Shin: ….
Zeek:
Parece que te encontraste con Ignis al mediodía.
Zeek
dijo tan pronto como entró en la habitación.
Zeek:
¿De qué hablaron?
Su
tono tranquilamente interrogativo despertó en él un espíritu rebelde que no
había sentido antes.
Pero
luego, cuando estaba a punto de replicar, cambió de opinión. Y en cierto
sentido, le responde.
Zeek:
Sobre ti.
Tal
como lo esperaba, el hombre abrió los ojos ligeramente mientras miraba a Shin.
Shin:
Hablamos de ti. Aunque el tema de conversación de Ignis era algo completamente
distinto.
Shin:
¿Te preocupa de lo que hablamos? Si quieres saberlo pregúntale a Ignis.
Shin
añadió, sintiéndose un poco complacido por el ligero cambio en la expresión del
hombre. Zeek caminó hacia donde estaba Shin, de pie frente a la cama.
Shin: ¡Uh!
Shin: ¡S-Suéltame!
Lo
cargaron y lo tiraron como si fuera un montón de equipaje.
Cerró
los ojos ante el leve impacto, y cuando los abrió encontró el cuerpo del hombre
encima del suyo.
Shin:
……
Zeek:
Parece que estás lo suficientemente enérgico como para decir cosas tan
atrevidas, ¿verdad?
Shin:
No es como si me estuvieran torturando ni nada. También me han proporcionado
comida y alojamiento.
Mientras
respondía, en algún lugar de su corazón sintió alivio de que las cosas
estuvieran resultando de esta manera.
Hay
algo de lo que tenemos que hablar. Me sentí aliviado al saber que ya no era
necesario tener que aguantar las ganas de decir algo.
Shin:
Si tienes algo que pedirme, será mejor que pienses en otra forma de hacerlo. No
creo que sea eficiente para cumplir tus peticiones.
Zeek:
Sólo hay una manera de hacer que me obedezcas. Puedo lastimar a alguien más.
Delante de ti.
Shin:
¡Intenta hacerlo …!
Zeek:
No tengo la intención de hacerlo.
Zeek:
Lo más importante es que hagas algo con esa forma de hablar tan descarada. Si
tienes alguna debilidad, deberías cuidar tus palabras. Tu boca acabará
metiéndote en problemas.
Shin:
¿Qué podría ser mejor que esto?
Shin
dejó escapar sus verdaderos sentimientos a través de un suspiro, luego reclinó
su cuerpo sobre la cama y miró hacia otro lado.
Aun
así, el peso, y el calor de sus cuerpos amontonados es difícil de ignorar.
Shin:
Lo he dicho muchas veces antes, ¿tienes tiempo para hacer esto?
Zeek:
No hay nada malo en tomarse una o dos horas libres. Es sólo un descanso.
Shin:
Más bien, encargarse de mí sería más trabajo para ti ¿no?
Zeek:
Si así te sientes ¿por qué no intentas aprender a complacer a los demás?
Shin:
¿Crees que soy una prostituta o algo así?
Zeek:
¿Dónde podría encontrar una prostituta tan problemática como tú? No puedes
hacer nada y solo respondes.
Shin:
……
Si
ese es el caso, cree sinceramente que debería dejarlo en paz. Era un misterio
por qué se molestaba en molestarse con todos esos problemas.
Shin:
Dicen que va a comenzar una guerra.
Shin
se dijo eso a la persona que estaba toqueteando su cuerpo como si fuera la cosa
más natural del mundo.
Shin:
Me lo dijo Ignis. Por eso no puedo creer que tengas el tiempo para esto.
Zeek:
Es cierto.
Quería
ponerle freno a Zeek, quien realmente no escucha lo que dicen los demás.
No
tiene intención de quedarse en un país que provoca guerras, y no tiene sentido
que él permanezca aquí si es un inútil.
Las
palabras que deberían haber continuado así simplemente desaparecieron en algún
lugar, con una sensación diferente a la que había imaginado.
Era
como si alguien lo hubiera rechazado o así se sentía. Suspiró levemente y
murmuró, bajando la mirada.
Como
resultado, fue Shin quien perdió el ritmo de esta conversación. Se vuelve
extrañamente difícil abrir la boca y su resistencia se debilita.
Por
otro lado, la otra persona abandonó rápidamente tal noción. Como si recordara
algo, sujetó a Shin y cuando empezó a empujar hacia atrás, le agarraron la
muñeca.
Intentó
esquivarlo, pero fue en vano. Zeek presiona sus labios contra las puntas de sus
dedos.
Shin:
……
Colocó
sus labios en cada dedo de la mano izquierda de Shin y pasó su lengua entre los
dedos y sobre la palma de su mano.
Se
sentía extraño de alguna manera.
Desde
que terminó inesperadamente en esta situación con Zeek, le ha hecho todo tipo
de cosas todos los días.
Sumado
a su ignorancia original, sintió que le iba a doler la cabeza, pero de vez en
cuando hacía algo que no tenía ningún sentido.
Shin:
(¿Está siendo amable …?)
Tenía
que tener cuidado con la sensación de cosquillas que le provoca. Si sigue
haciendo eso, sucederán cosas extrañas más adelante.
Después
de besar las manos y muñecas de Shin una y otra vez, la mano de Zeek encontró
su camino entre las piernas de Shin. Le quitó el cinturón y, por supuesto, él
solo se quitó las prendas de la mitad inferior de su cuerpo.
Abrió
sus piernas desnudas e insertó sus dedos en el espacio reducido. Como siempre,
es contundente y no tiene reservas.
Shin:
Uh, para …
Mientras
Shin se giraba para escapar, la mano despiadada le hizo retroceder y levantó la
pierna izquierda de Shin.
Shin:
Guh … uh …
Zeek:
No te resistas.
Shin:
Uh, nm …
Inserta
un dedo dentro de su boca y juega con su lengua.
Pensó
en morderlo, pero su cerebro cansado le dijo que pensara en el futuro y se
detuvo.
Cierra
los ojos humillados y le lame los dedos en silencio, cubriéndolos de saliva.
Shin:
Nm, mna …
No
cree que fuera tan contundente incluso cuando estaba con sus subordinados o
cuando estaba casi en desacuerdo con Shin.
Sin
embargo, Zeek es un tirano cuando hace esto. No tolera ninguna resistencia por
parte de Shin y lo devora como le place.
Le
quitaron los dedos de la boca y volvieron a tocar aquel lugar expuesto.
Shin:
Nuh … kuh …
De
una vez, sus dedos llegan hasta la base. Aunque fue un poco doloroso, fue mejor
que antes.
Shin:
Ah, uh … aah …
Los
dedos se mueven hacia adentro, explorando exactamente dónde puede sentirlo.
No
hubo prisa y mientras se sentía un poco aliviado por ello, los labios de Zeek
tocaron su oreja izquierda.
Zeek:
Esta caliente dentro.
Shin:
N-no digas eso …
Zeek:
Parece que ayer estuvo bien. Todavía está húmedo aquí.
Shin:
Ya basta, solo cállate y hazlo.
Además
de ser autoritario, en momentos como estos, habla sobre muchas cosas
insignificantes antes.
Lo
mismo pasó cuando regresó de Quarry. Cuando está pensando en otra cosa, no
suele decir este tipo de cosas.
Su
cara está justo a su lado. Normalmente, le es imposible verla porque permanece
alejado.
Cuando
su cara se acerca como ahora, puede encontrar características que pudo no haber
notado antes. Los ojos de Zeek eran un poco más verdes cuando se veían desde
corta distancia.
Shin:
(Ojalá no tuviera que aprender demasiado sobre esas cosas…)
Este
acto está compuesto por cosas derrochadoras que no son necesarias para el Zeek
normal. (Con esta frase, quiere decir que Zeek está haciendo cosas que
usualmente no hace cuando tienen sexo, o eso creo)
Sin
embargo, cuando lo piensas de esa manera, también parece tener el significado
opuesto.
Aunque
ciertamente no es bienvenido. Por lo menos, el Zeek aquí vive sólo para sus
propios deseos.
Los
dedos, que habían estado entrando y saliendo, comienzan a moverse en un
movimiento de presión hacia adentro.
Shin: Uh, kuh … aah … ah, aahn …
Zeek: Fuh …
Shin: D-Détente … No presiones dentro …
Zeek:
¿Aunque parezcas que lo disfrutas?
Hay
un lugar dentro de su cuerpo que lo hace sentirse extraño cuando lo toca.
Después de que esto pasó muchas veces, se dio cuenta el mismo de ese lugar.
Cuando
lo tocan ahí no puede quedarse quieto. Terminará retorciéndose de dolor y se
verá obligado a aceptarlo todo.
Sus
caderas instintivamente intentaron alejarse, pero su cuerpo estaba
completamente inmóvil y ni siquiera podía moverlas.
Shin: Ah, aah … uhn … mn … Zeek …
Zeek:
Realmente parece que lo estás sintiendo mucho hoy. ¿Debería meterte algo allí
como siempre?
Shin:
Debes de estar bromeando …
Zeek:
Se afloja muy bien y se siente bien. Al principio estaba muy apretado, pero...
Shin:
No me digas esas cosas … Si lo vas hacer, date prisa y hazlo.
Zeek:
Ya veo.
El
hombre respondió y su cabeza, que estaba mirando fijamente la parte superior de
las sábanas, se levantó. Él lo miró y le dio órdenes.
Zeek:
Shin, intenta decir, “mételo, por favor”.
Shin:
¿Ha…?
Zeek:
Es “mételo, por favor”. ¿No puedes decirlo?
Shin:
¿Qué con eso …? ¿Te pasa algo?
Zeek:
No pasa nada. Dilo.
Shin:
No hay manera de que dijera algo así.
Zeek:
¿Estás seguro?
Shin:
Estás siendo terco.
Zeek:
Quizás te arrepientas.
Shin:
Joder, ¿qué te pasa? Solo hazlo si puedes.
Zeek:
Ya veo.
No
entendía. Se sorprendió y se preguntó por qué le pediría algo así, pero de
repente se dio cuenta de algo.
Este
hombre es el tipo de persona que nunca perdonaría a alguien que no haga lo que
le pide al menos una vez.
Se
había dado cuenta de esto por sus experiencias pasadas y estaba empezando a
sentirse ansioso cuando alguien agarró la base de su pene.
Sintió
que esa zona se estaba tensando lentamente y un escalofrío recorre su columna
vertebral. Estaba a punto de meterse en problemas, pero el siguiente movimiento
traicionó sus expectativas.
Shin:
¿Ah?
La
mano de Zeek comienza a acariciar su pene de arriba abajo. Lo hace tan
lentamente que Shin no pudo evitar sorprenderse.
Shin:
(¿Qué …?)
La
palma de esa mano, apenas rozándolo, estimula su cuerpo de manera invasiva,
como si acariciara la cabeza de un niño.
Shin:
Nuh, nm … ¿eh …?
La
otra mano se desliza sobre su espalda. Lo acaricia desde el coxis hacia arriba
hasta la zona lumbar y la espalda. Una sensación de hormigueo se apoderó de
Shin y se estremeció involuntariamente.
Shin:
Hey, ¿qué estás haciendo …?
La
pregunta llena de sospecha quedó acallada por la sensación de alguien
mordiéndole el lóbulo de la oreja.
Los
dientes de Zeek se hunden en la suave carne y el cartílago, mientras su lengua
traza el contorno de la oreja. Sus labios se movieron más abajo, trazando su
cuello, ocasionalmente haciendo ruidos de succión.
Shin:
Ah, nah … p-para, se siente asqueroso …
Sin
embargo, lo que le parecía desagradable cambió rápidamente.
Su
corazón había estado latiendo rápido y tenso desde que lo arrojaron a la cama,
pero ahora se había calmado y podía escuchar cada sonido.
Sin
verse obligado a lidiar con el placer repentino, ahora su cuerpo puede recibir
con claridad todo y cada cosa que le hace.
Shin:
(¿Q-Qué significa esto …?)
Con
una mente un poco más tranquila, observa la acción desde fuera de su mente
consciente.
Shin:
(E-Esto pareciera como si …)
Parecieran
novios o algo así.
Al
pensar en esto, se sintió interiormente consternado. Así es como lo ha estado
tocando.
Shin:
Nm …. Amn …. Uhm ….
La
mano que siempre lo obliga a eyacular toca el pene de Shin con un movimiento
tan suave, como si lo acariciara.
Como
pudo concentrar su atención, el más mínimo movimiento se sentía increíblemente
delicado.
Se
siente como si fuera la mano de otra persona... Pensando en esto, llamó al
hombre que no había dicho una palabra hasta ahora.
Shin:
¿Zeek …?
Lo
que recibió como respuesta fue un beso tan suave que no pudo evitar mirarlo.
Cuando toco sus labios, él se aleja y luego lo toca de nuevo.
Shin:
Zeek, hey … unm …
Sus
labios fueron sellados de nuevo en un beso y las caricias continúan por todo su
cuerpo. En ese momento, sintió que estos actos sólo podrían describirse como
caricias.
Sus
manos acarician suavemente su pene, y las partes más profundas de su cuerpo. Al
mismo tiempo, los labios que estaban separados de sus labios besaban en cada
lugar que alcanzaron.
Sólo
por un corto tiempo pensó que él era muy hábil.
De
repente, algo se encendió en él y su cuerpo empezó a relajarse.
Shin:
Nm, ah, no … aah, para … huh …
Shin:
Te digo que no … ahh, hey … Zeek … uum …
A
medida que todo su cuerpo comenzó a responder a las caricias, los movimientos
que aumentaban su placer se hicieron más fuertes. La mano que acariciaba su
pene se hizo más rápida y los dedos que lo agarraban firmemente se hicieron aún
más firmes.
Shin:
Nm, aah … no, amn … hagas eso de inmediato … ahhh … oye …
Zeek:
Solo estoy haciéndote sentir bien.
Shin:
Ya está bien … es suficiente … nm, aaah …
Zeek:
No necesitas contenerte.
Sólo
su voz permanece arrogante e inmutable. Sin embargo, sus modales educados
compensaron esto con creces y la confusión en Shin aumentó.
Shin:
Ah, n-no, ahh … allí, aah, uuha …
Zeek:
Shin.
Sus
dedos pellizcan repetidamente el interior de Shin para luego deslizarse fuera
del estrecho espacio. Sintió que Zeek aflojaba su ropa alrededor de sus piernas
y algo caliente presionaba entre ellas.
Shin:
……
La
punta de su pene se frotaba eróticamente contra su agujero abierto.
Mientras
tanto, la mano que acariciaba el pene de Shin de repente disminuyó la
velocidad. Su pene, que podría haber alcanzado el clímax en cualquier momento,
fue ignorado y dejado en posición completamente erecta.
Shin:
N-No, ahh … ¿p-por qué …?
Zeek:
¿Quieres que te lo haga más?
Zeek
acaricia el fino hilo mucoso situado en la punta del pene de Shin haciéndolo
sentir cosquillas. Reaccionó exageradamente al más mínimo estímulo, provocando
que se escapara una pequeña cantidad de líquido por la ranura.
Shin:
Nuh, kuh …
Se
detuvo justo antes de que Shin llegara al límite, y de vez en cuando, como si
recordara, las yemas de los dedos de Zeek lo volvían a estimular.
El
pene del otro hombre fue presionado bruscamente contra el estrecho espacio en
su espalda, amasándolo una y otra vez, haciendo un ruido que le hizo querer
taparse los oídos.
Shin:
P-Para …
Su
mano izquierda se extendió instintivamente, pero fue rápidamente bloqueada por
la mano de Zeek. Luego besa y lame su palma.
Shin:
Nm, kuh …
Zeek:
¿Qué quieres que te haga?
Shin:
T-Termina con esto … rápido …
Zeek:
Si serás …
Shin:
¡Uhh!
Mientras
sus dedos rozaban la curva su pene, instintivamente se aferró a sus hombros. Si
no lo hacía, tenía miedo de terminar tocando su propio pene.
Shin:
Ah, ah … ya, aah … para … uh …
Zeek:
Entonces, ¿qué debes decir?
Shin:
Uh …
Lo
agarró con sus manos y lo acercó más hacia él desesperadamente, acercando su
cara a su oreja.
Shin:
…….
Zeek:
No te escucho.
Shin:
Quiero correrme.
Zeek:
Eso no. ¿Qué debes decir?
Sus
entrepiernas están presionadas juntas y se frotan contra los muslos del otro.
La entrada de Shin se abría y se cerraba levemente con su respiración, y pudo
sentir el calor en la punta del pene del hombre calentándose.
Shin:
(Quema …)
Hay
algo caliente y duro allí.
Shin:
Huh, naam, aah …
Zeek:
¿Shin?
Apretó
sus labios cerca del oído de Zeek, aclaró su mente y habló.
Zeek:
……
Shin:
……
Zeek:
Bueno, está bien.
No
cumplió del todo con las demandas del hombre, pero el hombre, habiendo
finalmente aprendido a ser amable con él, respondió de esa manera y agarró
nuevamente las piernas de Shin.
Zeek:
Déjame escuchar más tu voz.
Shin:
Uh, ah … ¡aaahh!
Algo
duro se colocó contra el estrecho espacio que había sido ensanchado por sus
dedos y se deslizó dentro de una sola vez.
Empuja
con fuerza en un punto que no quiere que sea tocado; en un ángulo que no sea el
frontal y pierde la razón.
Shin:
¡Ahhhh! ¡Uaaahhh!
Zeek:
Uhh, no retengas tu respiración. Voy a moverme.
Shin:
¡! No, ah, ah, aaahm ….
Empujó
profundamente, repetidamente, a una velocidad constante, y cada vez su cuerpo
se elevaba y él gritaba.
El
placer era tan grande que parecía reemplazar las palabras que se vio obligado a
decir, y no tenía forma de detener sus gemidos.
Shin: Ah, ahm … aaah, uaah, p-para …
Zeek:
No paras de decir que me detenga o que no quieres. ¿Cuánto tengo que amarte
para que seas honesto?
Shin:
Ah, anm, aah …
Mientras
lo penetraban con algo duro, como si intentaran abrirlo, y lo acariciaban, su
mente gradualmente comenzó a quedarse en blanco.
Justo
cuando estaba a punto de perder el conocimiento, alguien colocó una mano sobre
su pene abandonado y le instó a eyacular de una vez.
Shin:
¿Eh …? ¡Aahhhh! ¡No, para … aaahm …. Yo … ahhh, me corro ….!
Zeek:
Huh, kuh …
Su
cuerpo fue girado hacia quedar de espaldas y luego lo levantaron hasta el
regazo de Zeek, mientras sus caderas temblaban.
Shin:
No, eso no … ahhh, allí … ahmm … es tan profundo … ahh, profun … ahh, aahh.
Fue
penetrado hasta un lugar más profundo que nunca antes, y al mismo tiempo
alcanzó el clímax... y todo se volvió oscuro ante sus ojos.
……………………………………………………………………………………………………………..
Zeek:
……
Shin:
…….
Le
despertó una presencia débil.
Sale
de la habitación y por alguna razón, Shin contiene la respiración y finge estar
dormido hasta que la presencia de la otra persona desaparece por completo.
Aunque
sólo fue por un momento, sintió como si alguien le acariciara el cabello. Por
alguna razón, la más mínima sensación le despierta.
El
hombre dejó huellas sutiles cuando se fue, pero continuó dominando su mente
incluso después de haberse ido.
¿Es
por lo que le dijo Ignis? Se sintió un poco extraño y cree que Zeek también lo
notó.
Shin:
¿Ya es de día …?
Eso
que le contó, era el tipo de historia que se quedaba en la mente le gustara o
no. Pensándolo bien más tarde, se preguntó si sería buena idea preguntar más al
respecto.
Shin:
(Ignis … realmente es una mujer buena)
Esa
honestidad hace sentir a Shin inferior cuando está cerca de ella a veces.
También parece que tiene expectativas un tanto excesivas sobre Shin.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario