Daivan #25 – 50%
Bakshi: Ah, si que has metido la pata.
No tienes remedio. Esta bien ser llamativo, pero no exageres.
Bakshi: Necesitas cuidar mejor tu
cuerpo, o pronto... En fin. Me encargaré de tratarte.
Bakshi saca algunas herramientas
haciendo ruido.
Gian: No es para tanto, maldita sea.
Lo dije por reflejo, sin pensarlo.
Pero… al ver mi mano izquierda bajo una buena luz, estaba bastante dañada …
Bakshi vertió agua embotellada —de la
que estaba a la venta— sobre mi mano izquierda para lavarla. Eliminó la sangre
seca que mantenía pegada la piel desgarrada, y entonces colocó unas tijeras que
parecían garras sobre la herida.
Gian: ¡Ngh, duele…!
Bakshi: Es obvio que duela. La próxima
vez, cuando entres o salgas, quizá deberías usar guantes de cuero.
Bakshi habló como si estuviera
conversando de cualquier cosa. Mientras
lo hacía, tomó la herida que había lavado con agua y comenzó a cortar la piel
rota de mi mano con unas tijeras afiladas, que hacían un pach, pach
agradable al cerrar.
Una vez limpia la herida, volvió a
lavar con agua de la botella... y el toque final fue la misma vaselina y una
venda... Joder, ha vuelto el dolor.
Gian: Gracias. Esto ha hecho que me
despertara por completo, cazzo.
Bakshi: Lo mismo digo, jeje.
Bakshi: Se me ha puesto duro, ¿qué
debería hacer con esto?
Gian: ¡Idiota!
¡Este idiota, maldito imbécil…! ¿Qué
voy a hacer si los otros inútiles llegan a oír esto?, pensé mientras me ponía
nervioso…
Miré la estufa con leña ardiendo
alegremente y a los chicos trabajando diligentemente frente a las ollas. Ah,
¿qué es ese olor? ¡Rayos, me está dando hambre!
Gian: Por cierto, chicos, ¿por qué
están actuando como niños scouts en un lugar como este? ¿Qué tanto están
haciendo?
Teshikaga: ¡Sí! Estamos preparando
Curry.
¿Curry …? Creo que Bakshi mencionó algo
sobre eso antes …
¿Qué era?
Teshikaga: Oh, Landolfo-san, no hace
falta que lo remuevas más. Solo añade bastante sopa.
Landolfo: ¿Eh? ¿Cuál sopa dices …?
Jajaja, vaya chicos scout resultaron
ser. Tomé la Coca-Cola que había traído Bakshi... y como era de esperar, no
estaba fría, así que le di un sorbo.
Gian: Entonces, Teshikaga, ¿este curry
estará listo para finales de año?
Teshikaga: Jajaja, siento mucho hacerlo
esperar. Estará listo en unos 10 minutos.
Mientras Teshikaga decía eso, detrás de
él otra olla empezaba a soltar vapor, y fue cuando me di cuenta de su
presencia. Allí había un pequeño cilindro de gas y un hornillo.
La olla que hervía sobre ese hornillo
dejó escapar vapor y un silbido desde debajo de la tapa, que tenía un peso
encima. Teshikaga apagó el fuego del hornillo…
Teshikaga: Oh, gohan (arroz)
también está cocido.
¿Gohan …?
Ah, se refiere al arroz. El olor
ligeramente pantanoso del arroz hirviendo se mezclaba cálidamente con el olor
del curry.
Gian: ¿Nm …? Cazzo, mi nariz no
para de picar.
Walther: Lo siento, ¿no le agrada …?
Gian: Idiota. Lo pude oler hasta el
puerto. Tengo tanta hambre que es doloroso.
En ese momento, Riccardo y Max
regresaron cargando cajas de madera. Max estaba empapado en sudor y se
tambaleaba al caminar, pero el anciano parecía tan tranquilo como si cargara
globos.
Max: Ahh, hemos terminado de meter
todas al almacén. ¡Maldita sea! Todo esto debió haber sido movido por una grúa
o algo así.
Riccardo: Siento mucho hacerlo esperar,
señor. Lo siento, pero no pude evitar echarle un vistazo al contenido de las
cajas, jajaja. ¡Es sorprendente! ¿Dónde consiguió todo eso?
Gian: Buen trabajo. Siéntense por ahí y
esperen a que esté listo el curry.
Gian: Bueno, sobre lo que contienen
esas cajas … son armas que conseguí del almacén oculto del CR:5. ¿Qué les
parece? ¿Creen que son de utilidad?
Riccardo: El tipo que reunió todo esto
sí que es un hombre competente. También hay armas antiguas, pero están
impecablemente cuidadas… Con esto, podríamos ir a la guerra mañana mismo.
Diciendo eso, Riccardo sacó de una de
las cajas de madera un arma que brillaba con un lustre oscuro y apuntó con
ella.
Riccardo: En dos cajas hay subfusiles
Thompson, con cuarenta armas. Estas están nuevas, y también hay un montón de
cargadores de repuesto.
Riccardo: Y hay balas como para
alimentar hasta a un mockingbird (No hay un significado propio para
esta palabra en inglés, pero por lo que investigué, podría referirse a un
centro de operación de inteligencia de la CIA que operó en 1950) En aquella
caja hay escopetas Remington… unas cuarenta también, y munición de sobra.
Gian: Eso suena genial. La próxima vez
que vea a Iván deberé agradecerle.
Riccardo: Es una lástima que no
encontráramos pistolas. De eso nos ocuparemos nosotros de alguna manera. Y
además… no puedo creer que esto estuviera aquí…
Diciendo eso, Riccardo sacó de otra
caja un objeto tan grande y largo que hacía que la ametralladora de antes
pareciera pequeña…
¿Es un rifle? ¿Una ametralladora? …
¿Qué demonios es esto?
Bakshi: Hooh. Vaya arma tan más
interesante es esta.
Riccardo: Sí. Es una BAR. (Nta: BAR
son las siglas para referirse a una serie de fusiles automáticos y
ametralladoras ligeras Browining) No pensé que llegaría el día en que
volvería a tener esto en mis manos. El cargador y las balas también estaban en
la misma caja.
Riccardo: Es lo que llaman una
ametralladora ligera. Usa las mismas balas que un rifle, calibre .30-06. Si
disparan con esto, hasta un tanque quedaría perforado.
Gian: Eso es increíble. La próxima vez
que vea a Iván le invitaré una cerveza.
Riccardo: Iván Fiore … ¿Era un
comandante? Me da la impresión de que todo esto tiene demasiada potencia de
fuego para simples disputas entre mafias. Tal vez él…
Riccardo: Ah, no … lo siento. Dije
demasiado.
Gian: No me importa. Ese bastardo… Iván
tampoco tenía ninguna intención de quedarse tranquilo como un simple capitán de
bajo nivel, ¿no creen?
Entonces, Landolfo —que tenía los ojos
enrojecidos— vio lo enorme que era el arma que sostenía Riccardo…
Landolfo: Increíble …
Landolfo: No tenía ni idea de que
hubiera un arma tan brutal en ese almacén… ¿Hm? Oye, eso… eso significa que…
Landolfo: El almacén que no nos dejaban
ver a los de bajo rango…
Landolfo, como si hubiera recordado
algo, se quedó pensativo… Yo lo dejé estar y me puse a observar al viejo que
manipulaba aquella arma gigantesca…
OPCIONES:
1. Preguntar acerca de su paraguas.
2. Preguntar sobre su experiencia
militar.
Elegir la primera opción.
Gian: Ese paraguas tuyo… siempre lo
llevabas incluso cuando hace buen tiempo, ¿pero para qué te sirve?
Riccardo: ¿Ah? Ah, ya … ¿esto? Bueno…
digamos que lo uso como sustituto de un bastón.
Riccardo: Es un arma que puedo llevar
encima sin que la policía me detenga… ¿sabes? Jajajajaja… Al llevarla siempre
contigo, se volvió un hábito.
Gian: ¿Un arma? ¿Ese paraguas? ¿Tiene
algo en especial o algo así?
Riccardo: No …
Riccardo adoptó una expresión algo
apurada, mientras que Landolfo, a su lado, parecía estar pensando en algo o
tratando de recordar algo…
Riccardo: Landi, lo siento … un poco.
Riccardo: ¿Ah? ¿Qué …? ¡Uaah!
El cuerpo de Riccardo se movió solo
parcialmente; únicamente una pierna.
Así lo vi… o eso creí. Al momento
siguiente, el paraguas en la mano de Riccardo pareció alargarse de forma
antinatural, y la empuñadura impactó de lleno en la cara de Landolfo.
Landolfo: Oh, oh … ¡wah!
Con media pulgada más, las gafas y la
nariz de Landolfo se habrían hecho añicos… Justo ahí, la empuñadura del
paraguas se frenó en seco. En la atmósfera de sobresalto, tanto yo como Bakshi
contuvimos el aliento…
Landolfo: ¡Hihh! ¡¿Qué estás …?!
Esta vez, el paraguas fue girado
bruscamente alrededor del cuello de Riccardo como eje, y su empuñadura pasó
trazando una línea justo entre la sien y la oreja de Landolfo.
Riccardo: Uff … je, lo siento por eso,
Landi.
Se frenó justo a tiempo. Aun tratándose
de la empuñadura de un paraguas, un impacto así en la sien habría provocado
desgarros, sangrado y un dolor tan intenso como para hacerlo caer…
Landolfo: ¡T-Tu …! ¡Eso fue peligroso!
Bakshi: Hoh, nunca había visto algo
así.
Bakshi emitió un sonido extraño. Justo
entonces, de nuevo solo media parte del cuerpo de Riccardo, una pierna, se puso
en movimiento, y la mano que sujetaba el paraguas —no tan rápida como para ser
invisible — pero…
No hay forma de esquivarlo… Con esa
trayectoria y una rapidez sin titubeos, el paraguas se abalanzó sobre Landolfo,
que estaba plantado en el sitio, y esta vez fue directo a sus pies…
El mango del paraguas atrapó el tobillo
de Landolfo y, a la misma velocidad con la que se había lanzado, lo arrastró…
Landolfo: ¡¿Wah?! ¡Waah, aah!
El cuerpo de Landolfo giró bruscamente
como un bolo… tomando la altura del ombligo como eje y cayendo hacia atrás. Su
cabeza, impulsada por la aceleración de todo su peso, fue directa contra el
suelo de concreto…
La nuca, totalmente desprotegida,
impactó contra el suelo de concreto. Justo en ese momento…
La gran mano de Riccardo sostuvo la
espalda de Landolfo, absorbiendo con suavidad lo que habría sido una caída
letal.
Y así, mientras Riccardo lo giraba y lo
sujetaba, Landolfo quedó en una posición que recordaba a una dama bailando
tango…
Landolfo: Uh … oh … ¿oh?
Riccardo: Si fuera a matarlo, lo habría
dejado caer así.
Landolfo: Oh … huh …
Increíble … Tanto Bakshi como yo nos
quedamos absortos ante aquella escena.
Bakshi: Oh… sí que sabes hacerlo.
Menudo susto. Si me hubiera metido con él sin verlo venir, habría sido
peligroso de verdad.
Riccardo: Perdón por haberles ofrecido
una escena tan poco agradable… y perdón también, Landi.
Riccardo: Como no soy bueno explicando,
pensé que lo mejor era enseñarlo en la práctica… así que te usé como
demostración.
Landolfo: ¡T-Tu, bastardo! ¡¿Qué
carajos estabas haciendo?! Mierda, pensé que moriría.
Teshikaga: Vaya, bien hecho.
Walther: ¿El paraguas de Ricc, se podía
usar así?
Gian: Pensé que el paraguas era el
arma, pero resulta que el piso es el verdadero peligro. Qué locura. ¿Quién se
habrá inventado esto? Ese sí que vive en el futuro.
Bakshi: Ni siquiera parece artes
marciales. ¿Será eso… el tal Baritsu del que hablan?
Nta: (arte marcial híbrido y sistema de
defensa personal creado en Inglaterra a finales del siglo XIX, conocido por ser
el que utilizaba Sherlock Holmes para defenderse, combinando técnicas de boxeo,
lucha, lucha con bastón (bartitsu) y savate (kickboxing francés) para la
defensa personal de la clase media. Aunque originalmente se popularizó por las
historias de Arthur Conan Doyle y luego decayó, ha tenido un resurgimiento
moderno.)
Riccardo: Me lo enseñaron en La Can.
Riccardo: Hace años… durante la guerra,
viajé a Francia. En París, un guardaespaldas de un cabaré me enseñó eso.
Riccardo: Es algo que pasó ya hace unos
15 años.
Bakshi: ¡Jajajaja! ¡¿15 años?! ¡No por
nada eres un anciano!
Bakshi: Con tantas ametralladoras y
escopetas, si conseguimos reunir a los soldados, podemos manejarnos bastante
bien. Creo que tenemos más potencia de fuego que el viejo GD. ¡Jaja!
Gian: Eso es increíble… Oye, Bakshi,
¿cuánta potencia de fuego crees que traen los mafiosos de Chicago?
Bakshi: Mmm… siendo sincero, hasta
ahora solo han hecho ataques por sorpresa. Apenas llevaban pistolas. Pero si
esos tipos… se prepararan de verdad para una guerra… quién sabe.
Bakshi: Es poco probable que entren a
Daivan de manera tan discreta, armados solo con una pistola. Si la cosa se
vuelve seria, quizá nosotros tampoco salgamos indemnes.
Bueno, eso es cierto.
Mientras miraba el techo semioscuro y
trataba de ordenar mis pensamientos revueltos…
Teshikaga: Perdón por interrumpir la
conversación, Nishipa. Gracias por esperar. Ya está listo.
Gian: Ah, el curry, ¿cierto? Pues me
voy a tomar uno también. Tengo tanta hambre que hasta se me quitó el sueño.
Cuando digo eso, Teshikaga sonríe
ampliamente, dejando los ojos y la boca como si fueran simples líneas, y
prepara unos platos y utensilios que me resultan familiares a primera vista.
Landolfo: ¡Ah! ¡Eso es mío! ¡Es mi
mercancía! ¡Mi stock!
Gian: ¿Todavía tenías esos platos?
¿Pensabas abrir una tienda de vajilla o qué?
Teshikaga: Ja, ja. Anteanoche los
birlamos todos juntos. Pero de todos modos no se venderían. Son imitaciones
baratas. A la casa le viene mejor usarlos aquí.
Bakshi: Ajá, arroz con curry… Eh, tú,
el amarillo, dame a mí también un plato bien servido.
Teshikaga: Entendido.
Max: ¿Eh? Ya decía yo que apestaba
desde hace un rato. ¿Y eso qué es? ¿Una sopa china? … ¡Ni de broma me lo como!
Max: Yo traje mi propia comida, bien
hecha. ¡Mira esto, un sándwich rebosante de puré de papa! Eh, Gian, ¿te echas
una cerveza también?
Gian: Aun tengo Coca Cola. Por otro
lado, hmm … ¿odias el curry? Ya veo, comprendo, fuum.
Y entonces, de la olla que estaba hace
un momento sobre el hornillo, salió algo que era como una papilla espesa, o más
bien como un pudín amarillo pálido…
Sobre un plato falso de Meissen donde
había servido algo que parecía arroz cocido bien firme, vertieron en abundancia
un líquido que, desde otra olla grande, desprendía un olor que golpeaba la
nariz y el estómago… y luego me lo entregaron.
Teshikaga: Por favor, cómalo junto con
el arroz, usando la cuchara. Está caliente, así que tenga cuidado.
Gian: Gracias. Woah, este olor es
fuerte.
Ah, ahora lo recuerdo. En algunos
puestos callejeros ofrecían comida con este aroma, pero… hasta ahora siempre la
había evitado.
Es decir, ¿es esto el famoso ‘momento
de no hay devoluciones’? Hundí la cuchara blanca en esa sopa espesa junto con
el arroz… ¿de verdad se puede comer esto?
Bakshi: Ten cuidado, Gian. Ese calor es
persistente, ¿sabes? Si te quemas la lengua, pierdes la mitad de la vida.
Tras decir aquello, Bakshi aceptó
igualmente un plato rebosante. Después, como dando a entender que no lo tocaría
hasta que se enfriara, lo dejó allí, sobre la mesa, y lo apartó.
El consejo de un tipo con lengua de
gato cala hondo.
Gian: ¡! ¡¿Nm?! ¿Qué …? Esto es …
¡¿curry?!
¡¿Qué es esto?! Pensé que estaba
caliente, pero no. Pica… no, tampoco es eso. Es más bien especiado… distinto al
chile o al tabasco.
Teshikaga: Este curry no es como el
británico ni el indio; es japonés, del que preparaban los tipos de la marina…
Gian:
Uff, fuuh, umn, nmm … ¿Nihon
…? Ah, ya entendí, es Giappone (Nta:
esta palabra significa Japón en italiano)
Esto es malo, es rico. Muy delicioso.
Gian: Bien hecho, Teshikaga. Es
picante, tiene un golpe brutal y siento que me quema el estómago. Está
riquísimo.
Teshikaga: ¡! Ah, sí … ¡Muchas gracias!
Gian: Con que a esto se le llama curry.
Qué desperdicio haberlo ignorado todo este tiempo. Huf… mmm. El arroz
también huele raro, pero…
Gian: No importa. Diablos, siento que
podría comer todo.
Bakshi: ¿Oh? Vaya, eso sí que son
halagos a más no poder, lo vas a hacer sonrojar. A ver…
A mi lado, comiendo con unas ganas que
me traían recuerdos de la época del orfanato, Bakshi también metió la cuchara
en su plato. Soplando con cautela para enfriarlo, se dispuso a probar…
Bakshi: Ah … nm, muh … Está algo
grasoso, y la carne de res es poca y dura. Pero no está nada mal.
Teshikaga: Muchas gracias,
Bakshi-nishipa. Bueno, voy a servirles también a los demás. No se preocupen,
todavía hay curry y arroz de sobra.
Teshikaga: Pueden repetir.
Bakshi: ¿Qué pasa aquí, es un festival
o qué? Pero bueno… hay un alemán presente. Si comes demasiado, te va a soltar
gas venenoso, jaja.
Walther: Que cruel, jajaja.
Riccardo: Pff, jajaja. Había manzanas a
bajo precio en el mercado, así que compre algunas. ¿Quieren que rebane algunas?
Gian: Nm, gum … nmm ~ Claro, te encargo
que rebanes bastantes. Jajaja, por cierto, ¿qué pasa con ustedes? Se supone que
los recluté para ser subordinados asesinos.
Gian: ¿Qué pasa con este ambiente de
Boys Scouts? ¿A caso van a azar bombones después?
Riccardo: ¡Jajajaja! Ah, lo siento.
Entonces, cuando todos recibieron sus
platos, se sentaron en los sofás o en las sillas alrededor poniéndose a comer
curry sin decir nada.
Walther: Uhm, la comida de hoy es
deliciosa. ¿No te parece, Landi?
Landolfo: Ah, uhm, sí … quizás.
Teshikaga: Ahora se aprecia realmente
el valor del dinero. Normalmente, el curry que comíamos solo llevaba cebolla,
sin carne ni grasa.
Teshikaga: Hace mucho que no veía un
curry tan cargado de ingredientes.
Bakshi: Hey, dame más.
Teshikaga: ¿Quiere más? Entendido.
Max: …….
De repente me di cuenta: Max, con el
envoltorio del sándwich arrugado en la mano, me estaba mirando sin decir una
palabra.
Max: Oye, tú… lacayo, ¡oye!
Teshikaga: Ah, cierto. Para la próxima
vez, lo prepararé con papas y algunas verduras.
Gian: Eso sienta bien. ya siento que
podría vivir solo con agua y curry.
Max:
¡Uh! ¡Hey, oye! ¡tú, el de
ahí! ¡Deja de estarme ignorando!
Teshikaga: No soy un coolie ni
un chino. Soy un japanese, (japonés en inglés) giapponese, (japonés
en italiano) yapanise, (japonés en no sé qué idioma) nihonjin
(japonés en japonés)
Nta: coolie se refiere a trabajadores manuales
asiáticos.
Max: ¡Eso me da igual, es lo mismo,
¿no?! Ah, digo, eso van incluso para nosotros. Y bueno, pues … el curry, ¿así
se llama, verdad? Pues …
Max: Hoy estuve haciendo trabajo
pesado, así que tengo más hambre de lo normal. Por eso… dame eso también, ¿sí?
Teshikaga: ¿No dijiste que no te
gustaba el curry?
Max: ¡Waaah! ¡Eso no importa, solo dame
a mi también! ¡Hey! ¡Ustedes! ¡Ni siquiera son mis superiores y aun así se
atreven a burlarse de mí!
Gian: ¡Jajaja! Debiste haber dicho eso
desde el principio, idiota. ¿No creen?
Riendo, levanté la cuchara con un gesto
rápido y, haciendo señas a Teshikaga, le pasé a Max un plato rebosante.
Gian: Buen trabajo, Max. En verdad fue
de gran ayuda que estuvieras con nosotros.
Max: Oh, ooh … B-Bueno, sin mí, que soy
el miembro más veterano de GD, esto no tendría gracia. Así que…
Max: ¡Guh! ¡Ag, quema …! ¡Ahhg!
Bakshi: Este bastardo. Gian, ¿qué
piensas hacer si este tipo se ahoga con este clásico chiste?
Gian: Jajaja. Bueno, él es mi primer
subordinado, simplemente lo cuidaría.
Max:
¡Guah! Cof, cof, ahh … ¡¿A
quién le dices primer subordinado?!
Jajaja, ¿qué estoy haciendo? Siento el
estómago calentito y satisfecho.
Con el sabor y el aroma del curry
impregnando cada rincón de mi cabeza, cerré los ojos y respiré hondo…
Con la cabeza, que empezaba a aclararse
poco a poco a pesar del efecto del estímulo, reflexioné …
TRADUCCIÓN: SAKURADA DI

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