CAGE OPEN - LUNES
~Te adoro~
Borrando
las posibilidades desagradables que podrían surgir, me puse la camiseta.
……
Oh,
esta no es mi camiseta. De hecho, es nueva. No tenía ninguna camiseta de una
marca como esta. Se parecía tanto a la mía, que no lo note inmediatamente.
¿Kujou-san
había preparado ropa nueva para mí? ¿En que momento?
Kujou-san
volvió a la habitación. Su atractivo nivel había vuelto a subir
considerablemente.
Konno
Teppei: Kujou-san, gracias por esto.
Kujou
Toshiaki: No fue nada, no te preocupes. Te queda bien.
Señalé
con puño de la camiseta para mostrarle, pero Kujou-san solo sonrió como si lo
hubiera sabido desde antes.
Y
luego salimos de la habitación.
La
comida que habíamos pedido estaba en el pasillo, todavía colocada sobre el
carrito. Seguramente no nos dimos cuenta cuando vinieron a dejarla, por lo cual
la colocaron allí. Tal vez estaba tratando de ser considerados …
Kujou
Toshiaki: Los llamaré más tarde para que vengan a recogerla. Así que comamos
algo mientras estamos fuera.
Él
sonrió alegremente, así que respondí de la misma manera.
Después
de lo vivido en Kumazawa, podría decir que esta situación era maravillosa de
alguna manera.
Konno
Teppei: …….
Aunque
realmente este no era el momento adecuado para estar de buen humor. Mi
comportamiento provocó que una expresión de desconcierto apareciera en el
rostro de Kujou-san. Kumazawa. Esta situación era como una extensión del juego.
Estar
junto a Kujou-san en este lugar me hizo preguntarme si las cosas no habían
cambiado realmente y si podría volver a mi vida normal.
No.
Si
nos atrapan, morimos.
Todavía
estábamos metidos en ese juego en este momento.
Lo
estaríamos al menos hasta después de esta noche.
Kujou
Toshiaki: No estés deprimido, solo animante. Estoy aquí, no dejaré que nadie te
ponga un dedo encima. Estaría bien que confiaras más en mí.
Por
sus palabras, pareciera que había leído mis pensamientos. Me estremecí.
Él es
una persona confiable. Pero no podría confiar en él para todo.
Konno
Teppei: También pelearé.
“Vaya,
vaya”- Kujou-san parecía como si estuviera diciendo eso mientras sonreía
amargamente.
Kujou
Toshiaki: Dijiste que queráis ver el desfile y de repente pones una cara así …
Está bien estar de buenas al menos solo por ahora.
Me
pregunto si realmente está bien. Aunque pienso que no.
Lo
pienso por un momento … Asentí decidiendo que me divertiría como lo había hecho
antes.
Salimos
de nuestra habitación y tomamos el elevador hasta el primer piso. Los sonidos
de exterior se hicieron gradualmente más fuertes.
Saliendo
del vestíbulo, nos dirigimos al lado donde pensábamos que estaría el
espectáculo que habíamos visto desde la ventana de nuestra habitación.
Había
mucha gente. Y también un globo enorme. Ese globo no estaba aquí cuando miré
desde la ventana, pero parece que lo pusieron en algún momento.
Terminé
por pensar en cosas tontas. Cosas como si fuera Kujou-san, tal vez podría volar
hacia cielo como ese globo.
Era
una tarde entre semana, pero todavía había mucha gente. Hay un desfile, puestos
de comida y todo tipo de cosas. Pero, aun así, sentí que sería peligroso salir
así entre una gran cantidad de personas.
Kujou-san
estaba a mi lado y pareció detectar algo entre las cosas que estaba mirando.
Kujou
Toshiaki: Podemos ir más lejos si quieres, ¿sabes?
Sacudí
la cabeza.
Konno
Teppei: Tengo la sensación de que es posible que te disparen protegiéndome o
algo así, Kujou-san.
Kujou
Toshiaki: ……
Konno
Teppei: Así que está bien estar así …
Kujou
Toshiaki: Eres tan amable.
Al
final, fuimos un poco más lejos. Y eso es porque Kujou-san siguió insistiendo
que todo estaría bien. Pero eso también contenía un poco de mentira. Realmente
tenía muchas ganas de ver el desfile.
Así
que creo que esta bien, aunque sea solo por un momento.
Y un
así, terminamos regresando al hotel hasta que ya era de noche.
……………………………………………………………………………………………….
Fue
divertido.
Comí
tanto que podría morir y me divertí más de lo que había hecho en mucho tiempo.
Fue refrescante.
No
nos topamos con ninguna persona sospechosa, por lo que al final todo salió
bien, pero …
Pronto
serían las 11:00 pm.
Conforme
pasó el tiempo, me pregunté si tal vez saldríamos de esto sin que pasara nada.
Después de todo, nos quedamos afuera divirtiéndonos hasta tarde.
Al
principio habíamos sido cautelosos, no podíamos subirnos a ninguna atracción
que nos expusiera, cuando teníamos que esperar nuestro turno para algo teníamos
que permanecer escondidos en la fila … ese tipo de cosas habían sido molestas.
Pero
eso no cambió el hecho de que lo había disfrutado.
Kujou-san
fue al baño público del hotel. Tenía la sensación de que no debíamos alejarnos
demasiado el uno del otro, así que esperé junto al baño.
Cono
no tenía nada mejor que hacer, miré un folleto.
Los
globos de los personajes más populares, empezando por Dickey Mouse,
aparentemente se cambiaban entre desfiles.
Eso
significaba que tenían que sacarle el aire y volverlos a inflar todo el tiempo,
¿verdad? Debe ser duro para ellos.
Miré,
preguntándome cómo estaría Kujou-san. El baño parecía estar bastante lleno.
Kujou-san
levantó su mano desde donde estaba en la fila, y supuse que me estaba dando el
visto bueno para ir a caminar. Entendiendo lo que Kujou-san estaba diciendo,
asentí.
Por
supuesto que no iría muy lejos. Pero, aun así, no tenía sentido ir al baño con
Kujou-san.
Konno
Teppei: Vaya, una piscina.
En la
pared que rodeaba la piscina estaba una imagen de un personaje nadando. Estaba
caminando por el área de la piscina cuando escuché voces, por lo que miré hacia
arriba.
Allí
había una escalera que subía hacia varios pisos.
Vi
algo verde en la habitación de la esquina de uno de los pisos. Entraba y salía
gente uniformada. ¿? ¿Era una entrada solo para el uso de los empleados?
En
ese momento me di cuenta de que me había alejado bastante del baño, así que me
apresuré a regresar. Ya no podía ver a Kujou-san en la fila, así que bajé la
cabeza y esperé en el mismo lugar en el que había estado antes.
Al
escuchar lo que pensé que eran los pasos de regreso de Kujou-san, miré hacia
arriba.
No
era Kujou-san.
Con
una venda envuelta alrededor de su cabeza, el era …
Konno
Teppei: Momoya …
Momoya:
¿Dónde está Kujou-san?
Aunque
sonaba igual que siempre y tenía la misma expresión … de alguna manera daba
miedo.
Konno
Teppei: ¿Están bien tus heridas?
Momoya:
¿Podrías dejar de hablarme tan familiarmente? Te estoy preguntando dónde está
Kujou-san.
Konno
Teppei: No. Realmente deberías ir a casa. Sería malo si Kujou-san te encuentra
aquí.
Comencé
a cuestionar mi cordura.
Me
preocupaba el tener más problemas para olvidar lo que Kujou-san le había hecho
a Momoya, que lo que Momoya me había hecho a mí.
Intenté
alejarme del área, pero …
Escuché
otros pasos detrás de mí.
Los
ojos de Momoya se movieron para mirar …
Kujou
Toshiaki: ¿Tienes algo que tratar con nosotros?
Escuché
su voz baja a mis espaldas. Momoya sonrió levemente.
Momoya:
No nos quedemos aquí hablando. ¿Qué tal si hablamos ahí?
Su
dedo vendado señaló una zona de descanso del hotel con una mesa y un sofá a
cada lado. Momoya avanzó. Kujou-san caminó frente a mí.
Kujou
Toshiaki: ¿Cómo supiste que estábamos aquí?
Momoya:
Bueno, aquí es donde tu y yo lo hicimos por primera vez, ¿no?
Con
que lo hicieron, huh … Como que sentí una especie de tristeza en lo profundo de
mi pecho al escuchar esas palabras.
Kujou
Toshiaki: No tienes que preocuparte por eso Konno-kun.
Momoya:
¡¿Por qué siempre tienes que estar diciendo Konno-kun esto, Konno-kun aquello?!
¡¿Tanto lo quieres?!
Kujou
Toshiaki: Siento mucho hayas tenido que venir hasta aquí. Pero … ¿acaso no
estás un poco asustado después de lo que te hice? Quizás lo vuelva hacer.
Los
hombros de Momoya se sacudieron. Casi me sobresalté sin pensar, pero Kujou-san
continuó ignorando eso.
Kujou
Toshiaki: ¿Viniste a devolverme la llave de repuesto?
Kujou
Toshiaki: No eras mi compañero destinado.
Kujou
Toshiaki: Mi preciosa persona destinada es Konno-kun.
Aunque
estaba diciendo algo tan vergonzoso …Bueno, ciertamente es vergonzoso, pero no
me disgusto para nada.
Cuando
bajé la cabeza avergonzado, escuché un suspiro tan fuerte que fue
doloroso.
Momoya:
Haa … Kujou-san se ha convertido en alguien que dice cosas asquerosas como
esas. Eso me hace sentir desilusionado …
Kujou
Toshiaki: Di lo que quieras. Está bien con que Konno-kun sea la única persona
en el mundo que sepa lo asqueroso que soy.
“Oh,
entonces eres consciente de lo asqueroso que eres, ¿cierto?” – Le pregunté en
silencio al galante perfil de Kujou-san.
Momoya
cruzó las piernas
Momoya:
Para ser sincero, acabo de hacer una llamada telefónica.
El
tiempo se detuvo tanto para Kujou-san como para mí cuando Momoya dijo esas
palabras.
Momoya:
Le dije a los de la administración que aquí habría una pista de su paradero.
Momoya
sonrió alegremente.
Momoya:
Bueno, ¿qué harán? Kujou-san, Konno-kun ~
¿Qué
haremos? Solo había una cosa que podíamos hacer.
He
tomado una decisión.
OPCIONES:
1.
Superémoslos.
2.
Huyamos.
Elegir
la primera opción.
Me
levanté y miré a Kujou-san.
Konno
Teppei: ¡Superémoslos, Kujou-san!
Kujou-san
hizo una pausa por un momento. Luego asintió con firmeza.
Escaparemos
de esto. Estoy seguro que lo podremos lograr si estamos juntos.
De
repente escuché el sonido de un grupo de personas.
Al
otro lado de la ventana del edificio, pude ver a unos Kibatarou vestidos de
negro. ¿Habían fingido ser personas normales o tal vez simplemente habían
entrado a la fuerza?
Tragué
saliva y agarré la mano de Kujou-san.
Y
entonces me eché a correr.
Incluso
cuando solté su mano, Kujou-san siguió siguiéndome.
Momoya
parece haber suspirado. Me pareció que sonrió con amargura mientras apoyaba la
barbilla en su mano.
La
hora …. ¡ya eran las 11:30!
Corrimos
y corrimos.
Kujou
Toshiaki: Konno-kun ¿a dónde vamos?
Konno
Teppei: Tengo una idea.
“¿Una
idea?” – Kujou-san pareció preguntar eso con una expresión desconcertada. Poco
a poco, los sonidos dentro del hotel empezaron a cambiar.
Fuera
de la ventana … ya estaba completamente oscuro. No había luces. Y ya no había
nadie más dentro del hotel, además de nosotros.
Corrimos
por el hotel, cada vez más arriba. Pero el hotel era tan grande que no podía
distinguir dónde estaba.
¿Dónde
era? ¿En dónde?
En
ese folleto lo había visto antes. Dibujé un diagrama en mi mente.
Estoy
seguro que está ….
OPCIONES:
1.
Derecho.
2. En
el siguiente piso de abajo.
Elegir
la primera opción.
Lo
recordé. Está yendo todo derecho.
Por
donde los empleados habían entrado al edificio.
Apostaría
nuestras vidas a eso.
Kujou-san
tenía una expresión confusa, pero probablemente se debía a que era la primera
vez que era el que tomaba la iniciativa.
Y
entonces, aparté de una patada el cartel que decía “solo empleados” y me dirigí
al interior.
No
estaba cerrado.
Aliviado,
di un paso adelante.
Desconocido:
El tiempo aún no se ha acabado, pero, aun así, ¿no es esta ya mi victoria?
Esa
era una voz que conozco. Provino de atrás de mí.
Y
entonces apareció un grupo de Kibatarou vestidos de negro conto con aquel niño.
El mocoso sonrió, sus dientes blancos brillaban su boca grande y oscura.
Mocoso.
Saiki.
No
puede ser.
Mi
visión se oscureció, mientras mi cuerpo se ponía rígido.
Si
íbamos a huir, ahora era él único momento en que podríamos hacerlo. Sin
embargo, debido a la sorpresa, no pude moverme.
Y así
el mocoso tuvo tiempo de moverse hacia un lado, permitiendo que una pared ve
Kibatarou vestidos de negro se pusieran detrás de él y se extendieran por la
habitación.
Saiki
Shun: Entonces, ¿cómo te gustaría morir? ¿Tal vez lleno de agujeros como una
colmena?
*click*
Innumerables sonidos se escucharon cuando sus armas se levantaron unánimemente,
apuntando hacia mí.
Suspiré
profundamente. Y entonces, en efecto, Kujou-san intentó moverse para pararse
frente a mí.
Pero.
Lo
empujé fuera del camino y lo obligué a retroceder.
Kujou
Toshiaki: Ko …
Kujou-san
intentó decir algo, pero lo empujé detrás de mi espalda una vez más, para
detener sus palabras. No estaba dispuesto a dejarlo morir. Después de todo,
quería estar con él.
Es un
tipo lascivo y un pervertido total, pero quiero estar con él.
Es
por eso que quiero que viva. Si alguno de nosotros muere, mi deseo no se hará
realidad.
Nada
tendrá sentido si alguno de nosotros dos muere. No puede permitir que muera,
pase lo que pase.
Kujou-san
siempre me ha protegido, pero … Si seguía así, tarde o temprano lo matarían.
Seguramente ese sería el resultado.
Y si
eso llegara a suceder, ¿qué pasaría? ¿tendría que seguir viviendo felizmente
solo? ¿Pasar por encima de su cadáver y apartar mis ojos de la realidad?
¿Seguir viviendo así?
Solo
yo.
No
quiero eso.
No
quiero que ninguno de los dos muera.
Extendiendo
ambas manos, me incliné … Enfoqué todos mis sentidos en los Kibatarou y el
mocoso de traje de negro.
Kujou-san
permaneció callado detrás de mí. No podría verlo y tampoco hacía ningún sonido.
No sabía lo que estaba haciendo, pero no tuve tiempo de mirar atrás y
comprobarlo.
Uno
de los Kibatarou vestidos de negro comenzó a acercarse a nosotros.
Kujou
Toshiaki: Konno-kun …
Lo
empujé hacia atrás una y otra vez, pero no importaba cuántas veces lo hiciera,
Kujou-san seguía intentando moverse frente a mí. Así que seguí empujándolo
hacia atrás.
Kujou
Toshiaki: Entonces, hagámoslo juntos.
Adiviné
lo que quería decir con esas palabras. Dejé que mis brazos extendidos se
aflojaran. ¿Juntos?
Así
es. Si de todos modos va a pasar eso … es mejor hacerlo juntos. Incluso en este
tipo de situación, este pensamiento hizo que una pequeña risa escapara de mis
labios.
Me di
vuelta y encontré a Kujou-san luciendo más genial que nunca. Es una persona
hermosa. Aunque pervertido.
Un
pervertido que parecía pensar en nada más que en mí. La persona más fuerte, un
loco amable que se preocupaba por mí más que nadie.
No
quiero que esta persona muera.
Kujou-san
fue quien dijo que debíamos huir juntos.
El
círculo de los Kibatarou vestido de negro se estaba acercando gradualmente a
nosotros, obligándonos lenta pero seguramente a adentrarnos más en la
habitación y quitando cualquier esperanza de escapar.
Konno
Teppei: ……
Volteé
y vi que nos habían obligado a retroceder hasta llegar cerca de una gran
ventana. Esta era probablemente la ventana que había visto antes, en esa
habitación desde abajo.
No
quiero morir. No tenía ninguna intención de morir.
Tragué
saliva.
Después
de todo, tenía una razón parar querer venir a esta habitación. Así que no había
necesidad de preocuparse.
Las
suelas de mis zapatos dieron otro fuerte crujido. Kujou-san estaba a mi lado,
mirando fríamente a nuestros perseguidores.
Sangre
se había escapado de esos labios. Como si dijera que ya no teníamos ninguna
esperanza de escapar.
Es
cierto que fuera de los mangas o los videojuegos no ibas a poder alejarte de
tanta gente apuntándote con armas.
Se
escuchó un ruido cuando Saiki avanzó levemente. Las mangas de su camisa se
balanceaban con cada paso que daba.
Saiki
Shun: Si saltas desde allí, morirás.
Ante
esas palabras que dijo, miré hacia lo que había al otro lado del cristal de la
ventana.
No
había una terraza fuera de la ventana. Todo lo que nos esperaba era cemento a
diez pisos más abajo. El suelo estaba coloreado de una manera que adaptaba muy
bien a Destiny Land.
Lamentablemente,
no pude ver nada que pudiera amortiguar una caída.
Ni
fuera de la ventana, ni mucho menos de este lado. Sin barandilla, no había nada
que pueda usarse como protección … Sólo hay unos pocos árboles que crecen
debajo.
No
había presencia alguna de personas ahí abajo. Ahora no había nada en el suelo
donde antes habían caminado los Kibatarou vestidos de negro.
Sólo
había un espacio abierto preparado prácticamente para obligarnos a saltar.
Y
entonces, el área de debajo de repente se iluminó, desvaneciendo la oscuridad.
Era sólo una coincidencia, pero efectivamente lo vi. Había un brillo azul que
atraía a mis sentidos.
Pero
… sintiéndome cada vez más mareado, cerré los ojos y respiré profundamente.
Así
es, no moriremos. No tenemos por qué morir.
Vamos,
recuerda por qué viniste aquí.
Miré
a Kujou-san. Las tijeras que había sacado en algún momento temblaban levemente
en sus manos.
Sin
lugar a dudas estaba temblando de ira. Su hermoso rostro estaba tenso.
Konno
Teppei: Kujou-san, confía en mí, por favor.
Kujou
Toshiaki: ¿Eh …?
Konno
Teppei: Confía en mí.
Repetí
con calma.
Saiki
Shun: Si tienen unas últimas palabras, las escucharé. Es un servicio especial
para ustedes por haber brindado tanta diversión. Pero que no sean muchas. Les
daré cinco segundos.
Kujou-san
miró el rostro sonriente de Saiki, pero luego volvió su mirada hacia mí.
Me
dio un movimiento firme de asentimiento con mi cabeza. Parece feliz.
Tiré
de la palanca y abrí la ventana. Sentí que el viento frío que entraba desde
afuera me cortaría los brazos y las mejillas.
Era
de noche. Las estrellas brillantes se alineaban en el horizonte de esta tierra
de ilusiones.
Colocando
una mano en el cristal de la ventana, intenté mirar hacia abajo. Lo sabía, no
importa cómo lo mires, si alguien se aventara desde aquí resultaría en una
muerte segura.
Lo
que más destacaba era el reloj de la torre del castillo de Cenicienta. Marcaba
las 11:59 …
Agarré
la mano de Kujou-san. Nos miramos y asentimos. Kujou-san abrió más la ventana
de su lado … y los dos colocamos un pie en el cristal de la ventana.
Hacer
algo como esto debía ser aterrador. Pero mi corazón que bailaba salvajemente se
calmó en el momento en que tomé la mano de Kujou-san.
Y así
pude calmar mis nervios y aclarar mi cabeza.
Esperamos
el momento adecuado … y saltamos.
Te lo
suplico …
¿Suplicar
a quién?
Ciertamente
no a Dios.
Entonces,
que sea a mi propia intuición.
A mi
suerte y a la de Kujou-san.
Un
ruido agudo y ensordecedor que provenía del lugar donde acabábamos de saltar
resonó. La mano de Kujou-san se sacudió en nuestro aún unido agarre; debe
haberse sorprendido.
TRADUCCIÓN:
SAKURADA DI
No hay comentarios.:
Publicar un comentario