajando juntos? No he visto eso antes - murmuró Bardo mientras sonreía.

 

Verg entrecerró los ojos.

 

 

Verg: ¡¿Hah?! ¡No me jodas, tigre! Nosotros …  Eh, no, yo estoy haciendo esto solo por mí. No digas que estamos trabajando juntos, porque eso me molesta.

 

 

Verg: Simplemente estamos en el mismo barco. Cuando nuestro poder regrese, me lo comeré.

 

 

Empujando el extremo de su largo brazo hacia afuera, Verg señaló directamente a Konoe con su dedo índice.

 

 

Konoe endureció un poco la cola. ¿Verg se lo iba a comer?

 

 

En silencio erizó su pelaje y miró a Verg …

 

 

Asato: Entonces yo te mataré.

 

 

Verg: ¿Hah? Entonces, ¿quieres que te coma también?

 

 

La provocación hizo que Asato mostrara sus colmillos debajo de sus labios, y Verg acercó su rostro al de Asato. Asato gruñó.

 

 

Bardo: Si, si, yo tengo la culpa.

 

 

Bardo se interpuso entre los dos con cara de disgusto, empujando ligeramente con una mano el pecho de Verg.

 

 

Bardo: Tú, no actúes como si fueras a golpear cada avena que encuentres. Eres como un matón.

 

 

Verg: Geh, cállate.

 

 

Cuando el tono de Verg se volvió áspero, empujó hacia atrás los brazos de Bardo y salió del comedor con un andar arrogante. Al parecer, subió al segundo piso, porque escucharon pasos resonando desde el techo.

 

 

Bardo: Oh cielos …

 

 

Bardo frunció el ceño con una mirada hacia arriba, soltó un pequeño suspiro y su mirada se movió hacia Asato.

 

 

Bardo: Eres realmente devoto de este chico.

 

 

Asato: Konoe es especial.

 

 

Bardo: Oh, si que te ha domesticado.

 

 

Bardo arqueó una ceja tortuosamente y miró a Konoe.

 

 

Konoe: Alguien más dijo eso también, así que basta.

 

 

Konoe miró de soslayo a Rai. Rai había estado sumido en sus pensamientos desde hace un rato, y no estaba prestando atención a su conversación en absoluto.

 

 

Bardo: Pero hablando de demonios, ¿tienen todos prejuicios contra los gatos como él?

 

 

Konoe: Quien sabe.

 

 

Al menos con la excepción de Verg, no parecía ser el caso. Sin embargo, tal vez simplemente no lo habían dicho.

 

 

Bardo: Pero se siente como si estuviera demasiado involucrado en eso. ¿Por qué nos odia así? ... Bueno, como sea.

 

 

Mientras se encogía de hombros en broma, Bardo estiró ambos brazos.

 

 

La punta de su cola rayada tembló un poco.

 

 

Bardo: Bueno, entonces, si no vuelvo al trabajo, no habrá nadie en la recepción. Muy bien, gracias por tu arduo trabajo ayer.

 

 

Agitando una mano, Bardo caminó hacia el mostrador de recepción. Al verlo pasar, Konoe se giró para mirar a Rai y Asato.

 

 

Rai: No hay señales de Leaks, ¿eh? -  Rai murmuró, mirando al vacío.

 

 

Cruzándose de brazos, hizo una mueca intensamente ceñuda.

 

 

Ciertamente, a Konoe también le molestaba. Los demonios se habían puesto de rodillas, y Konoe y los demás tampoco tuvieron suerte.

 

 

¿Qué estaba planeando Leaks?

 

 

Con un oscuro presentimiento, Konoe acaba de pasar un rato tranquilo en el comedor.

 

 

…………………………………………………………………………………………………

 

 

Eventualmente, Rai salió de la posada, todavía haciendo una mueca amarga.

 

 

Para vestirse adecuadamente, Konoe regresó a la habitación con Asato. No estaba pensando en hacer nada en particular después de esto.

 

 

Konoe: ¿Hay algún lugar al cual te gustaría ir?

 

 

Asato: No realmente.

 

 

Asato, que se estaba acicalando en su cama, miró hacia arriba.

 

 

Konoe: Bueno, ¿por qué no salimos un rato a la ciudad? Como el festival terminó, no debería haber tantos gatos ahora.

 

 

Pensó que aprovecharía esta oportunidad e iría a comprar algunos bienes. Asato se quedó en silencio mientras lo reflexionaba y finalmente asintió.

 

 

Konoe: Entonces está decidido.

 

 

Terminados de arreglarse, Konoe y Asato abandonaron la posada y se dirigieron a la calle principal.

 

 

El ambiente festivo se había desvanecido y la ciudad volvía a la normalidad, envuelta en un aire muy reservado.

 

 

La conmoción se había calmado. Los gatos alrededor bostezaron y se estiraron, algunos caminando con la espalda encorvada.

 

 

Konoe decidió llevar a Asato por un callejón. Quería abrir un camino donde encontrarían la menor cantidad posible de gatos.

 

 

Estaba un poco ansioso por dirigirse solo a las carreteras secundarias, pero probablemente no llamarían la atención de los ojos peligrosos si viajaban en pareja.

 

 

Por supuesto, no podía permitirse el lujo de ser descuidado, por lo que revisaba constantemente su entorno con sus orejas.

 

 

Dado que la carretera secundaria no era parte del festival, un rastro de humedad sombría flotaba en la atmósfera.

 

 

Caminando con determinación por la larga y estrecha ley, dobló a la izquierda en la bifurcación del camino.

 

 

Cuando estaba a punto de incorporarse de nuevo a la calle principal, un viento antinatural pasó de repente ante sus ojos.

 

 

Konoe: ¡¿?!

 

 

El viento fue acompañado por una gran sombra, corriendo como si fuera a cortar entre Asato y Konoe.

 

 

inmediatamente saltó hacia atrás. Asato también saltó al lado opuesto.

 

 

La sombra torció su cuerpo y patinó hasta detenerse cuando la parte posterior de su pie se clavó en el suelo. Era un gato con ropa gris... un perseguidor de Kira.

 

 

Asato: Otra vez …

 

 

Dándose la vuelta, Asato miró al gato que lo perseguía y gruñó por lo bajo. Sacó su espada de su vaina y una fría sed de sangre comenzó a arder.

 

 

Perseguidor: Niño mostruo …

 

 

Una voz áspera resonó a través del aire tenso. Esas fueron las palabras que escupió el perseguidor de Kiran.

 

 

Asato abruptamente dejó de gruñir y se quedó en silencio.

 

 

Niño monstruo... ¿Asato? No entendía lo que significaba.

 

 

El cuerpo de Asato se inclinó lentamente hacia adelante.

 

 

Justo en ese momento, Konoe experimentó un escalofrío intenso e indescifrable. Recuperando el aliento, miró con los ojos muy abiertos.

 

 

Konoe: ¿Asato?

 

 

Asato: ….

 

 

Los hombros de Asato subieron y bajaron silenciosamente. Aspiró aire y luego exhaló. Y entonces …

 

 

Asato: ¡Graaaaaah!

 

 


 

TRADUCCIÓN AL ESPAÑOL POR: SAKURADA DI

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