Su
boca permaneció en una línea apretada, mostrando que no tenía intención de
hablar.
Azuma:
Oye, di algo … ¿no tienes alguna razón?
Matsuda:
….
Shimada:
Ajaja. Supongo que realmente me odias. ¿Eso significa que no tienes motivos
para hablar conmigo?
Shimada
Entonces, soy reacio a asumir esto, pero... supongo que tendré que quedarme
aquí hasta que me lo digas.
Definitivamente
es algo que no puede explicar. Donde debería haber un argumento en contra,
Matsuda todavía está decidido a contenerse.
Azuma:
¡Estoy tan irritado! ¡Ya basta! ¡Si tienes una razón solo dila!
Matsuda:
No.
Los
ojos de Shimada-san parecieron iluminarse cuando Matsuda espetó.
Hongou-san,
que había comenzado a moverse lentamente hacia la puerta con su hacha lista,
también se quedó congelado de la misma manera.
Matsuda:
No quiero hablar de nada porque me caen mal.
Takara
también parecía en blanco. No sé qué pretende este tipo, pero hay una mala
atmósfera por todas partes.
Matsuda:
Hagan su mejor esfuerzo para encontrarlo. El tesoro fantasma enterrado... no,
más bien, la comida enterrada.
Azuma:
Uh … oh …
Los
brazos de Matsuda se liberan de mi agarre.
Perdí
mi apoyo y estuve a punto de caer, pero lo que vi fue a Matsuda girando y
dándole una patada giratoria a la pierna de Hongou-san.
Matsuda:
¡Ha!
Hongou:
¡Agh!
La
mano de Matsuda giró y agarró mi brazo.
Matsuda:
Kuh …
Azuma:
¡¿Uoohh?!
Mientras
el señor Hongou se tambaleaba y pisaba un fuelle de pie (dispositivo mecánico
cuya función es la de contener aire para expelerlo a cierta presión y en cierta
dirección para diversos fines), Matsuda me jaló y corrió a mi lado.
El
impulso es como el escape de un conejo.
Shimada:
¡E-Espera!
Takara:
¡Vayan tras él! ¡Va a huir!
Hongou:
¡Espera! ¡No le vamos hacer nada malo!
Matsuda:
Ya me están tratando lo suficientemente mal.
Azuma:
¡Aaaoooooo!
Matsuda
es rápido. El paisaje se movía a gran velocidad y no pude evitar dejar escapar
un grito por la sensación de velocidad.
Matsuda,
que corría como un animal nocturno y sabía dónde estaba todo, murmuró
alegremente.
Mientras
yo estaba a punto de caerme, él subió corriendo las escaleras, saltándose dos
tramos y corrió derecho por el pasillo.
Azuma:
¡Uwaaa!
Matsuda:
Cállate. Deja de gritar que descubrirán donde estamos.
Azuma:
……
Matsuda:
Así está mejor.
Me
sentí como si estuviera en una montaña rusa, pero como eso es lo que dijo,
reprimí mi voz.
Después
de salir del almacén, no tuvimos tiempo de discutir adónde íbamos y comenzamos
a correr de nuevo. No tenemos por qué esperar a los perseguidores.
Ellos
tienen un cuchillo. Es demasiado para convertir esto en tan sólo una amenaza.
Me pregunto si hablan en serio.
De
hecho, a Matsuda le hirieron el brazo. Su brazo izquierdo, de color rojo
brillante, estaba frente a mí.
Azuma:
Hah, hah, hah, ¿a dónde vamos …?
Matsuda:
No lo he pensado.
Inesperadamente
no hay un plan.
Estoy
completamente sin aliento por correr a una velocidad vertiginosa por lo que no
tengo tiempo para quejarme.
Mientras
corremos entre las ruinas, escucho atentamente detrás de mí.
Escuché
la voz de Takara desde un poco lejos. Parece que nos está siguiendo de cerca.
Azuma:
Hah, hah, hah, ¿no sería mejor alejarnos de aquí …? Hah, hah, por ejemplo, hah,
hah, ir al otro lado de la isla …
Matsuda:
No es muy bueno que nos alejemos. Para salir de esta isla, necesitaremos el
barco.
Salir
de la isla. Eso es lo que dijo Matsuda.
¿Eh
…? ¿Es en serio?
Azuma:
¿Salir de la isla …? Hah, hah, haa … El barco aun no está listo …
Matsuda:
Aún no está terminado, pero está hecho hasta el punto de que no se hundirá
incluso si se sumerge en agua.
Azuma:
Y-Ya veo … espera, ¡¿en serio?!
Es la
primera vez que escucho eso. Creo que Matsuda probablemente haya mirado el
barco cuando se revisa el progreso, así que estoy seguro de que no se equivoca.
Matsuda:
Bueno, no se los detalles. Es eso o nada.
En
ese momento, Matsuda de repente miró hacia la oscuridad.
Sus
ojos se abrieron como si hubiera encontrado algo, ante esto, dirigí mi mirada
hacia allí …
Matsuda:
La cueva … escondámonos allí por el momento.
……………………………………………………………………………………………………………..
Azuma:
Oh …
Antes
de llegar al último peldaño de la escalera, salto al suelo, iluminado por la
luz que entra por la entrada abierta.
El
interior de la cueva no ha cambiado nada.
Soplaba
un viento frío desde algún lugar, era un lugar húmedo, oscuro y bastante
reconfortante.
Azuma:
¿Nadie ha venido?
Tomando
aire, levantó rápidamente la cabeza y observó la figura que descendía tras él.
Matsuda
cerró silenciosamente el portón trasero y, de repente, el entorno quedó sumido
en la oscuridad.
Matsuda:
Probablemente. No veo a nadie.
Para
evitar usar su mano izquierda cortada, agarró las escaleras una tras otra con
una sola mano.
Y aun
así sus movimientos no son torpes. En serio, es un gorila.
Pero
mi alivio duró poco.
Matsuda:
Ugh …
Al
oírlo contener la respiración, tal vez debido al dolor en su brazo herido,
instintivamente abrí mis brazos. Para que, si se cae, pueda atraparlo.
Azuma:
¡D-Date prisa! Ah, pero no te vayas a caer.
Matsuda:
Lo sé … estás exagerando. No me voy a caer.
Matsuda
aterrizó en el suelo, miró con fastidio mis brazos, que todavía estaban
extendidos como protección en caso de caída, y luego pasó de largo.
Tch,
no es nada honesto.
Se
preocupa y se inquieta por otras personas, pero no le gusta cuando le pasa a
él.
Esta
tendencia ya existía antes de su extraño comportamiento, pero ahora parece más
pronunciada.
Azuma:
Ha … haaa ….
Cuando
mi escape se detuvo temporalmente, limpié el sudor del techo y miré hacia la
entrada que conducía a la escalera hasta el suelo.
Está
tan oscuro que apenas puedo ver nada.
Azuma:
¿No descubrirán que entramos aquí?
Matsuda:
Tendrás que confiar en la suerte. No puedes disfrazarla desde dentro para
ocultar la tapa.
Azuma:
Sí …
Creo
que sería difícil encontrar el pequeño agujero en las afueras de una de las
casas en ruina a menos que estuvieras caminando y mirando al suelo.
Quien
sabe, quizá alguien ya haya encontrado esta entrada.
Matsuda:
Por lo menos tenemos que alejarnos de aquí para que, incluso si la luz nos
ilumina, no puedan vernos.
Matsuda
dijo mientras aceleraba el paso, pero a diferencia de antes no llevaba una
linterna y sus ojos aún no se habían adaptado a la situación actual, por lo que
la visibilidad era nula.
Entonces,
creo que fue correcto no tomar el riesgo de empezar a correr, pero ¿qué pasa
con la marcha atlética mientras chocas contra las paredes?
Matsuda:
Oye, deja de perder el tiempo.
Azuma:
Ah, n-no … espera … ¡caminas demasiado rápido!
No
puedo verlo, así que solo juzgué la condición de Matsuda por su voz.
Azuma:
¡E-Espera! Oh, por dios …. En serio contigo … ¡realmente pareces un gorila!
Azuma:
¡Dejemos de caminar tan atléticamente al menos hasta que nuestros ojos se
acostumbren! Si frotas tu brazo contra
las rocas, podría ser peligroso si alguna bacteria extraña entra en tu brazo.
Azuma:
Estamos en una cueva, ¿sabes? Podría haber insectos ¿no? Aunque la otra vez no
vi ninguno.
Azuma:
Cuando hablamos de cuevas, hablamos de ratas, cucarachas y murciélagos. Están
llenos de gérmenes extraños.
No
responde.
No
tuve más remedio que seguirlo rápidamente, tanteando el camino y tratando de
determinar el rumbo.
Supongo
que probablemente estoy pensando demasiado, y estamos en un lugar donde no creo
que vayamos a ser descubiertos de inmediato.
Pero
a pesar de que está lesionado, no hay duda de que Matsuda es un activo más
valioso que yo, aunque sea frustrante.
Azuma:
Matsuda, muéstrame el brazo.
Ahora
que lo pienso, se lesionó, pero aún no he tenido oportunidad de verlo bien.
Definitivamente
esa lesión fue porque él me estaba protegiendo en aquel momento.
Matsuda:
¿Me lo vas a lamer?
Azuma:
Si quieres que lo haga …
Los
ojos de Matsuda se ampliaron al escuchar mi respuesta.
No
creo que lamerlo lo desinfecte, pero no creo que haya dicho eso sólo para que
me mostrara la lesión.
Miré
fijamente hacia atrás y, tras una breve pausa, la boca de Matsuda se abrió
ligeramente.
Matsuda:
Entonces, lámelo.
Con
una mirada despreocupada y probadora, un brazo con la manga arremangada
descendió frente a mí.
No
importa cuantas veces lo mire, sus brazos están bellamente formados.
Aunque
él trabaja para otros, a veces actúa de forma imprudente, pero es una mano
voluble e importante que no puedes evitar querer.
Azuma:
Bien.
Sin
dudarlo, pongo mi mano sobre el brazo y lo llevó a hacia mí, acercándolo hasta
poder verla e inspeccionar la herida.
Tenía
un corte largo que iba desde el exterior de la muñeca hasta el codo, y su brazo
estaba mojado y de un rojo brillante.
Parecía
bastante profundo y no pude evitar fruncir el ceño.
Estoy
seguro que esto debe de dolerle.
Azuma:
……
Pasó
la lengua por todo el corte, del que aún brotaba sangre fresca.
"Gracias",
murmuré para mí mismo.
Matsuda:
Oh …
El
brazo de Matsuda salta hacia atrás como si hubiera tocado algo caliente.
Azuma:
¿Te dolió?
Pregunté
casualmente.
No
hay duda alguna. Debió haberse sorprendido. Porque realmente no pensó que lo
lamería.
Matsuda:
Detente o se me pondrá dura.
Matsuda
deja escapar un breve suspiro, se da la vuelta y comienza a alejarse.
Azuma:
¿Oh, en serio?
Su
herida sabia salada, bastante deliciosa, y me gustaría creer que era porque
tenía hambre que pensé en eso.
………………………………………………………………………………………………………….
Incluso
después de que mis ojos se acostumbraron a la oscuridad, continué caminando a
una velocidad apenas inferior a la de una carrera porque pensé que era
peligroso correr.
Intenté
muchas veces sugerir que se usara la fuerza para detener el sangrado, pero
siempre se negó.
Físicamente,
parece que una vez recorrida cierta distancia, las piernas del Matsuda, que
siempre han querido permanecer obstinadamente en la parte trasera, comienzan a
tambalearse y se detienen.
Matsuda:
Supongo que esta bien al haber llegado hasta aquí … guh …
Azuma:
¡Hey!
Entré
en pánico cuando vi a Matsuda tropezar y golpearse contra la pared.
Cierro
la distancia con grandes zancadas, y antes de que pudiera darle la oportunidad
de esquivarme envolví mis brazos alrededor de su espalda, sosteniendo su cuerpo
y bajándolo contra la pared.
Incluso
en ese momento, Matsuda me dirigió una mirada ligeramente fulminante, como si
quisiera quejarse.
El
dejó escapar un suspiro a través de su boca ligeramente abierta, pero luego,
obedientemente, apoyó su peso sobre mí.
Azuma:
Por eso te dije que era mejor detener primero el sangrado.
Matsuda:
Aunque rompas tu ropa y la envuelvas alrededor de mi brazo, se deshará cuando
llegue el momento, y eso sería una molestia.
Aunque
no quisiera aceptarlo, sabía que eso pasaría tarde o temprano.
Matsuda:
Ni tú ni yo podemos envolver el brazo bien, ¿cierto?
Su
voz intermitente hace que mi corazón se agite.
No si
pueda aceptar ese hecho o no.
Mientras
yo gruñía, buscando un fallo para refutar el argumento, él levantó el brazo
para mostrarme la herida.
Matsuda:
Además, ya no está sangrando mucho. Sanará una vez que tome un descanso.
El
sangrado parecía haber disminuido un poco.
Pero
su rostro inclinado está pálido.
Eso
es horrible, pero espero que no muera. Estoy seguro de que estará bien.
En
lugar de sentirme nervioso por escuchar pasos a lo lejos, estaba más preocupado
por la respiración superficial de Matsuda.
Sintiéndome
nervioso, me senté a su lado y seguí mirando de un lado a otro entre la cueva y
el rostro de Matsuda.
Sin
agua, sin comida, sin tratamiento médico. Le sigo preguntando si está bien,
pero probablemente solo esté jadeando. No hay nada que pueda hacer y es
frustrante.
Matsuda:
Habla de algo.
El
perfil de Matsuda se muestra con los ojos cerrados y una sonrisa en su rostro.
Azuma:
¿Por qué no dices las cosas que son importantes?
Realmente
no quiero hablar de esto, pero decido hacerle solo esa simple pregunta.
Azuma:
Si tienes escondida la comida, solo die que la tienes escondida y ya.
Azuma:
No queda comida. Si hay alguna razón por la que no pediste consejo sobre eso,
entonces dínoslo.
Azuma:
Es raro que te acusen de hacer algo que no hiciste. Simplemente di que no fue
lo hiciste y ya.
Matsuda:
……
Azuma:
Esa actitud es lo que resulta frustrante y exasperante.
Esto
parece más una queja que una pregunta.
Matsuda
escuchó en silencio, pero lentamente comenzó a hablar.
Matsuda:
Aunque lo niegue será inútil.
Azuma:
¡¿Inútil?! ¡Si ni siquiera lo has intentado, no asumas que sería inútil!
Matsuda:
Además … eso se volvería un problema.
Azuma:
¿Hah?
Matsuda:
Me desagradan. No dicen nada importante, y creo que terminarán teniendo
problemas más tarde por ello.
Azuma:
¿Haah?
Ahora
que lo dice, creo que Matsuda dijo algo antes.
---
Flash Back ---
Matsuda:
No quiero decirles nada porque me caen mal.
---
Fin del flash back ---
¿Es
eso realmente lo que piensa y no sólo un comentario desagradable que hizo en el
momento?
Azuma:
Entonces, lo que quieres decir es que … es una venganza porque no creyeron en
ti, ¿o algo así?
Matsuda
se rió, y asintió.
Me
siento sin ánimo. Acabo de presenciar un drama de venganza infantil, confusa y
aburrida.
Conociendo
finalmente lo que hay detrás de escena, me relajé mucho.
Azuma:
¿Por eso te metiste en más problemas todavía? ¿No crees que estás siendo
demasiado terco?
Matsuda:
Lo tomaré como una palabra de elogio.
Por
eso digo que es tan problemático, sobre todo cuando dice cosas así.
Es
intrigante porque siempre hace cosas que nunca imaginé que podría hacer.
En
medio del silencio ensordecedor, se oía el sonido de los insectos voladores.
Azuma:
Me pregunto si Mitsugi estará bien.
Matsuda:
Lo estará. Sin él, el barco no se podría completar.
El
tono del Matsuda parece más tranquilo que antes. Me pregunto si se siente un
poco mejor ahora.
Azuma:
Cierto …
Azuma:
Haa …
Justo
cuando estaba seguro de que la persona clave estaba a salvo, una sensación de
fatiga me invadió y no pude evitar suspirar.
Azuma:
Aprovechando el momento, deberías dormir un poco. Estás herido.
Matsuda:
¿Por qué solo yo? Durmamos juntos.
Azuma:
Con esta situación, no podré dormir.
Se
escuchó el sonido de ropa crujiendo y Matsuda levantó ligeramente la cabeza.
Azuma:
Además, estuviste pescando en mitad de la noche y no pudiste dormir mucho,
¿verdad?
Matsuda:
Dormía cuando podía.
Azuma:
Esta bien, yo también me dormiré cuando me de sueño. Tenemos que ir a la playa
después de descansar un poco, ¿no?
Azuma:
Podríamos encontrarnos con Takara y los demás, así que necesitamos recuperar
algo de fuerza.
Después
de un breve momento de haber parpadeado algunas cuantas veces …
Matsuda:
¿Y si tenemos sexo?
Azuma:
¡¿Haaa?!
Esto
es lo que dice Matsuda. Fue tan casual como si estuvieran diciendo:
"Salgamos y divirtámonos ahora mismo".
En
lugar de sentirme sorprendido o desanimado, sentí más asombro.
Azuma:
Dices eso, ¿aunque todavía no te has disculpado?
Matsuda:
No puedo evitarlo. Cuando no puedes dormir, tener sexo es lo normal.
Azuma:
¿Ah? Lo dice un tipo que ni siquiera puede compararse a otro que solo la ha
hecho unas cuantas veces.
Azuma:
Si estás cansado te quedarás dormido. Está comprobado.
Matsuda:
……
Realmente
no puede discutir ante ese hecho. Si yo estuviera en su lugar, no podría
hacerlo tampoco.
Matsuda:
Entonces, al menos besémonos.
Matsuda
se acercó lo suficiente para situarse hombro con hombro conmigo.
Azuma:
……
Sin
decir palabra, empujé suavemente hacia atrás el pecho que intentaba presionarse
contra mí.
Matsuda:
……
Hubo
un momento de vacilación, pero luego, cuando casi no pude seguir poniendo
resistencia, la distancia entre nosotros se aumentó.
No
pude ver la expresión de Matsuda porque estaba oculta por su flequillo, pero...
Sentí
como si mi ex novio hubiera aceptado ser rechazado por mí.
Así
es. La gente como tú merece ser rechazada.
Así
que no creo que suceda muy a menudo que alguien que ha hecho algo terrible
hacia otra persona merezca afecto por la persona que fue dañada.
Estiro
el cuello y lo miro a la cara.
Azuma:
¿Nm?
Matsuda
se da cuenta e intenta bajar la barbilla, pero golpecito con los dedos para
asegurarme de que caiga en la dirección que quiero …
Azuma:
…..
Matsuda:
……
Azuma: Nm …
incliné
la cabeza y devoré sus labios.
Matsuda:
Huh … mn …
Coloco
la lengua debajo de sus labios, trazo la línea de sus dientes y la inserto en
el espacio.
Azuma: Nm, mnn …
Matsuda:
Nm …
Bajo
mis labios, apretó con ellos los labios superior e inferior de Matsuda, chupó
suavemente y lo suelto.
Azuma:
¿Qué pasa con esa cara tuya?
Matsuda
tenia una cara como si se le hubiera caído todo el pelo.
Matsuda:
¿Por qué comenzaste el beso …?
Azuma:
Porque me dieron ganas de hacerlo.
Matsuda:
¿Aunque todavía no me haya disculpado?
Azuma:
Sí.
Cuando
respondí, se oyó un sonido en su garganta.
Si me
moviera un poco, nuestras bocas estarían lo suficientemente cerca para tocarse.
A
pesar de estar tan cerca, Mazda parecía poder mimetizarse con la oscuridad, y
su aliento caliente escapando del hueco entre sus incisivos se metió en mi
garganta.
Matsuda:
Haa …
Su cabello rígido se balancea y me hace cosquillas en las mejillas.
TRADUCCIÓN: SAKURADA DI

No hay comentarios.:
Publicar un comentario