Haruka: Ah, bueno … Mamá. Eso es, uh …
Nine: Su nombre es Aoba. ¿No es lindo?
Tae: ¿Lo secuestraron porque les
parecía lindo? ¡Devuélvanlo de inmediato!
Haruka: Hey, mamá, solo escúchanos un
momento.
Haruka: Parece que este niño es de
aquella iglesia.
Tae: ¿Iglesia?
Cuando la abuela furiosa escuchó eso,
su rostro se volvió confuso.
Tae: ¿Te refieres a la iglesia junto al
mar?
Nine: Sí. Estaba sentado solo en la
orilla.
La abuela me miró fijamente en los
brazos de Nine.
Sus ojos parecían realmente serios,
como si estuviera tratando de averiguar algo.
Haruka: Mamá, casi todos los niños de
esa iglesia son huérfanos, ¿no?
Haruka: No lo sé todavía hasta que
vayamos a investigar, pero si este niño es huérfano y aún no tiene familia…
Haruka: ¿Podríamos convertirlo en parte
de la familia …?
Tae: …….
Haruka: Ese niño sigue aferrado a Nine,
diciendo que quiere venir con nosotros, y no lo suelta.
Haruka: Le pregunté muchas veces, pero
no parece que quiera irse, así que...
La abuela me miró fijamente, tal vez
sin siquiera escuchó lo que mamá decía.
Mamá y papá notaron esto y guardaron
silencio, acabando con el ruido de la habitación.
No sé cuánto tiempo duró este silencio.
La abuela cerró los ojos y dejó escapar
un gran suspiro, y luego volvió a mirarme.
Su expresión ya no era de enojo como
antes. Parecía derrotada.
No parecía estar derrotada de mala
manera. Era como si estuviera decidida dejando ir algo.
Tae: Me pregunto si esto sería el karma
…
Aoba: ¿?
Murmuró en un tono pequeño, mirando en
dirección a mamá y papá.
Tae: Me encargaré de llamar a la
iglesia para decirles que queremos adoptar a este niño.
Haruka: ¿Eh?
Haruka: ¿Eh? Mamá, eso significa que ….
Tae: ¡Hmph!
Mamá no esperaba que la abuela lo
permitiera así tan fácilmente, por eso estaba un poco nerviosa.
Nine: Pensé que diría eso, Tae-san.
¡Estaba seguro!
Tae: Y tu sigues igual de engreído.
La abuela miró fijamente a papá,
claramente no divertida. Pero él solo sonreía.
Parecía que cuando la abuela escuchó
que yo era un niño de la iglesia, pensó: "Tal vez, entonces..."
Quizás ….
Tal vez yo era aquel niño que ella sacó
del laboratorio de investigación, y que se arrepintió de haberme dejado solo.
Cuando la abuela me entregó a la
iglesia, realmente pensó que no nos volveríamos a encontrar.
Ella no sabía que estaba apoyando la
investigación de algo tan impensable.
Ella se sentía culpable y le dolía
verme ser víctima de ello.
E incluso cuando dejó de trabajar en el
laboratorio, seguía siendo investigadora.
Si ella estaba trabajando con un niño
que era sujeto de prueba, es posible que inconscientemente sólo me haya visto
como sujeto... Ella estaba asustada por ello.
Pero contra todo pronóstico, volví con
ella.
Al principio ella no lo podía creer,
pero yo podía ver que se convencía más cuanto más me miraba.
Que este niño era el que dejó a la
iglesia.
Cuando se dio cuenta de eso decidió
acogerme.
Y mamá parecía realmente seria y
decidida.