Cuando usé Scrap en mí mismo para Ren,
conocí a mi hermano gemelo, Sei, y a otro "yo"...
Hablé con el ego sufriente de Ren e
intercambiamos opiniones...
Cuando abrí los ojos, estaba frente a
Platinum Jail (Cárcel Platino) que se estaba derrumbando con mis amigos
y...
El Ren original estaba allí.
Al principio pensé que Ren había
regresado conmigo.
Pero eso no fue lo que pasó.
Ren desapareció tanto de su forma
Allmate como de dentro de mí.
Junto con Sei, y el otro yo ...
Todos se habían ido.
Estaba solo.
Sentí como si hubiera un agujero en mi
corazón y regresé al antiguo distrito residencial.
Aunque mi corazón estaba vacío, el
tiempo parecía pasar.
Pero poco a poco volví a mi vida
normal, la que tenía antes de ir a Platinum Jail.
Un año ha pasado.
A medida que pasaban los días, recordé
muchas cosas que había olvidado.
El pasado del que nunca me quedaron
muchos recuerdos.
Todas las piezas se ajustan
gradualmente.
Cuando estaba en mi habitación, cuando
preparaba la cena, cuando estaba en la ducha, cuando estaba durmiendo.
Cada vez que sucedía, intentaba con
todas mis fuerzas no olvidarlo y hablaba con la abuela.
Hubo momentos en que era simplemente
algo pequeño y momentos en que era algo difícil de hablar.
Pero fuera lo que fuese, sentía que
necesitaba conocer mi propio pasado.
Tae: Ya veo. Tus recuerdos poco a poco
van …
Aoba: Sí.
Aoba: Abuelita, quiero que me
digas...si hay algo que sepas de mí.
Tae: ……
Aoba: Si te resulta difícil hablar de
ello, esperaré hasta que estés lista.
Aoba: Pero no importa qué tanto tiempo
tenga que esperar, necesito saber sobre mi pasado.
Aoba: No, no es que necesite saberlo...
Pero quiero saberlo.
Aoba: Quiero saber qué pasó. Y así
poder enfrentarme a mí mismo.
Tae: ….
La abuela se queda callada y con cara
seria.
Como debe ser. No es algo que puedas
simplemente asentir con la cabeza.
Ella tiene sus propios sentimientos al
respecto y puede que haya pensado que sería mejor que yo no lo supiera.
Pero aun así …
Quiero escuchar lo que nunca supe sobre
mí.
Al poco rato la abuela rompe su
silencio con un suspiro.
Tae: Tienes razón. Pensé que tendríamos
que hablar de esto algún día. Y realmente no hay razón para evitarlo ahora.
Aoba: Abuela …
La gratitud llena mi pecho por la
abuela y su rápida decisión.
Si hubiera preguntado antes de ir a
Platinum Jail, probablemente no habría dicho nada.
Y es posible que tampoco haya podido
aceptarlo.
Tae: ¿Pero por dónde debería empezar?
Aoba: He estado teniendo muchos sueños
últimamente.
Tae: ¿Sueños?
Aoba: Sí. Y probablemente sean... sobre
mi papá.
Aoba: Puedo oír las olas. Y estoy en
algún lugar junto al mar... Entonces, alguien parado en la luz dice mi nombre.
Aoba: Creo que probablemente era papá.
También había una iglesia y se oían campanas.
Aoba: ¿Tal vez esa era la iglesia a la
que dijiste que me habías entregado?
Tae: ¿Ese sueño era sobre Midorijima?
Aoba: Creo que sí. Nunca había estado
en un lugar diferente. Y también me resultó familiar...
Tae: Hmph …
Tae: Sólo hay una iglesia junto al mar
en Midorijima.
Tae: Y si te parecía familiar …
Tae: Debió haber sido la iglesia donde
te dejé.
Aoba: Ya me lo imaginaba... ¿La iglesia
sigue allí?
Tae: Sí, pero... cuando desalojaron a
la gente para ir a Platinum Jail, la zona alrededor de la iglesia quedó
prohibida. Ya no queda nadie.
Aoba: Ya veo …
Tae: Pero el que hayas recordado eso...
Tae: No me cabe duda de que éste es el
momento de contarte todo.
La abuela mira hacia abajo, sumida en
sus pensamientos, y levanta la cabeza después de unos momentos.
La expresión de su rostro es de
poderosa determinación.
Tae: Finalmente ha llegado el momento
de contarte todo.
Aoba: Abuela …
Tae: Entonces, supongo que debería
comenzar desde el principio …
Tae: Sobre tu pasado.
Mi abuela y yo tenemos una larga
conversación y puedo sentir mi pasado olvidado en la punta de mis dedos.
………………………………………………………………………………………………………………
De ida y vuelta, de ida y vuelta, las
voces constantes.
Siempre era así en mi cabeza cuando era
niño.
Dos personas siempre estaban charlando
dentro de mi mente.
Las dos voces inquebrantables
atormentaban mis tímpanos.
Ya sea que hablara o no, las voces
nunca cesaron.
“ssssss, ssssss”
Siempre estaban peleando, aunque a
veces hablaban conmigo.
Y yo …
Pensé que eran mis "amigos
imaginarios".
Aoba: ¿Quiénes son?
Aoba: Siempre están hablando dentro de
mi cabeza. ¿Quiénes son?
Aoba 2: Yo soy tu.
Aoba 3: Yo soy tu.
Aoba: ……
Aoba: ¿Ambos son yo?
Aoba 2: Así es.
Aoba 3: Sí.
Aoba: ……
Aoba: ¿Por qué siempre están hablando?
Son ruidosos.
Aoba: No puedo escuchar a otras
personas.
Aoba 2: No tienes que escucharlos.
Aoba 2: No hables con otras personas.
Todos son...
Aoba 2: Enemigos.
Aoba: ¿En serio?
Aoba 3: No, no es así.
Aoba 3: Lo que dijo es ir demasiado
lejos. No puedes aislarte.
Aoba: ¿En serio?
Aoba 2: Cállate. Estate callado. No te
interpongas en el camino. Estamos bien.
Aoba 2: Todos son enemigos. No sabemos
qué nos harán. Así que...
Aoba 2: Es mejor destruirlos a todos lo
antes posible.
Aoba: ¿Destruirlos?
Aoba 3: ¡No! No lo escuches. Lo que
dice está mal.
Aoba 2: No estoy equivocado. Tengo
razón. Soy tu. Así que harás lo que digo.
Aoba 3: No. Yo también soy tú. Estoy
aquí para aclarar las cosas. Lo que dices está mal.
Aoba 2: Te dije que no estaba
equivocado. Tengo razón. Destrúyelos antes de que te pase algo. Así no saldrás
lastimado.
Aoba 3: No. No puedes hacer eso. No
puedes aislarte ni lastimar a quienes te rodean.
Aoba 3: Definitivamente hay otra forma
que no sea destruirlos. Así que...
Aoba 2: ¡Que te calles! ¡Te he dicho
que eres fastidioso!
Aoba: …….
Siempre escuché esas voces.
Riéndose.
Charlando.
Así que era natural que no hablara
afuera.
Incluso si no hablara, siempre podría
hablar con mis amigos imaginarios.
No pude escuchar ninguna voz exterior
por culpa de ellos.
Al principio pude escuchar a todos los
demás, pero luego tuve que concentrarme para escucharlos.
Charlando.
Había suficientes voces en mi cabeza.
Charlando de todos modos.
Debido a eso, me distancié de todos en
la iglesia donde me dejaron.
No respondí cuando me llamaron. Era
inexpresivo.
Incluso los adultos que cuidaban de mí
se dieron por vencidos después de un tiempo.
La mayoría de los niños eran huérfanos
y muchos de ellos fueron adoptados en hogares.
Pero nunca vi a nadie acoger a un niño
insociable.
No tenía amigos. No me importó.
No estaba solo.
Porque mis amigos imaginarios
estuvieron ahí para mí.
Y así seguí, solo.
Pero ….
Aoba: ¡!
Mañana, tarde o noche. No importaba la
hora: tenía estos impulsos repentinos.
Yo mismo no lo entendía y no sabía si
debía llorar, gritar o qué.
Y cuando pasaba, corría.
Me escapé solo de la iglesia.
Sin zapatos, descalzo.
Salí corriendo sin pensarlo, como si
estuviera en modo de lucha o huida.
Mis "amigos" seguían
hablando, pero no podía oírlos debido a mi respiración.
Todo parecía una línea recta que pasaba
a mi lado.
Hundiendo mis talones en la hierba y el
suelo, mis piernas se mueven automáticamente.
Corrí hacia el bosque que rodeaba la
iglesia... Y luego salí corriendo de él.
Siempre llegaba a la orilla.
Aoba: Ha, ha, haa …
Me encorvé con las manos sobre las
rodillas, intentando recuperar el aliento.
El aroma de las olas soplaba a través
de mi cabello y su rugido bajo tocaba mis oídos.
No entendía muy bien cómo es que
siempre llegaba hasta aquí.
Ya sea coincidencia o intencionalidad.
Pero …
Siempre me quedaba sin palabras cuando
miraba hacia el mar.
El azul infinito y profundo, con ondas
que reflejan la luz.
Me sentí libre, casi lo suficiente como
para hacerme llorar.
Nunca supe que había algo tan hermoso.
Aunque podía escuchar a mis amigos
hablando, fingí no hacerlo.
Como si mi cabeza estuviera llena, me
concentré en la vista, simplemente miré el mar y nada más.
Me senté en la playa, junté las
rodillas y disfruté de la sensación de calma y tranquilidad.
Fue entonces cuando lo conocí.
Desconocido: Ahhh. El mar es tan grande
y hermoso ¿no?
Desconocido: Hey, ¿te gusta el mar?
Aoba: ……
Giré la cabeza en respuesta a la
sorprendente voz que venía de arriba.
¿Quién es …?
Quería preguntar, pero no pude.
Desconocido: El mar es precioso, porque
puedes sentir sus infinitas posibilidades. Podría contemplarlo durante horas.
Desconocido: Pero si realmente lo viera
durante horas, entonces el sentimiento se desvanecería lentamente.
Aoba: ….
Desconocido: Por eso es que atesoro ese
momento de grandeza.
Desconocido: Y luego, emprendo un viaje
para encontrar otro de esos momentos.
Desconocido: De esa manera, cada día
puedo sorprenderme con nuevas vistas.
Desconocido: Ya sea así de grande o así
de pequeño.
Abrió bien los brazos y luego los cerró
hasta que fueron casi tan anchos como mi cuerpo.
Desconocido: Todo puede cambiar y nada
es exactamente igual.
Desconocido: Por eso estoy aquí, pero
¿y tú? ¿Es porque te gusta el mar? ¿O tal vez…?
Desconocido: ¿Porque estás huyendo de
algo?
Aoba: ….
Lo miré, sorprendido y sin palabras.
No sabía por qué estaba tan sorprendido
en primer lugar.
Pero, sin ninguna cautela, sentí como
cada palabra que ese hombre decía se pegaba suavemente a mi corazón y lo
derretía...
No podía apartar los ojos de él, sentía
esa sensación misteriosa.
Desconocido: Eres el único que sabe de
qué estás huyendo realmente.
Desconocido: Pero si necesitas ayuda,
definitivamente puedo hacerlo. Porque...
Desconocido: Esos ojos tuyos. Me lo
están diciendo todo.
Su mano tocó suavemente mi cabeza.
Pero no pensé en huir.
Desconocido: Qué misterioso. Hay dos
colores mezclados en tus ojos.
Desconocido: No sabes cuál de ellos
está en lo correcto. Así que no elegirás.
Desconocido: Estás parado, encerrado en
tu propio caparazón... O algo así.
Desconocido: Pero es algo simple.
Sus ojos se entrecerraron en una
sonrisa.
Desconocido: En realidad no hay nada
que no sepas.
Desconocido: Incluso si fallas, la
verdad es que puedes hacerlo todo de nuevo.
Desconocido: No hay nada bueno ni malo
en las decisiones que tomas. ¿Y quién dijo que solo hay una opción?
Aoba: Mm ….
Desconocido: Es decir, no sabes qué
pasará si no lo intentas.
Desconocido: Seguirás igual si no te
mueves. Es como renunciar a todo.
Mientras lo escuchaba, mi cuerpo se
puso rígido y de alguna manera me sentí impotente.
Su voz era suave como la brisa del mar
y envolvió mi cuerpo.
Él me estaba mirando directamente a los
ojos.
Desconocido: Me recuerdas un poco a mí.
Tus ojos son como los míos. Bueno, me refiero a que te pareces a mí de hace
mucho tiempo.
Se encogió de hombros juguetonamente y
luego se agachó hacia mí.
Nuestras miradas se encuentran.
Desconocido: Supongo que las palabras
solas no son suficientes.
Desconocido: Bueno entonces ya casi es
hora de partir.
Aoba: ¡!
¿Partir …?
De repente me asusté al pensar en lo
que eso significaba y negué con la cabeza.
Desconocido: Todo estará bien. Estoy
contigo. Y elegir no da tanto miedo como crees.
Desconocido: Viniste al mar, deseando
algo, ¿no?
Desconocido: ¿Qué sentiste al ver el
mar?
Aoba: …….
Desconocido: Cuando buscas algo, vas
por ahí. Eso significa que tienes mucho más por delante de ahora en adelante.
Desconocido: No siempre serás feliz;
habrá momentos en los que estarás triste.
Desconocido: Pero por muy doloroso o
triste que sea, eso no significa que sea el final.
Desconocido: El final es cuando te
rindes, pensando que es imposible.
Desconocido: Siempre serás tú quien
decida eso. No será el destino ni nadie más.
Desconocido: Por eso mismo …
Desconocido: No da miedo, así que sal
de tu propio mundo.
Desconocido: Todo estará bien. Siempre
puedes destruir el mundo.
Destruir …
Desconocido: Destrúyelo y luego crea un
mundo nuevo después de eso.
Desconocido: No hay fin para las
posibilidades.
Destruirlo y crear un mundo nuevo.
Mi amigo imaginario siempre me decía
que destruyera, pero las palabras de este hombre sonaban diferentes.
Fueron palabras de aliento, llenas de
esperanza.
Desconocido: Hey, ¿cómo te llamas?
Aoba: ……
Los de la iglesia parecían llamarme de
alguna manera, pero no podía recordarlo porque apenas podía oírlo la mayor
parte del tiempo.
Sin encontrar palabras, miré al hombre
avergonzado.
Parecía como si supiera lo que quería
decir y asintió con una gran sonrisa.
Desconocido: Está bien, lo tengo. Te
daré la oportunidad de una nueva vida.
Desconocido: Desde hoy, tu nombre será
Aoba.
Aoba …
Aoba: Aoba …
Desconocido: Aoba. ¿Quieres venir
conmigo?
Aoba: ……
Aoba: Iré ….
Aoba: Iré contigo.
Ese momento fue la primera vez que
hablé de mi propia voluntad.
Así que pude darle una respuesta.
Cuando lo hice, las voces en mi cabeza
se detuvieron.
Todo lo que oí fue el sonido de las
olas rompiendo en la orilla.
Por fin había logrado obtener silencio.
Él asintió con satisfacción ante mi
respuesta y luego me levantó en sus brazos.
Desconocido: Entonces, vámonos. Te
presentaré a mi compañera.
Aoba: ¿Compañera …?
Desconocido: Sí. Estoy seguro de que se
harán amigos enseguida.
Y luego, él y yo nos fuimos. Conocí a
la persona a quien papá llamaba su compañera.
Es decir, mi mamá.
Desconocido: Hey.
Desconocida: ¡Ah, Nine! ¿A dónde te
habías metido?
Desconocida: Oh …
Desconocida: ¿Qué hay con ese niño que
estás cargando?
Nine: Lo recogí.
Desconocida: ¡¿Lo recogiste?!
Nine: Sip.
Papá puso una gran sonrisa y me sostuvo
en alto.
Mamá estaba tan sorprendida que sus
ojos se veían enormes y parecía completamente aturdida.
Desconocida: ¡Dios mío! Siempre eres
así, Nine. Siempre sacando disparates.
Nine: Este chico se llama Aoba. Estoy
pensando en traerlo conmigo.
Desconocida: ¿Traerlo …?
Desconocida: ¡Qué repentino! ¿Y de
dónde es? ¿No es esto un secuestro?
Nine: Probablemente es de la iglesia,
¿no crees?
Mamá asintió suavemente un par de veces
en señal de acuerdo.
Desconocida: Oh, la iglesia...
Definitivamente he oído que allí todos son huérfanos.
Nine: Aoba dice que también quiere
venir con nosotros.
Desconocida: Aun así, llevárnoslo así
por que sí …
Aoba: Iré.
Aoba: Quiero estar con ustedes.
Desconocida: ……
Aoba: Llévenme …
Lo dije con voz débil y mamá pensó un
momento con cara de conflicto.
Ella me miró y luego se agachó para que
nuestras miradas se encontraran.
Desconocida: ¿Perteneces a esa iglesia?
Asentí.
Desconocida: ¿No quieres volver a la
iglesia?
Volví a asentir.
Desconocida: ¿En serio? Podríamos ser
gente aterradora, capaz de secuestrarte y llevarte lejos.
Aoba: ……
Aoba: No tengo miedo.
Desconocida: ¿Eh?
Aoba: No dan miedo así que no estoy
asustado.
Desconocida: ……
Aoba: Llévame contigo.
Los ojos de mamá se abrieron de par en
par y dejó escapar una risa ligeramente preocupada.
Desconocida: ¡Ja! Si un niño tan lindo
como tú me lo pide, me dejaré llevar, aunque sepa que está mal.
Nine: No creo que haya ningún problema.
Podemos ir a la iglesia y decirles que lo adoptaremos.
Desconocida: Mhh …. Bueno … No sé si
funcionará, pero...
Desconocido: Bueno... Por el momento
vayamos a preguntar a la iglesia. ¿Sí?
Mamá asintió una y otra vez, estando de
acuerdo consigo misma.
Nine: Y ahí lo tienes. ¿No es genial,
Aoba?
Aoba: Mn …
Asentí con una gran sonrisa.
En ese momento... sentí que sonreía
como hacía mucho tiempo que no lo hacía.
Mis músculos aún estaban
desarrollándose cuando era niño, así que lo sentía vívidamente cuando sonreía.
Papá sonrió mirándome y mamá también
quedó sorprendida.
Desconocida: ¿Sabes? Nine no te escucha
una vez que empieza a hablar. ¿No es preocupante?
Desconocida: Pero no diré que estaba
equivocado. Le creo.
Desconocida: Entonces, si Nine dice que
quiere llevarte con él, entonces definitivamente sintió algo en ti.
Desconocida: Algo que le dijo que no
debe dejarte solo.
Mamá extendió su mano y me acarició la
mejilla.
Desconocida: Eres terco como Nine. Soy
Haruka. Encantada de conocerte, Aoba.
Aoba: Mhm ….
Sentí un calorcito en el pecho y sonreí
mientras burbujeaba dentro de mí.
Entonces sonreír era algo que podía
hacerme sentir bien.
Haruka: Fufu, puedes llamarme mamá si
quieres. Es broma. Sería un poco rápido, ¿no?
Nine: Eso esta bien, ¿no? De ser así,
entonces yo sería tu papá.
Haruka: ¿Ahora de repente somos una
familia? ¡Que fácil fue!
Mamá sonrió muy feliz mientras decía
eso.
Después de mucho hablar, volví con
ellos a la casa de mamá y papá.
Bueno, papá no era de la isla, así que
en realidad era sólo la casa de mamá.
No tenía ningún apego persistente a la
iglesia.
Me sentí un poco culpable por los
adultos que me cuidaron, pero era joven y sentía que no necesitaba quedarme
allí.
Y yo quería estar con estas dos
personas.
¿Adónde me llevarán? ¿Qué me mostrarán?
Estas dos estaban bien.
Estaba más emocionado que ansioso y me
aferré fuertemente al abrigo de papá.
…………………………………………………………………………………………………
Tae: ¿Huh?
Tae: ¿Qué hay con ese niño?
Nine: Es nuestro hijo.
Haruka: ……
Tae: ……
Tae: ¿Huuh?
Tae: ¡¿Huuh?!
Tae: ¡¿DE QUÉ DIABLOS ESTÁN HABLANDO?!
La abuela estaba en la casa de mamá.
Por supuesto, me refiero a la abuela
con la que vivo ahora.
Pero ella y mamá no eran realmente
madre e hija.
Mamá nunca se llevó bien con sus
verdaderos padres desde que era niña, y finalmente se aisló de ellos.
Cuando la abuela, una pariente lejana,
oyó esto, no pudo apartar la mirada y acogió a mi mamá.
Al principio, mamá ni siquiera hablaba
con nadie, pero se animó cuando llegó a esta isla.
Sin embargo, no podía imaginarme que se
viera tan triste cuando la vi tan enérgica.
Antes de que se comenzara a construir
Platinum Jail y se desalojara a la gente, vivíamos en una casa diferente a la
de la abuela.
Realmente no recuerdo mucho más allá de
eso.
Tae: ¡Justo cuando ambos volvían a casa
después de tanto tiempo, ahora ustedes han ...!
Tae: ¡¿De todas las cosas, un niño
...!? ¿Dónde diablos lo encontraron!?
TRADUCCIÓN: SAKURADA DI


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