Daivan #26 – 50%
Con la cabeza, que empezaba a aclararse
poco a poco a pesar del efecto del estímulo, reflexioné …
OPCIONES:
1. Por cierto, el cuervo de antes …
2. Quisiera beber algo …
Elegir la primera opción.
Con la cabeza, que empezaba a aclararse
poco a poco a pesar del efecto del estímulo, reflexioné …
Cuando miré distraídamente hacia donde
estaba el cuervo…
Justo a tiempo, los cuervos de antes
comenzaron a alborotarse. Teshikaga, que había terminado de comer
apresuradamente su parte, se puso de pie…
Teshikaga: Giancarlo-nishipa. Siento
mucho el escándalo que hacen.
¿Hm?, me incliné un poco, y Teshikaga,
con una lata en la mano, se apartó un poco del grupo que estaba comiendo, y
allí…
Teshikaga: Huuh, huuh … vengan,
hermanos, huuh.
Resulta que… Teshikaga comenzó a llamar
a esos pájaros completamente negros con sus extraños llamados, reuniéndolos…
Teshikaga: Miren, es un obsequio de
Nishipa para ustedes. Todos aquí son amigos, ¿de acuerdo? ¡Jo, hōu!
¿Qué diablos está haciendo este tipo?
Teshikaga comenzó a lanzar trozos de pan empapados en salsa de curry, restos de
verduras y pedazos de carne, uno tras otro…
Bastantes cuervos, como niños en un
orfanato cuando les sirven omelet en el almuerzo, revoloteaban y alborotaban,
arrebatando uno tras otro los trozos de comida que Teshikaga lanzaba con su
pico.
Bakshi: …. ¿Hoh? ¿Los está alimentando?
Teshikaga: Sí, como era de esperar de
usted, lo entiende. Siento mucho las molestias, Nishipa. Si le molesto el ruido
o lo hizo sentirse mal …
Gian: No hay problema. Ahora que los
veo bien, son bastante lindos.
Teshikaga: Muchas gracias. Aquí… les
haré que actúen como perros guardianes. Ahora, así…
Teshikaga tomó los restos de carne que
quedaban en la lata, hizo que un cuervo mimoso que se le acercó se posara en su
brazo y le dio de comer de esa carne negra, aterciopelada, mientras decía…
Teshikaga: Les hice comer lo mismo, del
mismo color y sabor, que todos los que estamos aquí estamos comiendo ahora.
Teshikaga: Con esto… estos chicos
reconocerán a todos los aquí presentes… a Nishipa y a nosotros como amigos.
Aunque los vean, ya no harán alboroto.
Teshikaga: Si un extraño se acerca a
este almacén… a su nido… ellos harán un gran alboroto y atacarán.
¿En serio? Los cuervos son bastante
inteligentes, ¿eh?
Bakshi: Esos tipos son increíbles, ¿no
lo crees, Gian? Seguro que son más listos que cualquier matón que no sepa ni
leer. ¿Verdad, Max?
Max: Hum, nm …. ¿ah? ¡No me tomes como
un imbécil! Aunque me vean así, yo soy todo un intelectual. Al menos se leer.
Gian: Bueno, si no supieras leer, no
podrías ver los anuncios falsos en las revistas y comprar amuletos, ¿no?
Teshikaga, esos cuervos ya son parte de nuestra pandilla.
Teshikaga: Gracias. Se puede confiar en
ellos… Al principio también pensé en usar perros. Pero entrenar a perros
callejeros lleva tiempo…
Teshikaga: Los perros, si no están bien
entrenados, pueden olvidar su tarea con un solo trozo de carne. En ese sentido,
con los cuervos no habrá problema.
Eso es increíble. Tomé la cuchara y
devoré los restos de curry que se habían enfriado en el plato, estaban listos
para comer.
Ah …
Me sentí profundamente satisfecho y
alcé la vista hacia el techo alto y oscuro.
Hasta hace apenas un momento, estábamos
matándonos entre nosotros. Y aunque habíamos encontrado a ese maldito Iván… al
final no pude matarlo y nos quedamos discutiendo a gritos como unos mocosos.
Y de repente, aquí estoy, completamente
satisfecho con un plato de curry. De verdad… ¿qué demonios estoy haciendo?
Ahora que lo pienso, no tengo
cigarrillos. Exhalé con ganas de fumar uno… pero es extraño.
Desde que salimos de esa maldita
prisión, casi siempre he estado sin un cigarro… y sin embargo, no sé por qué,
no siento muchas ganas de fumar.
En lugar del humo del cigarro, me
estaba relajando con la sensación de saciedad y la respiración, y a mi
alrededor… los Boys Scouts habían terminado de comer y comenzaban a moverse.
El único que todavía estaba comiendo
era Max.
Teshikaga: Oiga, anciano. ¡No se coma
todo el arroz! Con lo que quede, mañana haremos gachas de curry para el
desayuno.
Max: Ya lo sé … ¡hey! ¡¿A quién le
dices “anciano”?! ¡Maldito asiático bastardo!
Interrumpiendo mi somnolencia, di una
palmada con ambas manos haciendo un buen sonido; entonces Riccardo y Landolfo
se miraron entre sí, y a ellos se sumó también Teshikaga, que ya había
terminado de recoger.
Los cuatro tipos se reunieron de manera
natural alrededor de la mesa redonda.
Max: Hey, hay, hey … ¿qué? No me digas
que va haber una reunión. Qué remedio.
Sin darme cuenta, Max, con una cerveza
en la mano, también se unió. Carajo, si en el centro estuviera ardiendo una
hoguera, esto sería tal cual un campamento de boy scouts.
Cuando el sofá en el que me senté
crujió, las miradas de esos tipos —incluida la de Bakshi, sentado a mi lado,
con sus ojos alargados y afilados— se volvieron hacia mí.
Gian: Bueno. Buen trabajo a todos. Por
ahora, escuchemos el informe de la situación.
……………………………………………………………………………..
Gian: Así que a cada uno le ha ido
bien, ¿eh? Bastante eficientes, muy bien.
Gian: Bueno. Entonces… en cuanto se
reúnan los soldados, empezamos. Viejo, encárgate de conseguir las armas como
hablamos antes.
Gian: Walther, date prisa en conseguir
un lugar para reunir y controlar a los soldados… algo como este almacén o una
casa abandonada. Tanto el sitio como los soldados serán prescindibles cuando
llegue el momento.
Teshikaga: Para eso existimos nosotros.
Y, para eso está el sistema de células.
Walther: Entendido.
Teshikaga: Eeeh, bueno. Entonces,
Nishipa y los demás, descansen tranquilamente aquí. Nosotros iremos a patrullar
los alrededores y luego…
Teshikaga: Aguantaremos hasta que abra
el mercado matutino y traeremos comida y varias cosas más. Probablemente no
haya peligro de ataque esta noche.
Gian: Claro, buen trabajo. Y… hey,
ustedes también duerman en algún sitio, ¿sí? Es más, consigan camas, una para
cada uno.
Walther: Gracias. Me encargaré de los
preparativos.
Riccardo: Bueno, nos retiramos.
Walther: Buen trabajo, Giancarlo-san,
Bakshi-san.
Landolfo: Nos retiramos primero.
Y así… cuando los boy scouts se
marcharon, dentro de este almacén volvió a colarse el sonido mezclado del
viento marino y el de las olas…
Bakshi: ……
Sumándose al silencio de este imbécil,
dentro del almacén se fue extendiendo… y acumulando… una quietud extraña.
Cuando de repente todo se vuelve tan tranquilo… resulta incómodo.
…Oye, ¿por qué no dices algo, maldito
imbécil.
Nm ….
Bakshi: ……
Gian: Hey, ¿cómo qué hora será?
Ante mi voz, Bakshi empezó a moverse
torpemente; rebuscó en el bolsillo de su chaqueta y sacó un montón de relojes
de pulsera… para echarles un vistazo.
Bakshi: Son exactamente las 0:00hrs. Es
medianoche.
Gian: Ya veo. Me pregunto si esos
chicos estarán bien. Se ven super motivados, pero …
Bakshi: ¿Qué pasa, ahora te entran las
preocupaciones? Si la cagan, los tiramos a la basura y ya. Para eso están los
soldados, ¿no?
Gian: Eso lo sé. No es necesario que lo
digas a cada rato, joder.
Sin querer, se me escapó una voz
cargada de mal humor.
…Sé perfectamente la razón: este tipo dio justo en el clavo.
Mierda, cazzo.
Al final, ¿sí que soy un blandengue…?
Mientras me escupía a mí mismo por dentro, reprochándome eso …
Bakshi: Bueno, siendo sinceros… de
repente se nos juntó un grupo así de capaz, y encima gente que conoce hasta los
entresijos de CR:5, ¿no?
Bakshi: Es normal que te dé pena
usarlos como desechables, lo entiendo. De verdad, has tenido muy buena suerte
con el reclutamiento, Gian.
Bakshi revolvió con los dedos los
relojes de pulsera que tenía en la mano y, mientras pellizcaba uno que se había
detenido para tirarlo a un lado, empezó a hablar como si estuviera contando una
vieja historia.
Bakshi: Pero vaya que la cagamos… tú y
yo, los dos.
Gian: ¿De qué hablas?
Bakshi: Con Rockwell ya fue bastante
grave, pero… ja, ja. ¡Esta vez es una guerra, una guerra de verdad! Y encima en
el territorio de esos mafiosos, ¿sabes?
Bakshi: Y para colmo hay montones de
mafiosos de Chicago y Gotham (es la ciudad ficticia más
conocida que aparece en los cómics de DC. Famosa por su oscuridad y su aspecto
gótico es la ciudad donde reside Batman. Esta ciudad apareció como tal por
primera vez en el cómic-book Batman número 4 en 1941.). Y nosotros,
contando a los soldados, somos apenas seis… Bueno, en fin, eso da igual.
Bakshi: En verdad que haces locuras,
Gian. Hice lo correcto en decidir seguirte.
Gian: ¿“Correcto”, dices? ¿No será que
sacaste la peor carta posible?
Aún con mi voz cargada de mal humor,
Bakshi soltó una carcajada estridente, como la de algún ave monstruosa de los
mares del sur, y luego…
Bakshi: ¿Keh? ¡Hay, jajaja! ¿Qué estás
diciendo? ¡Si esta situación es de lo mejor, ¿no crees?! Estoy a punto de
correrme.
Gian: Haz lo que quieras, idiota.
Bakshi: Es que, mira… en la época de
Rockwell… el viejo de Ethan, aunque no lo pareciera, era más bien cauto. O sea,
no se metía en negocios demasiado llamativos.
Bakshi: Hasta hacer de mafioso ya me
tenía harto, te lo digo yo. Y entonces… apareciste tú, Gian. ¡Jajaja! Desde
aquel momento…
Bakshi dijo eso, me miró… y entonces.
Este tipo… tenía los ojos brillando de una manera que daba hasta un sobresalto.
Bakshi: Desde que te encontré en medio
de ese maldito agujero de mierda… no me he vuelto a aburrir ni un segundo, te
lo juro. Esto es jodidamente de lo mejor, ¿sabes? Lo mejor… ja, ja.
Gian: No entiendo una mierda. Joder…
eso de “lo mejor” que… cavolo. (Es una palabra italiana que
literalmente significa "repollo" o "col", pero
se usa comúnmente como una exclamación coloquial para expresar sorpresa,
frustración o enfado (similar a "¡Caramba!", "¡Vaya!", o
"¡Maldición!"). Mierda. Es simplemente…
Gian: ¿Qué pasa con eso? ¿Es que solo
me usas como si fuera la mano derecha para hacerte una paja…!? ¡Cazzo,
joder! ¿Y todavía dices que es “lo mejor”…?
Bakshi: Bueno … aunque en realidad lo
estoy diciendo en serio.
Maldito cabrón. ¿De pronto se pone
serio así, sin más? Bakshi, haciendo crujir el sofá, se acomodó de nuevo…
entrelazó los dedos sobre las rodillas y bajó la mirada hacia ellos.
Bakshi: Mira… desde siempre hay algo
que me da miedo, de verdad. Me da pavor. Incluso ahora, cuando cruzo la mirada
con eso, todavía me estremezco.
De repente, como si fuera otra persona,
Bakshi dijo eso en voz baja, casi como hablándose a sí mismo…
Mira fijamente el suelo de concreto.
¿Qué …? ¿Qué le pasa a este bastardo?
¿Dice que le tiene miedo a algo? ¿Qué
es?
Bakshi: Yo …
Bakshi: Le tengo miedo al aburrimiento.
Gian: ¿Haah? ¿Qué diablos quieres decir
con eso?
Bakshi: Cuando me aburro, cuando me
quedo ahí embobado… siento cómo este mundo de mierda empieza a colarse dentro
de mí… y eso me da miedo.
Bakshi: Me da tanto miedo que hasta se
me escapa un sonido raro, como un “aaah”… de lo asustado que me pongo. …Antes
que eso pase…
Bakshi: Prefiero reírme de ese mundo de
mierda y mandarlo todo a la mierda… matar, violar, aplastar, reírme. Y que
luego sea yo el que se muera: eso me parece muchísimo mejor.
Gian: No entiendo lo que estás
diciendo, imbécil. Jajaja. Bueno, aunque es cierto que no parece que ninguno de
los dos vaya a vivir mucho.
Bakshi: Ah… pero ahora, gracias a ti,
ya no me da nada de miedo. Ni un poco. Estoy de buen humor, es lo mejor. Hace
rato que no me topo con esa perra de mierda que se llama aburrimiento.
Gian: Hah, ¿qué estás diciendo? Mejor
ya vete a dormir antes de que ese buen humor desaparezca.
Bakshi: Gian. ¿No tienes algo que te de
miedo?
Gian: ¿Qué es eso de tener miedo? Yo …
algo como eso no …
Cuando me di cuenta, los ojos de Bakshi
—que hasta entonces miraban el concreto del suelo como si fueran canicas de
vidrio—… se alzaron y me miraron a mí.
Bakshi: ¿Nm?
Maldita sea, este bastardo se esta
riendo. Yo … ¿tener miedo …? Tener miedo de algo …
Miedo … Terror … Ah, sí… lo hay. Sé que
está dentro de mí. Lo que es extraño es que su voz sea tan clara y nítida…
Eso es. Como aparto la mirada y cierro
los ojos para no verlo, por eso se ve completamente negro… eso… eso es …
Una oscuridad total, sin salida… es
aterrador…
No … hay algo más aterrador que eso …
Yo ….
Yo … estay … solo …
N-No … Hay alguien … ¿quién es?
………………………………………………………………………………………………………
Alessandro: Hoy solo vine a ver a ese pequeño. Lo siento, pero estoy ocupado. No tengo ganas de escuchar tu sermón aquí.
Teresa: Estás hablando muy alto, Alex.
Vas a despertar a Gian, a pesar de que finalmente se durmió. ¿Y? Dices que
estás ocupado. ¿Saldrás a algún lado?
Alessandro: ¡Eso es obvio! Voy a
encontrar a ese cabrón de Ethan… y voy a arreglar cuentas con él. ¡El muy hijo
de puta volvió a Daivan a escondidas!
Alessandro: ¿Con qué cara habrá venido
ahora a ver a Gelsomina y a este pequeño… ese tipo…? Como sea… a ese cabrón no
lo puedo perdonar. No puedo dejarlo con vida.
Teresa: Hm. Está bien ladrar todo lo
que quieras, pero… ¿y entonces qué? ¿La Gelsomina que te arrebataron era tu
esposa o qué?
Alessandro: ¡! E-Eso …
Teresa: ¿Tú estabas comprometido con
Gelsomina? ¿Le compraste un anillo? ¿Preparaste una casa para que vivieran
juntos? ¿Alguna vez le dijiste siquiera una vez que la amabas?
Alessandro: ¡Y-Yo …! Yo siempre … a
ella …
Teresa: Tú, que no fuiste capaz de
hacer ni una sola cosa por ella, pedazo de inútil. ¿Y todavía dices que “te la
robó Ethan”? ¿Con qué cara? Hasta a mí me da vergüenza escucharlo.
Teresa: Ethan también es una mierda por
haber huido sin asumir ninguna responsabilidad. Je, je. Pero bueno… ustedes dos
hacen una pareja perfecta. Alex.
Teresa: Mátense o hagan lo que quieran.
Alessandro: Guh … uh …
Teresa: Gelsomina está por volver. Ya
vete, Alex. Si te encuentras ahora con ella, solo será doloroso para los dos.
Alessandro: Lo sé. Gian, ¿todavía
duerme? Teresa, te pido de favor que cuides a ese niño.
……………………………………………………………………………………………….
Bakshi: ¡! ¡Hey, Gian! ¡Oye!
De pronto, el mundo dio un sacudón… y
mi cuerpo se estremeció como cuando despiertas de un sueño desagradable. Abrí
los ojos de golpe.
Joder… ¿se me fue la conciencia a algún
lado…?
Bakshi: ¿Qué te pasó? Te congelaste con
la mirada perdida. Lo siento, ¿dije algo malo?
¡Mierda! ¡Cavolo! ¡Fuck!
¿Qué demonios fue ese sueño …?
Gian: Maldita sea. A pesar de tener
sueño tuve que escuchar esa historia tuya de mierda. Cazzo. Vamos a
dormir ya.
Bakshi: Ah, sí.
Me tumbé en el sofá y guardé silencio.
La luz del almacén se quedó encendida,
pero da igual. O más bien… ¿dónde demonios está el interruptor? Mañana, cuando
vuelva Walther, le preguntaré…
Antes que nada… habría que poner un
biombo o una pared… ah, o algo como una cortina… si no, esto no parece ni una
habitación…
En un espacio tan enorme y
completamente abierto como este…
No podré dormir, pensé; y al tomar la
siguiente respiración…
Me di cuenta de que mi propia nariz ya
emitía un leve ronquido, y estaba cayendo dentro de un agujero oscuro y
apacible.
………………………………………………………………………………………….
El Hotel Daivan. Este venerable hotel,
con una historia que se remonta al siglo XIX (19), es uno de los
establecimientos de mayor categoría de Daivan…
Era casi de dominio público que la
mafia de Daivan, CR:5 mantenía una estrecha relación con este hotel. En una de
sus habitaciones, en un espacio situado en un piso cercano a la última planta…
Era casi de dominio público que la
mafia de Devan mantenía una estrecha relación con CR:5. En una de sus
habitaciones. En un espacio situado en un piso cercano a la última planta…
Luchino: ¡! Mierda, ¿otra vez? ¡Cazzo!
¡Mierda! ¡Maldita sea!
Los sonidos procedentes de muy abajo
atravesaban la ventana de esa habitación y resonaban en su interior. El huésped
que se encontraba en esa habitación…
Aun siendo ya pasada la medianoche,
aquel hombre seguía vestido con traje completo. Es un hombre corpulento,
pelirrojo, tan grande que hacía que la habitación pareciera más pequeña.
Luchino: ¡Mierda! ¡Cavolo! Así
no soy diferente de un mono enjaulado…
La mafia que controla Daivan desde las
sombras, CR:5. Uno de sus altos mandos, Luchino Gregoretti, se encontraba
irritado por los disturbios que estaban ocurriendo en la ciudad, allá abajo… y
entonces…
Luchino: ¡¿Hasta cuando seguiremos así
…?! ¡Vaffanculo! (es una palabra grosera del idioma italiano.
Suele interpretarse en español como: “Vete a la mierda”.)
Como una fiera enjaulada, iba y venía
por la habitación. Mientras tanto, los sonidos de los disturbios en la ciudad
continuaban de forma intermitente, atravesando los cristales de las ventanas
del piso alto y resonando en el interior.
No se sabía cuánto tiempo había pasado…
cuando Luchino, consumido por la ansiedad, se dejó caer en la cama y se sujetó
la cabeza, hundiéndose en la desesperación y el silencio.
Desde la puerta de la habitación resonó
un llamado suave. En el rostro y en los ojos de Luchino, una ira y una
impaciencia ardieron débilmente, como una llama… y eso se transformó en una
reprimenda feroz.
Luchino: ¡Tsk …! Mierda.
Luchino: ¡Entren de una vez, malditos
bastardos! ¡Total, la puerta solo se puede abrir desde su lado, ¿no?!
Se oyó el sonido de la cerradura al
liberarse y, a continuación, lo que entró en la habitación fue un carrito de
servicio con la comida… y luego…
Hombre vestido de negro 1: Su comida …
No era un empleado del hotel ni un
botones. Quien había traído la comida era, por más benevolente que uno quisiera
ser, un hombre de negro que no parecía en absoluto alguien corriente… y luego…
Dos hombres que ni siquiera intentaban
ocultar las pistolas que llevaban en la mano. Aquellos hombres de traje… su
vestimenta y sus facciones hablaban por sí solas, diciendo en silencio que eran
de la mafia.
Luchino: Hmph, como siempre, se toman
demasiadas molestias.
TRADUCCIÓN: SAKURADA DI


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