~
RUTA DE REI ~
Towa:
¡Ah … uhh, ahh…!
De
repente, al ser frotado bruscamente en un lugar sensible, Towa sintió cómo un
fuerte placer le recorría desde la cintura hasta la espalda.
Sin
embargo …
Towa:
Uh …
Towa
se incorporó de golpe y mordió la mandíbula de Rei.
Rei:
¡Auch! ¿Qué …? ¿Pasa algo?
Towa,
bajo el peso de Rei, le dedicó una sonrisa cargada de provocación.
Towa:
¿Quién dices que es lindo? No te creas demasiado.
Sin
más demora, Towa derribó a Rei sobre la cama.
«Bajo
Towa, Rei abrió los ojos con sorpresa.
Rei:
¿Towa …?
Towa:
Cállate.
Tal
como lo había hecho antes, Towa tomó con una sola mano su miembro y el de Rei,
frotándolos con fuerza de arriba abajo.
Rei:
Nuh …
Con
la respiración agitada, Rei llevó la vista hacia sus piernas.
Towa
movió la mano con más fiereza que cuando él había sido el receptor, recogiendo
con ella el líquido que se escapaba sin que supieran de quién era, para untarlo
sobre la carne de ambos.
Towa:
Hah, ah …
Entre
sus manos, la firmeza y el calor de ambos se intensificaban, mientras la
humedad empezaba a vibrar con eco propio.
Sin
embargo, a mitad de la acción, Rei tomó la mano de Towa y la detuvo.
Con
respiración agitada, Rei fijó la mirada en Towa, como si intentara aferrarse a
él
Rei:
Espera … yo ya … quiero entrar dentro de ti.
Esas
palabras cargadas de urgencia llegaron al corazón de Towa.
Towa
retiró la mano de lo que estaba tocando y se montó sobre la cintura de Rei.
Con
la mano humedecida por el fluido que se había desbordado, la llevó hacia atrás
y separó suavemente su propia estrechez con los dedos.
Al
mismo tiempo, con la otra mano tomó firmemente el miembro erecto y cálido de
Rei.
Aunque
no se había preparado, no le importaba sentir dolor; al contrario, lo prefería.
Rei:
Espera un momento.
Con
cierta alarma, Rei alzó la voz para detenerlo y retorció el cuerpo bajo Towa.
Estiró la mano y abrió el cajón de la mesa junto a la cama.
Lo
que extrajo del cajón fue un frasco de lubricante y una pequeña bolsa con
preservativos.
Rei:
Esto …
Towa:
Pff …
Al
ver eso, Towa sonrió.
Rei
arrugó el ceño, mostrando claramente su irritación.
Rei:
¿De qué te ríes?
Towa:
Estás bien preparado.
Rei:
Es mejor estar preparado. Bueno, aunque nunca los he usado …
Con
cierta incomodidad, Rei añadió unas palabras en voz baja y apartó la mirada.
Towa:
…….
De
repente, Towa articuló en voz alta la pregunta que le había venido a la mente.
Towa:
¿No tienes experiencia …?
Rei:
¡!
Al
momento, el rostro de Rei se tiñó de un rojo intenso.
Towa:
¿Eres virgen?
Rei:
Uh …
Towa:
¿A pesar de tenerlo tan grande?
Rei:
¡Eso no tiene nada que ver!
Rei,
con las orejas enrojecidas hasta el extremo, alzó la voz con indignación.
Hasta
entonces nunca se había informado sobre los asuntos sexuales de Rei… y nunca
habría imaginado que fuera completamente inexperto.
Lo
que significa ….
Towa:
¿Yo soy tu primera vez?
Rei:
¿Y qué con eso?
Towa:
¿No habías estado jugando con alguien hasta este momento?
Rei:
….
Towa:
¿Cuál es la razón?
Rei:
Me niego a hacerlo con alguien a quien no quiera. No es especialmente raro,
¿verdad? Es normal, ¿no?
La
cara de Rei se va volviendo cada vez más roja a medida que respondía.
Towa:
Aunque has estado cuidándote así, ¿estás de acuerdo de hacerlo con alguien como
yo?
Rei:
Uh, ¿hasta ahora lo preguntas? ¿No te lo dije antes? Te quiero, Towa.
¿Realmente me escuchaste?
Gracias
a esas palabras, Towa logró finalmente asimilar lo que estaba ocurriendo.
Luego,
esbozó una leve sonrisa al elevar la comisura de sus labios.
Towa:
Felicidades por graduarte de la virginidad.
Rei:
¡Towa!
Después
de mirar a Rei, que se había puesto rojo hasta el cuello de la vergüenza, Towa
inclinó ligeramente la cabeza y sonrió lentamente, mostrando los dientes.
Towa:
Si ese es el caso, entonces te haré disfrutar al máximo.
Rei:
¿Eh?
Towa:
Así que, haz lo que quieras. Quieres hacerme de todo, ¿no?
Rei:
……
Cuando
Towa le susurró esto, Rei lo miró con el rostro completamente enrojecido,
fulminándolo con la mirada.
Towa:
¿Usamos esto? A fin y al cabo lo preparaste.
Mientras
Rei lo miraba con el ceño fruncido, Towa mordió con los dientes el envoltorio
del preservativo y sacó el delgado trozo de goma.
Rei:
……
Cuando
colocó el condón en la punta del miembro erecto de Rei, el cuerpo de Rei se
estremeció bruscamente.
Mientras
en su interior encontraba divertida aquella reacción tan inocente, bajó el
condón hasta la base e intentó colocarse encima de este.
Rei:
¿Y la loción?
Towa
deja de moverse en respuesta a la pregunta preocupada de Rei.
Rei:
¿No sería mejor acostumbrarte primero …?
Towa:
No es necesario.
Después
de empujar a Rei de los hombros para hacerlo recostarse de nuevo en la cama,
Towa tomó el pene cubierto por una fina capa.
Ya
estando completamente erecto, lo presiona contra su punto estrecho y lentamente
pone su peso sobre él.
Towa:
Uh …
Ante la intensa sensación de presión por el caliente y duro pene que se adentraba en su interior, la garganta se le cerró de forma instintiva.
Como
era de esperar, el pene de Rei es tan grande y duro. La sensación que le daba
era intensa y abrumadora; su interior parecía tensionarse hasta el límite,
acompañado de una punzada de dolor.
Sin
embargo, para Towa, la experiencia solo generaba una sensación de placer,
permitiendo que el pene se adentrara aun más en su interior.
Towa:
Ah, ahh …
Rei:
Kuh … está tan apretado …
Towa:
Lo tienes enorme.
Rei:
Cállate …
La
voz con la que respondía era débil, y el rostro de Rei se distorsionaba en
éxtasis mientras cerraba los ojos, como conteniendo algo.
Towa
arqueó la cabeza y respiró profundamente, aceptando el pene de Rei hasta el
fondo de su ser.
Los
bordes de su abertura, aún no acostumbrados, probablemente estaban ligeramente
dañados, y la combinación de calor y dolor resonaba al compás de sus latidos
del corazón.
El
dolor de aceptar a Rei en lo más profundo de su cuerpo emociona a Towa.
Queriendo
saborearlo más, Towa colocó ambas manos sobre el estómago de Rei y comenzó a
moverse hacia arriba y hacia abajo.
Towa: Ngh, haa … ahh …
Rei: Uh ….
Rei
frunció el ceño ante el ritmo rápido y los movimientos enérgicos.
Towa
se concentraba en aplicar presión con la otra persona, repitiendo un movimiento
de empuje y retirada de manera constante.
Rei:
¡Uhh …!
Rei,
que hasta entonces permanecía pasivo ante las acciones de Towa, de repente
apretó los dientes, se incorporó y atrajo a Towa hacia sí, sosteniéndolo de la
cintura con un brazo.
Towa:
¿?
Rei:
Esta bien, solo muévete.
Con
un susurro bajo, Rei muerde la cicatriz que tiene en el pecho.
Towa:
¡Ngh, aahh!
Una
sensación intensa recorrió todo su cuerpo, y Towa dejó escapar un gemido sin
darse cuenta.
Rei
hunde sus dientes en el bulto en medio de la cicatriz, lamiéndola y chupándola
ruidosamente.
Towa:
Uh, ahh …
Ante la intensa estimulación en un punto muy sensible, Towa se movió y se retorció involuntariamente.
Un
líquido transparente comienza a gotear desde la punta de su pene rígido y
erecto.
Rei:
Ha … uh …
Mientras
exploraba con la lengua las otras cicatrices, llegó hasta el otro pezón,
mordiéndolo un poco con los dientes. Haciendo esto, Rei sincronizaba sus
movimientos con los de Towa, empujando con fuerza hacia arriba.
Towa:
Kuh, ah … aahh ….
A
medida que la penetran aún más profundamente desde abajo, Towa se siente
mareado por el placer que la adormece hasta la parte superior de su cabeza.
En su
visión borrosa, podía ver su propio pene frotándose contra el vientre de Rei,
dejando un desastre en él.
No
queriendo que se aprovecharan de el de esa manera, Towa apretó su agarre sobre
el pene de Rei, que ahora estaba dentro de su agujero.
Rei:
¡Uh …!
Rei
hace una mueca y respira profundamente.
Para no quedarse atrás, Rei devora las cicatrices de Towa una tras otra, como si intentara lamer hasta la última.
Towa: ¡Hah, haa … nmm, ahhh!
¿Quién
llegaría primero al orgasmo, Towa o Rei? Como si compitiera, Towa se encontró
de repente aferrándose al cuello de Rei y moviendo las caderas con frenesí.
Rei
empuja hacia arriba desde abajo repetidamente, como si intentara probar el
interior de Towa.
Towa:
Uh, uuh … ahh …
Towa jadea mientras la saliva se derrama de su boca. Rei la lame mientras le resbala por la barbilla y luego aprieta sus labios con los de Towa con fuerza.
Towa: Ah, nm … umn …
Rei: Mn, ahm …
Towa:
Nm, mmn … haa, mn … muerde mi lengua …
Susurrando
apenas con un suspiro durante la pausa para tomar aliento, Towa introdujo la
lengua en la boca de Rei.
Rei,
confuso, lentamente clavó los dientes en la lengua de Towa.
Towa:
Nm …
Rei:
Uhm …
Tras
morderse y lamerse mutuamente las lenguas y separar los labios, Towa atrajo la
cabeza de Rei contra su pecho, como incitándolo a continuar las caricias.
Rei:
Nuh …
Rei
vuelve a morder la cicatriz en su pecho, enviando un hormigueo de placer por la
cintura de Towa.
Towa
cerró los ojos y, dejándose llevar por el momento, siguió moviendo sus caderas
con entrega, guiado solo por el impulso del instante.
Towa: Uh, ahh … nm … Rei …
Al
pronunciar brevemente su nombre, Rei rodeó el cuerpo de Towa y lo empujó contra
la cama.
Apoyando
las manos a ambos lados, Rei se inclinó sobre Towa, mirándolo con una expresión
cargada de deseo y afecto, mientras penetra su interior con fuerza.
El
pene completamente hinchado de Rei llenaba por completo el interior de Towa, y
con cada embestida, una sensación de presión profunda recorría su interior,
haciéndolo temblar desde lo más hondo.
Towa:
Uh, kuh ….
Poco
a poco, empujado por una ola creciente de placer, la luz comenzó a parpadear
detrás de sus párpados cerrados.
Deseando
que Re entrara más profundamente, Towa rodeó la cintura Rei con sus piernas,
acercándolo con firmeza, mientras intensificaba la cercanía entre ellos.
Rei:
Uhh …
Por ese movimiento, Rei pareció vacilar un instante, intentando retroceder un poco.
Para
no dejarlo escapar, Towa apretó con más fuerza las piernas.
Rei,
como resignándose, respiró profundamente mientras mueve sus caderas empujando
hacia adelante, mordiendo con intensidad la cicatriz en el pecho de Towa.
Towa:
¡Ngh … ah …. Aaahh!
De repente, abrumado por el impulso que había estado conteniendo, Towa no pudo evitar dejarse llevar por la intensidad del momento hasta llegar al clímax, expulsando su semen.
Al
mismo tiempo, hunde sus dientes en el hombro de Rei frente a él.
Rei:
¡Ugh!
Towa: Uhm … mnn …
Su
mente se quedó en blanco y no podía pensar con claridad, así que Towa
simplemente sacudió su cuerpo y dejó que el semen se derramara de la punta de
su pene.
Rei:
Ah … un … Towa … me gusta ….
El
susurro junto a su oído resultó sorprendentemente agradable, y Towa cerró los
ojos.
Rei:
Uh, nnm … ¡aah!
La estrechez del interior de Towa cuando alcanzó el orgasmo junto con la tensión y el dolor en el hombro, hizo que Rei también comenzara a alcanzar el clímax.
El
cuerpo de Rei tiembla violentamente mientras eyacula a través del fino condón.
Debido
a las intensas contracciones del interior de Towa por su culminación, la
sensación de la eyaculación de Rei podía ser sentido incluso a través del
condón.
Rei:
Ah, ahh …. Haa …
Después
de vaciarse por completo, Rei respiró con dificultad, acarició suavemente el
cabello de Towa y, aun abrazándolo, se recostó con él sobre la cama.
Towa:
Ah …
Towa
finalmente se calmó, soltó la tensión en las piernas y cruzó la mirada con Rei,
que estaba cerca.
Rei:
Towa …
Rei:
¿Cómo estuvo? Bueno … ¿fue bueno?
Cuando
su respiración se tranquilizó, Rei expresó esas palabras con una expresión que
mezclaba nerviosismo y timidez.
Towa:
¿Me veo como si no hubiera sido bueno?
Rei
sacudió la cabeza con fuerza de un lado a otro.
Towa:
¿Qué hay de ti?
Rei:
Soy feliz.
Rei,
mostrando una sonrisa verdaderamente feliz, abrazó de nuevo a Towa con lentitud
y ternura.
Towa:
¿Pudiste cambiar?
Rei:
……
Ante
esa pregunta, Rei hizo una pausa, como si estuviera reflexionando.
Rei:
No puedo decir con certeza qué ha cambiado, y todavía siento cierta
incomodidad, supongo.
Rei: Creo
que es porque durante demasiado tiempo intenté convencerme de que era una
mujer.
Rei:
Después de pelear en serio contigo y acabar así… puede que suene raro decirlo,
pero ahora me siento sorprendentemente aliviado.
Rei:
Quizás, seguramente … haya podido aceptarme a mi mismo.
Towa:
Si llegas a dudar, te golpeare todas las veces que quieras.
Había
querido decirlo con un tono ligero, pero Rei miró a Towa con una expresión
seria.
Rei:
¿Me golpearás?
Towa:
Sí.
Rei
relajó ligeramente el rostro y sonrió al ver a Towa asentir con naturalidad.
Rei:
Es broma, es broma. Pero gracias. Atashi … (este yo que Rei mencionó para
hablar de sí mismo fue nuevamente el “yo” femenino) estoy bien. Solo con
saber que hay alguien que me conoce por completo… todo se siente muy distinto. (Al
final, volvió a cambiar el “yo” femenino al “yo” masculino)
Rei:
Towa, te quiero. Me encantas.
Towa:
…….
Al
oír esas palabras, igual que antes, Towa sintió una agradable y suave sensación
de cosquilleo.
Una
extraña sensación de ligereza flotó en lo más profundo de su pecho, y un
entumecimiento dulce comenzó a extenderse poco a poco.
Era
una sensación rara.
Rei:
Ah, pero …
De
pronto, Rei frunció el ceño y dirigió a Towa una mirada llena de inquietud.
Rei:
Como a ti le gusta el dolor… si algún día esto ya no te basta… ¿irás con otra
persona, al final?
Towa:
…….
Towa
apartó la mirada un momento, reflexionó, y luego volvió a mirar a Rei.
Towa:
¿No ibas a mostrarme que hacerlo de manera suave no estaba mal?
Rei:
Puede que necesite tiempo para lograrlo.
Ante
aquel comentario inseguro, Towa le pellizcó la nariz a Rei con fuerza y luego
la soltó.
Rei:
¡Ngh!
Towa:
Hazlo más corto.
Rei:
¿Cómo lo hago?
Towa:
Házmelo todos los días.
Rei:
¡!
Rei
puso una expresión un poco tímida y enrojeció, pero esbozó una sonrisa.
Rei:
¿Estás de acuerdo?
Towa:
No me preguntes, solo hazlo.
Junto
con esas palabras, volvió a pellizcar la nariz de Rei.
Rei:
¡! Por dios.
Rei
se rió divertidamente, entrecerró los ojos y acercó el rostro hacia Towa.
Rei:
Towa.
Le
dio a Towa un leve beso en los labios y sonrió felizmente.
Rei:
Gracias.
……………………………………………………………………………………………………..
Después,
como ya había amanecido, Towa se metió al baño con Rei y luego durmió apenas un
par de horas.
Aunque
fue un tiempo breve, durmió profundamente sin soñar.
Para
Towa, realmente hacía mucho tiempo que no sucedía algo así.
No
podía recordar cuándo había sido la última vez que había dormido profundamente.
Cuando
Towa se despertó, Rei ya no estaba a su lado.
Quizás
por haber agotado todo su cuerpo por el intenso sexo, se sentía extremadamente
pesado y le tomó varios minutos incorporarse y sentarse en la cama.
Towa:
…….
Con
la mente aún aturdida, mientras miraba distraídamente sus pies, se dio cuenta
de que en la habitación flotaba un agradable aroma.
Probablemente
Rei estaba cocinando. Towa se levantó lentamente de la cama y salió del
dormitorio.
En el
fondo de la sala de estar, se podía ver la espalda de Rei, moviéndose con aire
ocupado detrás del mostrador de la cocina.
El
humo que rodeaba a Rei era una mezcla de tonos anaranjados y amarillos que se
balanceaba suavemente.
La
sala, con las cortinas completamente abiertas, estaba llena de luz; la blanca
claridad del sol que entraba por la ventana resultaba deslumbrante.
Rei
estaba cocinando algo en la sartén, y al oír el sonido de la puerta, se dio la
vuelta.
Rei: Ah,
Towa, buenos días. La comida estará lista en un momento, pero mientras tanto
puedes comer el profiterol (creo que es una especie de pastel) que
me dio Taku.
Al
mirar hacia la mesa del comedor, vio un plato con un profiterol encima.
Towa:
¿Y el tuyo?
Rei:
Lo comí antes.
Le
respondió con una voz que sonaba de buen humor. Towa se acercó a la mesa, tiró
de una silla y se sentó.
La
aguja corta del reloj, colocado en un extremo del mostrador de la cocina,
marcaba las nueve. Hacía mucho tiempo que no pasaba una mañana tan fresca y
agradable.
Aunque
no sentía especialmente hambre, Towa tomó un profiterol y le dio un mordisco.
La
crema pastelera se desbordó del interior, resbaló por sus dedos y cayó sobre el
plato.
Rei:
Aquí tienes, perdón la espera.
Rei,
que traía un plato con la comida servida, al ver a Towa se quedó con una
expresión de sorpresa en el rostro.
Rei:
Espera, ¿qué estás haciendo?
Towa:
¿Qué estoy haciendo? Comiendo como me dijiste.
Mientras
colocaba frente a Towa el plato con tostadas francesas humeantes, Rei apartó la
mirada, sonrojándose.
Rei:
No hagas que huelas tan dulce desde la mañana… me pone inquieto.
Towa:
¿Se te paro?
Rei:
¡Dios!
Rei,
con el rostro enrojecido, lanzó a Towa una mirada de enfado antes de volver a
la cocina.
Mientras
Towa comía el pastel de crema lentamente, Rei fue llevando los platos a la mesa
y colocándolos uno a uno.
En la
mesa se alinearon ensalada, salchichas, frutas y yogur, haciendo que el
desayuno se viera colorido y animado.
Towa:
¿No es demasiada comida?
Al
ver la mesa repleta de platos, Towa murmuró sin poder contenerse.
Rei:
Pensé que, ya que estamos, valía la pena hacerlo. Hoy es un día especial… en
muchos sentidos.
TRADUCCIÓN:
SAKURADA DI
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